La as­pi­ra­ción de cualquier blog es conseguir tanto tráfico de visitas como sea posible, pero la po­pu­la­ri­dad y el éxito llegan cuando se consigue convertir a estas visitas en in­te­re­sa­dos, lectores o incluso fans. Y es que, en lo que respecta al tráfico, no se trata solo de la cantidad, sino de la calidad. Esta serie en la que abordamos los pasos para crear un blog finaliza con la necesaria de­fi­ni­ción del público objetivo al que se dirige. Solamente cuando se conoce al público del blog, y se le pro­po­r­cio­nan temas de su interés se puede construir un blog popular a largo plazo re­s­pa­l­da­do por una comunidad fiel de se­gui­do­res y cifras sa­ti­s­fa­c­to­rias de visitas.

Sienta las bases de­fi­nie­n­do tu oferta

An­te­rio­r­me­n­te has aprendido cómo definir el tema de tu blog. Este punto co­n­s­ti­tu­ye el fu­n­da­me­n­to sobre el que construir tu proyecto, ya que solo es posible definir una audiencia a quien dirigirse cuando se ha fijado un de­te­r­mi­na­do tema y se conocen los puntos fuertes y débiles de partida en cuanto a co­no­ci­mie­n­tos. Imagina los puntos temáticos centrales del blog, como la oferta o el servicio de una empresa. De la misma manera que un operario ha de saber qué ofrece al cliente, un autor también debe ser co­n­s­cie­n­te del tipo de in­fo­r­ma­ción que ofrece a su lector ideal. El lema podría ser, conoce tu oferta y co­n­vié­r­te­te, siempre que sea posible, en un experto en esa área. Sin una de­fi­ni­ción exacta de la oferta, sin embargo, no es posible una de­fi­ni­ción exacta del público objetivo de tu blog.

Definir y analizar al público objetivo de tu blog

El análisis del público objetivo para tu blog tiene la función de recopilar la mayor cantidad de in­fo­r­ma­ción posible sobre el lector ideal, de manera que se puedan ajustar el contenido y la forma de co­mu­ni­car­se con él lo más de­ta­lla­da­me­n­te posible. La fórmula no podría ser más precisa: cuanto más exac­ta­me­n­te se define a este grupo, mejor se pueden ajustar los co­n­te­ni­dos del blog a este y más altas son las pro­ba­bi­li­da­des de éxito de un blog.

Ge­ne­ra­l­me­n­te, se usan los si­guie­n­tes índices para definir al público objetivo:

  • Aspectos so­cio­de­mo­grá­fi­cos tales como edad, situación familiar o lugar de re­si­de­n­cia,
  • Aspectos so­cioe­co­nó­mi­cos como nivel de educación, profesión o ingresos,
  • Aspectos psi­co­grá­fi­cos como la ocupación laboral, los hábitos de consumo y la forma de co­mu­ni­car­se con sus se­me­ja­n­tes.

Es­pe­cia­l­me­n­te al comienzo es difícil ser co­n­s­cie­n­te de todos estos aspectos y, al no de­te­r­mi­nar­los con la exactitud su­fi­cie­n­te, es frecuente olvidar para quién se está es­cri­bie­n­do. En estos casos en que no se dispone de datos fiables y exactos sobre el público objetivo del blog o estos valores suenan como algo demasiado abstracto, se puede recurrir al concepto de “buyer persona” (Persona), que ex­pli­ca­mos a co­n­ti­nua­ción.

Definir la buyer persona

Úl­ti­ma­me­n­te, en el ámbito del marketing, el estudio de la llamada buyer persona está de­s­ba­n­ca­n­do al de una audiencia como grupo en general. Con este concepto se define a un ente ficticio que ayudaría a ajustar mejor las es­tra­te­gias de marketing al cliente objetivo. Alcanzar el éxito con un blog significa también orientar los co­n­te­ni­dos a esta figura ficticia.

La buyer persona en el ejemplo de un blog de moda

Tomemos el ejemplo de un blog de moda para el público objetivo “femenino, soltero, de 18 a 25 años”, de­fi­ni­ción, sin embargo, algo amplia. Una buyer persona de este grupo podría tener 19 años, haber fi­na­li­za­do la educación se­cu­n­da­ria sa­ti­s­fa­c­to­ria­me­n­te, estar fo­r­má­n­do­se en el sector in­du­s­trial y disponer de unos ingresos x. Esta persona sería más bien co­n­se­r­va­do­ra y buscaría en Internet la forma de vestir bien en el ámbito pro­fe­sio­nal con un pre­su­pue­s­to limitado. Se gastaría me­n­sua­l­me­n­te la cantidad x en ropa y cosmética, y visitaría usua­l­me­n­te las tiendas x, y o z. En las redes sociales usaría ge­ne­ra­l­me­n­te Facebook e Instagram para co­mu­ni­car­se.

Ma­n­te­ne­r­se fiel a la buyer persona

Cuanto más detallada sea la de­fi­ni­ción de esta figura, de mayor calidad serán los co­n­te­ni­dos que se puedan producir y antes se alcanzará al lector potencial en los canales más re­le­va­n­tes. Es re­co­me­n­da­ble alejarse de la pre­te­n­sión de dirigirse a un público objetivo demasiado amplio y, en su lugar, es­pe­cia­li­zar­se en un grupo más pequeño, ya que permite definir más buyer personas.

Una vez escogido un camino es na­tu­ra­l­me­n­te im­po­r­ta­n­te ser fiel a la figura que se ha definido o al grupo que se ha de­li­mi­ta­do. Cada artículo, imagen o título ha de ajustarse a esta figura.

Tra­n­s­mi­tir la propuesta de valor a tu público objetivo

Cuando ya se sabe lo que se va a ofrecer y la audiencia está definida, es muy im­po­r­ta­n­te saber comunicar a tu público objetivo los be­ne­fi­cios de tu oferta, lo que en marketing se define como la propuesta de valor (USP o Unique Selling Pro­po­si­tion). A este respecto, puede resultar útil pla­n­tear­se las si­guie­n­tes preguntas: “¿qué obtiene el lector al leer mi blog?”, “¿por qué la buyer persona A, B o C debería leer mi blog en lugar de otro?”. Los blogs, como los productos y servicios, también tienen una propuesta de valor, aquello que lo hace único y puede convertir a una visita en un seguidor fiel.

¿Cómo se puede comunicar al público del blog esta propuesta de valor? Existen multitud de formatos y po­si­bi­li­da­des para hacerlo:

  • Consejos prácticos para la vida diaria
  • So­lu­cio­nes a problemas en forma de tu­to­ria­les o manuales
  • Tratar y pro­fu­n­di­zar en temas complejos
  • Pro­po­r­cio­nar in­s­pi­ra­ción a través de galerías de imágenes y vídeos
  • Tests e informes propios sobre productos
  • En­tre­vi­s­tas con otros expertos
  • Co­no­ci­mie­n­tos teóricos y prácticos sobre el tema

Ma­n­te­ne­r­se fiel a un estilo

Crear un blog de éxito y ma­n­te­ne­r­lo significa adaptar el estilo y el discurso al público objetivo, lo que, en ocasiones, puede ser todo un reto. También es im­po­r­ta­n­te lograr una cierta co­n­ti­nui­dad y ma­n­te­ne­r­se fiel al estilo que se ha escogido. El lector que acude re­gu­la­r­me­n­te a un blog espera en­co­n­trar­se con el mismo entorno y na­tu­ra­l­me­n­te también con el estilo habitual de su autor. Es por ello que se re­co­mie­n­da fijar algunos pri­n­ci­pios fu­n­da­me­n­ta­les y ma­n­te­ne­r­se fiel a ellos.

A menudo el tema determina el estilo del blog, aunque no tiene que ser ne­ce­sa­ria­me­n­te así siempre. Temas más áridos como las finanzas o los seguros suelen tratarse de manera objetiva y neutral, pero una posible propuesta de valor para un blog así podría in­tro­du­cir anécdotas que lo hagan más accesible. Lo im­po­r­ta­n­te, en cualquier caso, es ma­n­te­ne­r­se fiel a la línea escogida.

Entrar en contacto con tu público objetivo

Existen tra­di­cio­na­l­me­n­te dos maneras mediante las cuales es posible conocer al público de un blog y captar sus intereses. Por un lado, resulta bastante sencillo averiguar, mediante las he­rra­mie­n­tas de análisis ha­bi­tua­les, qué pu­bli­ca­cio­nes consiguen más clics y son más populares entre los lectores. En esta forma indirecta de feedback, no solo es de­te­r­mi­na­n­te el tema de la pu­bli­ca­ción a la hora de ser bien recibido por la audiencia, sino también aspectos visuales como la es­tru­c­tu­ra y la longitud del texto. En el lado opuesto, existe una forma más directa de conocer a tu público objetivo que no es otra que entrar en contacto con él, pre­gu­n­ta­n­do en Facebook o en Twitter, por ejemplo, qué artículos le han gustado más y sobre qué temas le gustaría seguir siendo informado. Las redes sociales son un medio ideal para conocer los deseos de los lectores y descubrir lo que les gusta leer, lo que les interesa y lo que les emociona. Es muy fácil conectar un blog a los di­fe­re­n­tes canales sociales. De esta forma se co­n­vie­r­ten en una pla­ta­fo­r­ma ideal de co­mu­ni­ca­ción con los se­gui­do­res.

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