Cada día se redactan en torno a 300 mil millones de correos ele­c­tró­ni­cos en todo el mundo, de los cuales la mayoría forman parte del al día a día laboral. En este artículo se explican las pautas más im­po­r­ta­n­tes a seguir para escribir un email formal de forma pro­fe­sio­nal.

Consejo

8 reglas básicas para escribir bien un correo:

  1. Elige un asunto co­n­vi­n­ce­n­te
  2. Usa un en­ca­be­za­mie­n­to apropiado
  3. Menciona la in­fo­r­ma­ción más im­po­r­ta­n­te al principio
  4. Presenta el contenido de forma compacta y es­tru­c­tu­ra­da
  5. Usa listas y destaca contenido para brindar una lectura más fácil
  6. Se­le­c­cio­na un estilo y un tamaño de fuente uniformes
  7. Finaliza tu correo ele­c­tró­ni­co con una despedida adecuada
  8. Para terminar, agrega tu firma de correo ele­c­tró­ni­co y los archivos adjuntos
Crear una dirección de e-mail de empresa
Descubre una forma nueva de usar tu e-mail
  • Escribe e-mails perfectos con funciones op­cio­na­les de IA (opcional)
  • Añade cre­di­bi­li­dad a tu marca
  • Incluye dominio, filtro antispam y reenvío de correo ele­c­tró­ni­co

¿Cómo escribir un correo formal de manera pro­fe­sio­nal?

La persona de­s­ti­na­ta­ria puede apreciar con facilidad la pro­fe­sio­na­li­dad y la co­n­si­de­ra­ción del remitente si un correo ele­c­tró­ni­co está redactado ade­cua­da­me­n­te. Escribe tus correos siempre de forma concisa y no olvides que el texto debe ser in­fo­r­ma­ti­vo y ha de presentar una es­tru­c­tu­ra clara. Pu­n­tua­li­za el motivo del correo y ayuda a la persona a entender rá­pi­da­me­n­te de qué trata.

Es im­po­r­ta­n­te redactar el mensaje de manera sucinta sin que esto implique ignorar las formas de cortesía. Esto ayuda a expresar lo esencial y facilita el extraer la in­fo­r­ma­ción más im­po­r­ta­n­te. De esta forma, se emplea menos tiempo tanto en la escritura como en la lectura del texto.

Tan im­po­r­ta­n­te como el carácter breve y conciso de los textos re­da­c­ta­dos en los correos es la cortesía y las fo­r­ma­li­da­des aplicadas en ellos, es­pe­cia­l­me­n­te en el marco pro­fe­sio­nal. No cuesta nada incluir un tra­ta­mie­n­to formal, pedir por favor, dar las gracias y de­s­pe­di­r­se ade­cua­da­me­n­te. Por eso se re­co­mie­n­da prestar atención a las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas propias de este tipo de texto, pues aumentan las po­si­bi­li­da­des de que el mensaje se tome en serio y sea co­n­te­s­ta­do.

Cómo redactar un correo formal: in­tro­du­c­ción paso a paso

Al igual que las cartas, los correos ele­c­tró­ni­cos también siguen una es­tru­c­tu­ra de­te­r­mi­na­da. Dado que los lectores y lectoras son capaces de re­co­no­ce­r­la, debes organizar el contenido de estas “cartas digitales” según se espera y así facilitar una visión general del texto.

Paso 1: el asunto

Al inicio de todo correo ele­c­tró­ni­co se encuentra la línea con el asunto, pensada para tra­n­s­mi­tir de manera concisa el tema del mensaje. No obstante, y a pesar de su im­po­r­ta­n­cia, a menudo se suele olvidar. Al contrario que en el correo postal, en el tráfico de correo ele­c­tró­ni­co el asunto aparece di­re­c­ta­me­n­te visible en la bandeja de entrada, lo que resulta de gran utilidad al permitir de­te­r­mi­nar a la persona que lo recibe la urgencia del mensaje, así como buscar u ordenar los mensajes recibidos. A co­n­ti­nua­ción se incluyen algunos ejemplos de asuntos adecuados:

  • Reunión: Balance del mes/03.03./10:00
  • Coaching: servicios de es­pe­cia­li­s­ta
  • Resumen reunión 7 de abril
  • In­fo­r­ma­ción IT: ac­tua­li­za­ción software XY

Con estos ejemplos la persona puede reconocer el tema que se va a tratar en el cuerpo del mensaje. Además, en el asunto también se puede conocer la premura de la in­fo­r­ma­ción recibida. Por ello no se re­co­mie­n­da redactar un asunto que no se centre en el tema del texto, sea ex­ce­si­va­me­n­te largo o muestre un mensaje pasivo agresivo:

  • ¡¡¡Urgente!!!: tendría sentido es­pe­ci­fi­car qué es tan apre­mia­n­te.
  • Petición: pre­fe­ri­ble­me­n­te indicar la petición.
  • Me han surgido algunas cue­s­tio­nes sobre la reunión del pasado viernes en el hotel: el asunto debe ser breve.
  • Re: Comida de empresa: a veces a partir de un correo con un tema concreto se pasa a otro que no tiene nada que ver con el asunto que se muestra. Es im­po­r­ta­n­te que en estos casos se modifique el asunto.
  • ¿Tiene que ser así?: no es una buena idea en absoluto realizar una crítica de forma directa.

Paso 2: el en­ca­be­za­mie­n­to

En el en­ca­be­za­mie­n­to se muestra una fórmula de saludo con la que, junto con el tra­ta­mie­n­to que se da al de­s­ti­na­ta­rio, se muestra un mayor o menor grado de cortesía con respecto a este. Aunque se trata de una línea muy corta, son muchas las dudas que pueden surgir al es­cri­bi­r­la:

¿Cuál es el grado de fo­r­ma­li­dad al escribir un email?

Más vale pasarse que escatimar. Es decir, es mejor ser muy formal a mostrar cierto grado de de­s­co­r­te­sía en un mensaje. Si se quiere apostar por lo seguro se puede recurrir a la fo­r­mu­la­ción clásica “Estimado/a señor o señora:”, es­pe­cia­l­me­n­te si nos dirigimos a una persona de­s­co­no­ci­da o con un puesto superior. Existen saludos más corteses en el caso de que se trate de au­to­ri­da­des re­li­gio­sas o de estado. Si, por el contrario, tienes una relación más cercana con el de­s­ti­na­rio, puedes empezar con una fórmula de saludo como “Buenos días:”, “Estimado/a (nombre del de­s­ti­na­ta­rio):” o un simple “Hola, (nombre del de­s­ti­na­ta­rio):”, fórmula esta última algo más informal.

¿Cómo debo saludar a la persona?

Dentro de los saludos formales existen di­fe­re­n­tes variantes en función de la relación entre la persona que envía y la que recibe el correo, así como el contexto. Si, como se ha indicado an­te­rio­r­me­n­te, se recurre a la forma tra­di­cio­nal, en­co­n­tra­mos las si­guie­n­tes po­si­bi­li­da­des:

  • Estimado/a Sr. /Sra. (apellido):
  • Estimado/a señor/a (apellido):
  • Estimado/a Director/a:
  • Estimada Prof.ª Navarro:

¿A quién debo saludar primero?

Si el correo se destina a múltiples personas, hay que dirigirse a todas. En aquellos casos en los que el mensaje no se dirige a una persona concreta, sino a una empresa o a uno de sus de­pa­r­ta­me­n­tos se usa la fórmula “Muy señores míos/nuestros (si los re­mi­te­n­tes son dos o más)”. Pero, y si conocemos sus nombres, ¿en qué orden deben es­cri­bi­r­se? Por norma general se nombra a las personas en función de su posición en la empresa y, si se en­cue­n­tran en el mismo cargo, entonces se ordenan por orden al­fa­bé­ti­co.

¿Qué hacer si no conozco el sexo de la persona?

Puede ocurrir que en ocasiones solo co­no­z­ca­mos los apellidos de una persona o esta posea un nombre ambiguo, ante lo que es muy difícil dilucidar si el de­s­ti­na­ta­rio es un hombre o una mujer. Entonces se deberá llevar a cabo una pequeña in­ve­s­ti­ga­ción, visitando la página de la empresa o de­te­r­mi­na­das redes sociales para averiguar la identidad del in­te­r­lo­cu­tor, ya que un tra­ta­mie­n­to equi­vo­ca­do puede llevar a que el mensaje sea ignorado. No obstante, si tras este trabajo de in­ve­s­ti­ga­ción no se han obtenido los re­su­l­ta­dos esperados, habrá que optar por una fórmula neutra “Muy señores míos/nuestros” o por de­s­do­bla­mie­n­tos “Estimado/a señor/a (apellido del de­s­ti­na­ta­rio)”.

¿Qué signos de pu­n­tua­ción acompañan al en­ca­be­za­mie­n­to?*

Tra­di­cio­na­l­me­n­te los dos puntos (:), tras lo cual se empieza a escribir en la siguiente línea con mayúscula. No obstante, si se trata de una frase au­to­co­n­clu­si­va se escribe punto (.).

Paso 3: la in­tro­du­c­ción

Antes de entrar en materia es necesario realizar una in­tro­du­c­ción que, no obstante, ha de ser muy breve, pues se debe evitar perder el tiempo tanto en la lectura como en la escritura del mensaje. De­pe­n­die­n­do de la situación existen di­fe­re­n­tes po­si­bi­li­da­des:

  • Le agradezco su correo en el que comunica…
  • ¿Cómo fueron las va­ca­cio­nes?
  • En primer lugar, me gustaría agra­de­ce­r­le la co­n­fe­re­n­cia que realizó el pasado lunes …
  • Muchas gracias por su pronta respuesta.
  • Es un placer saber que…
  • Me dirijo a usted con motivo de…

La in­tro­du­c­ción tiene la función de aumentar la di­s­po­si­ción del de­s­ti­na­ta­rio a leer el correo con de­te­ni­mie­n­to antes de entrar realmente en materia. Para ello se suelen incluir co­me­n­ta­rios o preguntas de carácter más personal y se re­co­mie­n­da evitar ex­pre­sio­nes muy es­ta­n­da­ri­za­das. Si el receptor acaba de llegar de las va­ca­cio­nes o de una baja por en­fe­r­me­dad, pre­gú­n­ta­le al respecto, pues se in­te­r­pre­ta­rá como una muestra de interés. No obstante, la in­tro­du­c­ción también sirve para, como su nombre indica, in­tro­du­cir el tema que se quiere tratar (Me dirijo a usted con motivo de…).

Paso 4: el cuerpo

Es la parte principal del correo en la que se comparte la in­fo­r­ma­ción de forma compacta y es­tru­c­tu­ra­da. Hay que tener siempre en cuenta que el lector o lectora debe ser capaz de leer el contenido rá­pi­da­me­n­te y en­te­n­de­r­lo, para lo cual se re­co­mie­n­da:

  • Frases cortas: deben usarse frases sencillas. Frases muy largas o mal co­n­s­trui­das pueden in­te­rru­m­pir la fluidez de la lectura.
  • Negritas y cursivas: al resaltar con estos efectos ópticos los elementos más im­po­r­ta­n­tes, estos resultan fá­ci­l­me­n­te re­co­no­ci­bles para el lector o lectora siempre y cuando se usen en su justa medida. La re­co­me­n­da­ción es no más de un marcado por párrafo.
  • Es­tru­c­tu­ra la in­fo­r­ma­ción en párrafos: los párrafos dividen el texto para que sea más fácil reconocer la relación entre elementos. No­r­ma­l­me­n­te cada párrafo suele incluir al menos tres líneas.
  • Listas: presentar la in­fo­r­ma­ción y los hechos de forma detallada es más fácil al usar listas. Ya sean los puntos a tratar en una reunión, el pre­su­pue­s­to de un nuevo proyecto o los pa­r­ti­ci­pa­n­tes del próximo viaje de empresa, lo im­po­r­ta­n­te es que sea fácil detectar con un solo vistazo la in­fo­r­ma­ción más im­po­r­ta­n­te.
  • Vo­ca­bu­la­rio sencillo: no es necesario complicar las cosas más de lo que ya son. Emplea un vo­ca­bu­la­rio que sea en­te­n­di­ble en general. Al mismo tiempo, es im­po­r­ta­n­te pre­se­n­tar­se como experto en la materia, y por ello utilizar también te­c­ni­ci­s­mos.
  • Mantener un tono positivo: debe uti­li­zar­se un tono positivo. Las críticas deben ser co­n­s­tru­c­ti­vas. Si el objetivo es hacer una petición, se prefiere evitar un tono im­pe­ra­ti­vo o enu­n­cia­dos negativos.
Consejo

Para redactar un correo ele­c­tró­ni­co bien es­tru­c­tu­ra­do debes tener claro antes de empezar a escribir la or­ga­ni­za­ción de los puntos que se van a tratar, de lo contrario se puede crear un texto in­cohe­re­n­te con in­fo­r­ma­ción re­du­n­da­n­te.

Paso 5: la co­n­clu­sión

Al escribir un correo ele­c­tró­ni­co no puedes olvidar incluir una co­n­clu­sión acorde que anime al lector o lectora a entrar en acción o le pro­po­r­cio­ne una sensación positiva. Algunos ejemplos:

  • Por favor, no dude en co­n­ta­c­tar­nos para cualquier consulta.
  • Nos alegramos de poder conocerle en la próxima reunión.
  • Puede encontrar más in­fo­r­ma­ción sobre el producto en cuestión en nuestra página web.
  • Agra­de­ce­mos de antemano su atención y esperamos noticias suyas muy pronto.
  • Le deseamos un buen fin de semana.
Nota

La fórmula “esperamos noticias suyas pronto” suele aparecer con fre­cue­n­cia en este tipo de co­mu­ni­ca­cio­nes. No obstante, hay que tener en cuenta que según en qué contexto puede co­n­tra­riar a la persona que lo lea, pues en el mensaje se espera una reacción suya sin que realmente haya dado su apro­ba­ción al respecto.

Paso 6: la despedida

La despedida es tan im­po­r­ta­n­te como el en­ca­be­za­mie­n­to, pues también puede influir en la imagen de quien envía el mensaje. Por eso no pueden faltar las normas de cortesía propias de este tipo de co­mu­ni­ca­ción, sin que por ello haya que usar fórmulas arcaicas o demasiado formales. Las de­s­pe­di­das más comunes son:

  • Le saluda ate­n­ta­me­n­te,
  • (Con mis mejores deseos) reciba un cordial saludo.
  • (Muy ) ate­n­ta­me­n­te/co­r­dia­l­me­n­te,
  • Saludos cordiales,

No obstante, en función de las pautas internas de cada empresa, se pueden usar mensajes más pe­r­so­na­les que no estén tan es­ta­n­da­ri­za­dos:

  • Te deseo un buen día.
  • Gracias por tu atención.
  • Disfruta de las va­ca­cio­nes

Paso 7: la firma

Al final de todo correo formal se encuentra la firma del remitente, pensada para añadir más in­fo­r­ma­ción o datos de contacto. Deben evitarse frases de mo­ti­va­ción o lemas pe­r­so­na­les. En nuestro artículo cómo optimizar la firma de correo ele­c­tró­ni­co te ex­pli­ca­mos los detalles que deben incluirse y cómo difiere el contenido de la firma en correos pro­fe­sio­na­les y privados.

Nota

P.D.: La posdata pertenece a una época en la que las cartas todavía se re­da­c­ta­ban a mano o a máquina. En el caso de los correos ele­c­tró­ni­cos, es posible reeditar el mensaje antes de enviarlo tantas veces como se quiera, de ahí que las posdatas carezcan de sentido y, por tanto, se prefiera reducir su uso.

Paso 8: los archivos adjuntos

Manda solo in­fo­r­ma­ción adjunta cuando sea es­tri­c­ta­me­n­te necesario e intenta que el tamaño del archivo sea lo más reducido posible (se re­co­mie­n­da un tamaño de 5 MB). El espacio de al­ma­ce­na­mie­n­to de la bandeja de entrada es limitado, por lo que es co­m­pre­si­ble que la persona que lo recibe se enoje si el servidor ha bloqueado la entrada de otros correos por culpa de otros archivos adjuntos enviados poco re­le­va­n­tes. Además, hay que tener en cuenta que muchos de estos mensajes se leen fuera del lugar de trabajo en di­s­po­si­ti­vos con una capacidad menor. Los móviles descargan a duras penas, si es que pueden, los archivos muy pesados. Claro está que, si así se requiere, deberán mandarse los archivos re­que­ri­dos o enviar un enlace al espacio de al­ma­ce­na­mie­n­to donde estos se en­cue­n­tran.

E-mail marketing
Crea ne­w­s­le­t­te­rs y aumenta tus ventas
  • Edición intuitiva mediante arrastrar y soltar
  • Ge­ne­ra­ción de texto con te­c­no­lo­gía de IA
  • Múltiples pla­n­ti­llas para elegir

Ejemplo de un correo ele­c­tró­ni­co pro­fe­sio­nal

Aquí se incluyen todos los elementos que debes tener en cuenta a la hora de escribir un email pro­fe­sio­nal. Para más consejos, visita nuestro artículo “pla­n­ti­llas de email pro­fe­sio­na­les”.

Asunto: In­vi­ta­ción al taller XYZ, 24.11.23

Estimada señora Pérez:

Muchas gracias por la charla tan agradable e in­fo­r­ma­ti­va de la semana pasada.

Como ya hemos hablado, hemos or­ga­ni­za­do un taller sobre el tema, y ahora que tenemos las fechas de­fi­ni­ti­vas, nos gustaría invitarla al evento.

  • 24 de noviembre de 2023
  • Hora: 10:00 – 16:00
  • Sala de reuniones de nuestro edificio principal

Ac­tua­l­me­n­te esperamos28 pa­r­ti­ci­pa­n­tes. Habrá servicio de catering.

Nos gustaría que pudiera in­te­r­ve­nir en la charla. Si está in­te­re­sa­da, avíseme lo antes posible.

Estaré encantada de volver a verla.

Que tenga un buen día,

Patricia Domínguez Díaz

De­pa­r­ta­me­n­to RR.HH.

Luz y sal

Calle Clarinete 123

12103 Málaga

Teléfono: +34 000 00 00 00

Correo: dominguezdiaz@luzysal.es

www.luzysal.es

Aspectos que se deben tener en cuenta en este mensaje:

  • El asunto es conciso y breve
  • El en­ca­be­za­mie­n­to es acorde a la ocasión
  • En la in­tro­du­c­ción se hace re­fe­re­n­cia co­r­dia­l­me­n­te a un encuentro anterior
  • El cuerpo del mensaje está dividido en varios párrafos y los datos más im­po­r­ta­n­tes se agrupan en una lista.
  • En la co­n­clu­sión se pide co­r­dia­l­me­n­te al de­s­ti­na­ta­rio que realice una acción
  • La despedida es cordial y personal
  • La firma responde a las exi­ge­n­cias de las cartas y correos co­me­r­cia­les
  • Se evitan los do­cu­me­n­tos adjuntos in­ne­ce­sa­rios
Crear una dirección de e-mail de empresa
Descubre una forma nueva de usar tu e-mail
  • Escribe e-mails perfectos con funciones op­cio­na­les de IA (opcional)
  • Añade cre­di­bi­li­dad a tu marca
  • Incluye dominio, filtro antispam y reenvío de correo ele­c­tró­ni­co

Cómo escribir bien un correo ele­c­tró­ni­co: ¿qué es y qué no es apropiado?

Inapro­pia­do Apropiado
Erratas: las erratas y las faltas de or­to­gra­fía dan muy mala impresión y hacen ver que no se ha puesto la atención necesaria al redactar el correo ele­c­tró­ni­co. Revisión: antes de enviar el mensaje se debe volver a leer de principio a fin para así evitar errores em­ba­ra­zo­sos.
Tra­ta­mie­n­to inade­cua­do: escribir mal el nombre o apellido del de­s­ti­na­ta­rio o confundir su sexo puede co­n­tra­riar­lo incluso antes de que entre a leer el mensaje en sí. Tra­ta­mie­n­to completo: antes de redactar un correo ele­c­tró­ni­co comprueba si el de­s­ti­na­ta­rio posee algún título que deba indicarse en el en­ca­be­za­mie­n­to.
Olvidar adjuntar el archivo: ¿has hecho clic demasiado rápido en enviar y has olvidado adjuntar el archivo? Entonces deberás enviar un segundo correo un tanto incómodo con los datos olvidados. Comprobar archivo adjuntado: antes de enviar el mensaje comprueba si realmente se ha adjuntado el archivo correcto en la versión deseada.
Tono personal: pueden surgir ma­le­n­te­n­di­dos al co­mu­ni­car­se por correo. Por eso un estilo demasiado personal puede conducir a cierta tensión entre los in­te­r­lo­cu­to­res. Tono neutral: en los correos formales se re­co­mie­n­da optar por un tono neutro pero cordial. De esta forma es posible que el de­s­ti­na­ta­rio preste una mayor atención a la in­fo­r­ma­ción expuesta.
Es­tru­c­tu­ras complejas: estas pueden llevar a confusión, de forma que la in­fo­r­ma­ción no se entienda ade­cua­da­me­n­te o se pasen por alto datos im­po­r­ta­n­tes. Breve pero conciso: realiza de­cla­ra­cio­nes claras y sencillas de entender. La in­fo­r­ma­ción debe poderse enumerar en una lista, pues así resulta más fácil de leer.
Abre­via­tu­ras: si usas abre­via­tu­ras te arriesgas a que el lector no las entienda o las in­te­r­pre­te mal. Los de­s­ti­na­ta­rios deben por tanto bien deducir su si­g­ni­fi­ca­do o invertir tiempo en ave­ri­guar­lo. En caso de duda se re­co­mie­n­da mejor evitarlas. Escribir sin abre­via­tu­ras: siempre debe tenerse en cuenta al de­s­ti­na­ta­rio a la hora de escribir un correo ele­c­tró­ni­co. Aunque al evitar las abre­via­tu­ras se requiere un mayor trabajo de redacción por parte del remitente, se facilita eno­r­me­me­n­te la tarea a la hora de leer y entender la in­fo­r­ma­ción.
Ironía: aunque suele en­te­n­de­r­se en la lengua oral, la falta de contexto puede hacer que se ma­li­n­te­r­pre­te en el lenguaje escrito, por eso es mejor evitar su uso al escribir correos ele­c­tró­ni­cos. Ir directo al grano: escribe lo que quieras comunicar tal como lo quieras decir. No hay cabida para el humor en este tipo de correos.
Emo­ti­co­nos: aunque sirven para indicar los estados de ánimo, en este ámbito se co­n­si­de­ran poco pro­fe­sio­na­les. Ser cordial: para dar una buena impresión no es necesario una pi­c­to­gra­fía. Con preguntas y mensajes cordiales puedes mostrar respeto a los demás.
Formato poco cuidado: si no se cuida la es­tru­c­tu­ra en la que se presenta el texto su lectura puede ser muy difícil. Es­pe­cia­l­me­n­te en la pantalla de los sma­r­t­pho­nes, un formato poco claro que carezca de saltos de líneas o una división en párrafos puede poner de los nervios al lector. Es­tru­c­tu­ra clara: si un texto está or­ga­ni­za­do de manera adecuada se facilita en gran medida la recepción de in­fo­r­ma­ción. Una buena es­tru­c­tu­ra hace posible prestar mayor atención al contenido.
Texto demasiado extenso: si al final de la redacción de un mensaje no se sabe qué es lo que se ha escrito al principio, hay un problema. Es­pe­cia­l­me­n­te en la oficina, no­r­ma­l­me­n­te no se tiene tiempo para estar leyendo un mensaje una y otra vez hasta poder en­te­n­de­r­lo todo. Pararse en lo esencial: algunos temas necesitan ex­pli­car­se con más de­te­ni­mie­n­to. No obstante, incluso en los temas más complejos el texto debe ser lo más conciso y breve posible, pues permite expresar las ideas con mayor claridad.
Correos in­ne­ce­sa­rios: si se está co­n­ti­nua­me­n­te in­te­n­ta­n­do de­te­r­mi­nar la im­po­r­ta­n­cia de cada mensaje, se tiene mucho menos tiempo para leer con de­te­ni­mie­n­to los correos realmente im­po­r­ta­n­tes. Llamada te­le­fó­ni­ca o co­n­ve­r­sa­ción cara a cara: algunos temas son mucho más sencillos de aclarar a través de la co­mu­ni­ca­ción oral, tras la cual se pueden resumir las co­n­clu­sio­nes en un correo.
No atender a las di­fe­re­n­cias cu­l­tu­ra­les: no todas las culturas siguen las mismas formas. Por ejemplo, mientras que en nuestra cultura se prefiere la brevedad, en Japón se espera lo contrario. Tra­ta­mie­n­to in­te­r­na­cio­nal: ten en cuenta siempre al de­s­ti­na­ta­rio o de­s­ti­na­ta­ria al redactar un correo. Si se mantiene siempre en mente y respetan las fo­r­ma­li­da­des propias de su cultura, los correos que redactes serán bien acogidos.
Microsoft 365 para empresas
El Office que ya conoces, pero mejorado

La potente apli­ca­ción de e-mail Exchange y las versiones más actuales de tus apli­ca­cio­nes favoritas de Office desde cualquier di­s­po­si­ti­vo.

Ir al menú principal