A menudo solo es necesario cometer un pequeño error (cambiar una letra de lugar, in­tro­du­cir la te­r­mi­na­ción de dominio equi­vo­ca­da, olvidar un guion) para ir a parar a una página web falsa. Las páginas es­pe­cia­l­me­n­te conocidas y populares son las más expuestas a los ty­po­s­qua­t­te­rs, y esto no sería tan grave si no fuera porque estos ci­be­r­cri­mi­na­les especulan con dominios con erratas, apro­ve­chá­n­do­se de una cierta falta de atención de los usuarios en su uso de las di­re­c­cio­nes web para abo­r­dar­los con pu­bli­ci­dad o incluso con malware. Este artículo de nuestra guía te servirá para reconocer cómo actúan los ty­po­s­qua­t­te­rs y para saber cómo proteger tu proyecto en Internet.

¿Qué es el ty­po­s­qua­t­ti­ng

Formada por las palabras “typo” (errata) y “squatting” (ocupar), por la de­no­mi­na­ción de ty­po­s­qua­t­ti­ng se conoce a un tipo de ci­be­ro­cu­pa­ción (cy­be­r­s­qua­t­ti­ng) por la cual un ad­mi­ni­s­tra­dor registra ex­pre­sa­me­n­te dominios con errores ti­po­grá­fi­cos de páginas muy populares para usarlos como pla­ta­fo­r­mas de co­n­te­ni­dos en general poco serias. Este modelo de negocio, que puede ser muy lucrativo, es posible gracias a la su­s­ce­p­ti­bi­li­dad a erratas propia de las di­re­c­cio­nes web.

Cuando se introduce ma­nua­l­me­n­te un dominio en el campo de búsqueda del ex­plo­ra­dor, es normal cometer errores y, en ocasiones, estos errores dirigen al usuario a una página falsa en lugar de llevarle a la correcta. Los ope­ra­do­res de tales dominios recurren a fallos tan comunes como equi­vo­car­se en el orden de las letras, se apro­ve­chan de errores or­to­grá­fi­cos de todo tipo o añaden nombres y te­r­mi­na­cio­nes al­te­r­na­ti­vas a los dominios más populares. En realidad, es un negocio muy rentable en el que tales dominios mal escritos conducen, por regla general, a páginas de destino dedicadas ex­clu­si­va­me­n­te a soportar pu­bli­ci­dad o contenido po­r­no­grá­fi­co, los cuales reportan grandes be­ne­fi­cios a los pro­pie­ta­rios. En el peor de los casos, puede pasar incluso que el usuario se encuentre con una página web co­m­ple­ta­me­n­te falsa cuyo único objetivo es obtener sus datos pe­r­so­na­les.

Este tipo de ci­be­r­cri­mi­na­li­dad también supone un dolor de cabeza para las empresas, pues cada vez que un usuario aterriza en un dominio falso se convierte en un cliente perdido. Es por eso que a menudo se re­co­mie­n­da tener bajo control todas las va­ria­cio­nes posibles del nombre de la web propia y, si es posible, incluso re­gi­s­trar­las:

  • Error ti­po­grá­fi­co: este error tan clásico suele colarse cuando la dirección de una página web se teclea demasiado rápido, lo que sucede en especial a aquellos usuarios que teclean aprisa y de forma imprecisa o a aquellos que están aco­s­tu­m­bra­dos a usar el au­to­co­rre­c­tor. Eso hace que Google se convierta rá­pi­da­me­n­te en gogle, goolge o goggle. Sin embargo, el gigante de Silicon Valley ya no se deja ame­dre­n­tar por este tipo de errores ni tiene intención de reducir sus be­ne­fi­cios. La solución: registrar todos los dominios con errores ti­po­grá­fi­cos posibles re­di­ri­gié­n­do­los a la página correcta. La popular en­ci­clo­pe­dia digital Wikipedia, por ejemplo, no ha sabido reac­cio­nar a tiempo y hoy hay diversos dominios con un nombre parecido (Wakipedia, wikiepdia) que conducen a co­n­te­ni­dos dudosos.

  • Error or­to­grá­fi­co: a veces no es culpa del teclado equi­vo­car­se en la escritura de un dominio. Se­n­ci­lla­me­n­te, se escribe mal. En este caso, también los ad­mi­ni­s­tra­do­res de las páginas de estas marcas deberían reac­cio­nar, re­di­ri­gie­n­do a los usuarios que aterrizan en el dominio erróneo a la página correcta.

  • Or­to­gra­fía al­te­r­na­ti­va: también pueden llevar a confusión las di­fe­re­n­tes formas de escribir algunas palabras, como photo y foto. Si se quisiera registrar la dirección de una tienda de fotos como www.fo­to­so­n­li­ne.cat, habría que asegurar que si un cliente potencial teclea www.pho­to­so­n­li­ne.cat también encuentra la tienda y no un dominio ajeno.

  • Dominios con guion: la web oficial de la canciller alemana Ángela Merkel (www.angela-merkel.de) durante la campaña electoral de 2013 es un ejemplo clásico de la vu­l­ne­ra­bi­li­dad frente al ty­po­s­qua­t­ti­ng de dominios que incluyen un guion, y es que la versión sin guion llevaba a la página de su co­n­tri­n­ca­n­te so­cia­li­s­ta. Los ty­po­s­qua­t­te­rs no solo juegan con los dominios eli­mi­na­n­do el guion, también se sirven de él para añadir otros elementos llamados a sembrar la confusión al dominio de marcas conocidas. El resultado puede parecerse a www.amazon-on­li­ne­shop.com, nombre que, aunque aparente ser correcto, no tiene nada que ver con la marca Amazon y sirve para la di­s­tri­bu­ción de pu­bli­ci­dad o malware.

  • Te­r­mi­na­ción de dominio errónea: desde la reciente aparición de las nuevas te­r­mi­na­cio­nes de dominio, es posible combinar nombres de marcas y dominios asentados con te­r­mi­na­cio­nes diversas que pueden llevar a confusión. Tener una página re­gi­s­tra­da con el dominio .es no obvia co­n­si­de­rar eve­n­tua­l­me­n­te el registro de otros TLD re­le­va­n­tes como .com, .shop o .web para evi­­­tar que caigan en otras manos. Los ty­po­s­qua­t­te­rs aman, en este sentido, el dominio de primer nivel para Colombia .co, la te­r­mi­na­ción ideal para alcanzar a aquellos usuarios que teclean .com erró­nea­me­n­te.

Marco legal de pro­te­c­ción frente al ty­po­s­qua­t­ti­ng

Al situarse los nombres de marca en el centro del objetivo de muchos ty­po­s­qua­t­te­rs, su modelo lucrativo suele entrar en conflicto con el derecho de marca. En España, la vía judicial para resolver estos co­n­fli­c­tos, cie­r­ta­me­n­te, se ha visto algo de­s­bo­r­da­da, por lo que muchas veces se recurre a la ex­tra­ju­di­cial, siguiendo un pro­ce­di­mie­n­to creado en la ICANN y aplicado por la Or­ga­ni­za­ción Mundial de Propiedad In­te­le­c­tual (OMPI) mediante la Política Uniforme de Solución de Co­n­tro­ve­r­sias (Uniform Dispute Re­so­lu­tion Policy, UDRP). La UDRP se centra en el control de la ile­gi­ti­mi­dad del titular del nombre de dominio desde el punto de vista de su mala fe.

La Aso­cia­ción Española de Comercio Ele­c­tró­ni­co y Marketing Re­la­cio­nal (AECEM) es uno de los pro­vee­do­res acre­di­ta­dos por la Entidad Pública em­pre­sa­rial Red.es para la pre­s­ta­ción del servicio de re­so­lu­ción ex­tra­ju­di­cial de co­n­fli­c­tos sobre la uti­li­za­ción de nombres de dominio bajo el código de país (ccTLD) .es. En su página web re­cu­pe­ra­tu­do­mi­nio.org en­cue­n­tras más in­fo­r­ma­ción sobre cómo proceder.

Sin embargo, la ju­ri­s­pru­de­n­cia cuenta con un marco de leyes de pro­te­c­ción civil y mercantil con el que se pueden abordar estos co­n­fli­c­tos. Los numerosos procesos ju­di­cia­les que han tenido lugar en España han abordado este conflicto evaluando el uso del nombre de dominio en relación con el beneficio obtenido de su uso. Suele re­so­l­ve­r­se que estos delitos violan los derechos derivados de las marcas como co­m­pe­te­n­cia desleal o que infringen la ley de marcas.

En algunos casos, se considera que la uti­li­za­ción frau­du­le­n­ta de un dominio puede infringir la Ley 3/1991 de 10 de enero de Co­m­pe­te­n­cia Desleal. En otras ocasiones se ha tratado en relación con la marca afectada, aplicando la Ley 17/2001 de 7 de diciembre de Marcas. Asimismo, los tri­bu­na­les también han estado aplicando la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de Pro­te­c­ción Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen cuando se utilizan nombres de pe­r­so­na­jes públicos pree­mi­ne­n­tes.

Si te interesa pro­fu­n­di­zar en un tema tan extenso, este completo estudio aporta un marco teórico fiable apoyado por numerosos casos fácticos.

Cómo puedes proteger a tu página y a tus usuarios del ty­po­s­qua­t­ti­ng

En ocasiones, algunas re­so­lu­cio­nes ju­di­cia­les de co­n­fli­c­tos de marca contra ty­po­s­qua­te­rs nos so­r­pre­n­den y de­mue­s­tran que, tras un proceso a menudo largo y caro, el resultado no siempre es el que se esperaba. Por lo tanto, es muy re­co­me­n­da­ble tomar medidas pre­ve­n­ti­vas para no tener que verse en esa situación.

Registrar dominios con erratas

Muchos pro­pie­ta­rios de marcas hacen uso de una avispada es­tra­te­gia que consiste en hacer acopio de todas las erratas posibles para proteger su nombre de co­m­pe­ti­do­res y “ci­be­ro­ku­pas”. También deberían seguir esta es­tra­te­gia aquellos pro­pie­ta­rios de páginas con un nombre que a menudo lleva a errores. Una vez re­gi­s­tra­dos, los dominios con erratas se pueden re­di­re­c­cio­nar.

Domain Name Re­gi­s­tra­tion
Proyecta tu marca con un gran dominio
  • Gratis SSL Wildcard para tra­n­s­fe­re­n­cias de datos más seguras
  • Gratis registro privado para más pri­va­ci­dad  
Domain checker

Usar el servicio de se­gui­mie­n­to de la ICANN

Para combatir el ci­be­r­s­qua­t­ti­ng derivado de la amplia co­m­bi­na­to­ria que permiten las te­r­mi­na­cio­nes nuevas (nTLD), la ICANN ha puesto en marcha con el Trademark Clea­ri­n­ghou­se un sistema de se­gui­mie­n­to que informa au­to­má­ti­ca­me­n­te a los pro­pie­ta­rios de marcas de su uso en otros dominios. Este servicio solo está di­s­po­ni­ble para marcas re­gi­s­tra­das –nacional o in­te­r­na­cio­na­l­me­n­te.

Ce­r­ti­fi­ca­dos de confianza online SSL

Una medida pre­ve­n­ti­va consiste en registrar dominios con errores para redirigir al usuario al camino correcto. Un paso más allá sería ga­ra­n­ti­zar que el usuario sea capaz de detectar, sin ninguna duda, que se encuentra en la página correcta. Es aquí donde los ce­r­ti­fi­ca­dos SSL cumplen un papel esencial, pues no solo sirven para proteger la tra­n­s­fe­re­n­cia de datos que tiene lugar en las tra­n­sac­cio­nes fi­na­n­cie­ras, sino que también pro­po­r­cio­nan in­fo­r­ma­ción sobre el pro­pie­ta­rio de una página web, así como sobre la empresa a través de la cual se tramitó el ce­r­ti­fi­ca­do.

Ir al menú principal