Las cookies son unos de los blancos pre­fe­ri­dos de los de­fe­n­so­res de la pro­te­c­ción de datos, si bien se centran en las cookies de terceros, uti­li­za­das por los pu­bli­ci­s­tas y los Ad Servers o se­r­vi­do­res de anuncios para poder rastrear el co­m­po­r­ta­mie­n­to de los usuarios en Internet y crear perfiles a medida. Si alguna vez te has en­co­n­tra­do con un anuncio que, como un espejo, refleja las últimas ac­ti­vi­da­des que has llevado a cabo en la web, no es ninguna ca­sua­li­dad. Es más que probable que las cookies de terceros hayan re­gi­s­tra­do tu actividad y, a partir de tu na­ve­ga­ción, hayan llegado a la co­n­clu­sión de que muestras un interés especial por algo que merece la pena pu­bli­ci­tar. Este tipo de pu­bli­ci­dad pe­r­so­na­li­za­da es una de las he­rra­mie­n­tas más efectivas del marketing online, pero también una de las más polémicas. Antes de que formes tu propia opinión sobre este tipo de cookies, conviene que entiendas en qué consisten.

¿Qué son las cookies de terceros?

Como su nombre indica, las cookies de terceros, en inglés third party cookies, son un tipo de cookies que no proceden del pro­pie­ta­rio de la página que visitas, sino de otras empresas. Cuando el usuario visita por primera vez una página, el servidor web genera una cookie de origen que almacena su co­n­fi­gu­ra­ción y la in­fo­r­ma­ción in­tro­du­ci­da. Si vuelve a acceder a la página, no es necesario que in­tro­du­z­ca de nuevo todos los datos, porque la página extrae de esta cookie la co­n­fi­gu­ra­ción y el resto de in­fo­r­ma­ción, lo que sin duda mejora la ex­pe­rie­n­cia de na­ve­ga­ción.

Las cookies de terceros se alojan en el servidor del anu­n­cia­n­te y registran el co­m­po­r­ta­mie­n­to del usuario así como sus mo­vi­mie­n­tos en Internet para poder crear un perfil que más tarde permitirá generar pu­bli­ci­dad pe­r­so­na­li­za­da. Es por eso que las cookies de terceros, también conocidas como cookies de se­gui­mie­n­to o de rastreo, se co­n­si­de­ran un in­s­tru­me­n­to muy poderoso en el marketing online.

De­fi­ni­ción

Las cookies de terceros, como su nombre indica, son generadas por pro­vee­do­res externos a través de anuncios, píxeles de se­gui­mie­n­to o similares. Recogen in­fo­r­ma­ción relevante como la edad, la ubicación, el sexo y el co­m­po­r­ta­mie­n­to de los usuarios, lo que las convierte en potentes he­rra­mie­n­tas para el marketing online, sobre todo en el ámbito de la pu­bli­ci­dad pe­r­so­na­li­za­da.

¿Para qué sirven las cookies de terceros?

Las cookies de terceros suelen uti­li­zar­se con una finalidad analítica. Cuando el navegador muestra un anuncio o píxel de se­gui­mie­n­to que no están alojados en el servidor de la página visitada, el navegador genera una segunda cookie, la cookie de terceros, que se asigna al servidor del anu­n­cia­n­te. Además, esta cookie de rastreo lee toda la in­fo­r­ma­ción de las de origen, a veces incluso más.

Dado que a los analistas web les interesa sobre todo el co­m­po­r­ta­mie­n­to de na­ve­ga­ción de los usuarios, las cookies de terceros do­cu­me­n­tan pri­n­ci­pa­l­me­n­te el historial de su­b­pá­gi­nas visitadas de una web. Con todo, la in­fo­r­ma­ción ve­r­da­de­ra­me­n­te relevante la obtienen estas cookies de se­gui­mie­n­to cuando “reconocen al usuario” en otra web. Como el navegador vuelve a co­mu­ni­car­se con el mismo servidor de anuncios, este puede rastrear los mo­vi­mie­n­tos del usuario en Internet. Y es que su co­m­po­r­ta­mie­n­to en la web revela in­fo­r­ma­ción central sobre sus intereses y su patrón de consumo. De esta forma se crea el perfil de usuario, que a su vez permite la pu­bli­ci­dad pe­r­so­na­li­za­da.

Ejemplo del fu­n­cio­na­mie­n­to de una cookie de terceros

Es la primera vez que Marta visita una tienda online a la que ha accedido a través del navegador. La página muestra anuncios de una agencia de viajes alojados en un servidor web externo.

  1. En primer lugar, la página informa sobre el uso de cookies con un mensaje acla­ra­to­rio: con ellas se pretende facilitar la na­ve­ga­ción, además de recopilar in­fo­r­ma­ción relevante para el anu­n­cia­n­te (las cookies de terceros). Si Marta acepta, el navegador va a generar dos cookies: una cookie de origen del gestor de la página y otra de terceros del Ad Server. A partir de ese momento ambas cookies van a recoger in­fo­r­ma­ción sobre su co­m­po­r­ta­mie­n­to en la página web.
     
  2. La página web muestra una tienda online de moda a la que Marta le quiere echar un vistazo. Como está buscando un bolso marrón, busca en todas las su­b­pá­gi­nas que ofrecen este tipo de producto. Hay dos bolsos que le gustan y, para no perderlos de vista, los añade a la cesta de compra. Una cookie de origen anota esta in­fo­r­ma­ción para que no se pierda, incluso si en ese momento Marta no está re­gi­s­tra­da con su cuenta. La cookie de terceros también lo anota, aunque sus motivos son otros: quiere saber los tipos de productos en los que Marta está in­te­re­sa­da.
  3. Marta no presta mucha atención al anuncio de la agencia de viajes, pues este año ya ha planeado sus va­ca­cio­nes, así que no hace clic en él.
     
  4. Como los bolsos que ha en­co­n­tra­do no la convencen del todo, abre otra ventana en el navegador y accede a otra tienda online. Al menos, así puede comparar precios.
     
  5. También esta tienda online contiene un aviso sobre el uso de las cookies y crea una cookie de origen. Además, aparece pu­bli­ci­dad del mismo anu­n­cia­n­te que antes, cuyo servidor vuelve a reconocer a Marta, pues la cookie de terceros de este proveedor ya existe. Aquí los anuncios siguen mostrando la pu­bli­ci­dad de una agencia de viajes.
     
  6. Aunque en un principio Marta entró para mirar bolsos color marrón, cae en la cuenta de que también necesita un abrigo, así que ¿por qué no visitar también su­b­pá­gi­nas con este tipo de producto? Ambas cookies registran esta acción.
     
  7. Fi­na­l­me­n­te Marta se decide: va a comprar el abrigo, el bolso lo deja para otro momento. La cookie de terceros así lo anota, y el Ad Server in­te­r­pre­ta que Marta sigue in­te­re­sa­da en encontrar un bolso marrón.
     
  8. Cierra la ventana del navegador de ambas tiendas. La sesión ha terminado y las cookies están des­ac­ti­va­das, pero no se borran del disco duro (a menos que Marta tenga co­n­fi­gu­ra­do que el navegador borre las cookies después del cierre de sesión).

Unas horas más tarde Marta accede a su correo, donde aparece pu­bli­ci­dad del mismo anu­n­cia­n­te, aunque en esta ocasión muestra bolsos marrones, pues el Ad Server “sabe” qué tipo de producto está buscando. Esto tiene lugar cuando el servidor de anuncios lee la cookie de terceros que contiene esta in­fo­r­ma­ción y que sigue al­ma­ce­na­da en el ordenador.

En de­fi­ni­ti­va, las cookies comunican al Ad Server que a) Marta visitó páginas con bolsos marrones y abrigos, b) pasó bastante tiempo en las páginas de productos de bolsos marrones, c) compró el abrigo pero no el bolso. La co­n­se­cue­n­cia lógica es: a partir de ese momento recibirá pu­bli­ci­dad sobre el bolso, pues el servidor de anuncios asume que le interesan más estos productos que una oferta de una agencia de viajes. Si Marta clica, el servidor de anuncios y po­si­ble­me­n­te el proveedor web ganen dinero.

¿Qué datos registran las cookies de terceros y para qué los utilizan?

En pa­r­ti­cu­lar, las cookies de terceros almacenan los si­guie­n­tes datos re­le­va­n­tes:

  • Datos pe­r­so­na­les: edad, sexo o ubicación (si son legibles)
  • Página web a partir de la cual se ha creado la cookie
  • Su­b­pá­gi­nas de la página web visitada
  • Tiempo de pe­r­ma­ne­n­cia en la página y sus su­b­pá­gi­nas

Al recopilar todos estos datos de di­fe­re­n­tes páginas web, se puede crear un perfil de usuario in­di­vi­dual para generar pu­bli­ci­dad pe­r­so­na­li­za­da. En especial, el marketing online recurre a las cookies de terceros para la se­g­me­n­ta­ción, el se­gui­mie­n­to y el re­tra­c­ki­ng.

Consejo

En la Digital Guide en­co­n­tra­rás más in­fo­r­ma­ción sobre se­g­me­n­ta­ción, re­ta­r­ge­ti­ng y beha­vio­ral targeting. Estos términos te ayudarán a entender cómo utilizan los anu­n­cia­n­tes las cookies de terceros para generar pu­bli­ci­dad pe­r­so­na­li­za­da.

¿Cuáles son las ventajas y las de­s­ve­n­ta­jas de las cookies de terceros?

Las cookies de origen son las que realmente sirven a los usuarios, pues su principal objetivo es mejorar la ex­pe­rie­n­cia de na­ve­ga­ción. Las cookies de terceros son he­rra­mie­n­tas muy potentes para los anu­n­cia­n­tes, pues pueden crear pu­bli­ci­dad pe­r­so­na­li­za­da. A co­n­ti­nua­ción se muestran las ventajas e in­co­n­ve­nie­n­tes de estas cookies de rastreo para todas las partes im­pli­ca­das:

Ventajas para el usuario Ventajas para los gestores Ventajas para los anu­n­cia­n­tes
Los anuncios pe­r­so­na­li­za­dos crean un Internet in­di­vi­dua­li­za­do Im­ple­me­n­ta­ción sencilla desde un punto de vista técnico, el Ad Server realiza el trabajo Permite la im­ple­me­n­ta­ción de una amplia gama de métodos del marketing online
Mediante las cookies de terceros los usuarios se be­ne­fi­cian de anuncios adaptados a sus intereses Los usuarios ven pu­bli­ci­dad in­te­re­sa­n­te con mayor fre­cue­n­cia, lo que les lleva a hacer clic. Esto aumenta los ingresos por pu­bli­ci­dad Los usuarios ven pu­bli­ci­dad in­te­re­sa­n­te con mayor fre­cue­n­cia, lo que les lleva a hacer clic. Esto aumenta los ingresos por pu­bli­ci­dad
Los anu­n­cia­n­tes y sus cookies han de ser tra­n­s­pa­re­n­tes, sobre todo porque el RGPD también se aplica a las cookies de terceros Es mucho más eficiente y sencillo que el se­gui­mie­n­to a través de las cookies de origen Es mucho más eficiente y sencillo que el se­gui­mie­n­to a través de las cookies de origen
Muchos na­ve­ga­do­res permiten el bloqueo de cookies de terceros Los anuncios no se alojan en el propio servidor
De­s­ve­n­ta­jas para el usuario De­s­ve­n­ta­jas para los gestores De­s­ve­n­ta­jas para los anu­n­cia­n­tes
Se nutre de datos pe­r­so­na­les gracias a los cuales se hace realidad la pu­bli­ci­dad a medida. En tema de pro­te­c­ción de datos son cue­s­tio­na­bles y co­n­tro­ve­r­ti­das Las co­n­tro­ve­r­sias en cuanto a las cookies de terceros pueden dañar el vínculo de confianza con los usuarios Las co­n­tro­ve­r­sias en cuanto a las cookies de terceros pueden dañar el vínculo de confianza con los gestores web, dado que muchos de ellos han re­nu­n­cia­do a estas cookies de se­gui­mie­n­to.
Los avisos sobre cookies suelen resultar molestos para la na­ve­ga­ción Los textos con los que los gestores web tienen que informar a los usuarios sobre el uso de cookies son molestos. Además, muchos usuarios ya han bloqueado las cookies au­to­má­ti­ca­me­n­te Muchos usuarios bloquean las cookies de terceros en navegador y adblocker, por lo que cada vez sus ventajas
son menores
Una situación jurídica inestable obliga a realizar una es­tru­c­tu­ra­ción es­tra­té­gi­ca o a aplicar otras te­c­no­lo­gías Una situación jurídica inestable obliga a realizar una es­tru­c­tu­ra­ción es­tra­té­gi­ca o a aplicar otras te­c­no­lo­gías
Las cookies de terceros pueden influir de forma negativa en la in­de­xa­ción de una web (SEO)

¿Cómo puede el usuario proceder con las cookies de terceros?

Como usuario, existen numerosas po­si­bi­li­da­des para delimitar o di­re­c­ta­me­n­te evitar el se­gui­mie­n­to y rastreo de las cookies de terceros. Además, la mayoría de los na­ve­ga­do­res disponen de las opciones ne­ce­sa­rias para poder proteger la esfera privada de forma más eficiente. Mientras que las cookies de origen son ino­fe­n­si­vas y merece la pena ma­n­te­ne­r­las activadas para mejorar la na­ve­ga­ción, existen motivos de peso para mirar con ojo crítico las cookies de terceros y ad­mi­ni­s­trar­las de forma co­n­s­cie­n­te.

Consejo

Obtén más in­fo­r­ma­ción sobre cómo eliminar las cookies, in­ha­bi­li­tar­las o volverlas a activar en el navegador.

Si el usuario tiene instalado un adblocker que bloquea todos los anuncios de los se­r­vi­do­res de anuncios más populares, es probable que también impida la creación de cookies de terceros. Sin embargo, es im­po­r­ta­n­te tener en cuenta que este tipo de programas in­te­rru­m­pen o hacen inac­ce­si­bles muchos otros co­n­te­ni­dos web, generando daños eco­nó­mi­cos para los pro­pie­ta­rios de las páginas.

¿Cómo afecta el RGDP a las cookies de terceros?

Dado que en el pasado no se informaba a los usuarios de la exi­s­te­n­cia de cookies de terceros, se ha criticado a los anu­n­cia­n­tes por haber re­co­pi­la­do datos de carácter personal sin el permiso ni el co­no­ci­mie­n­to de los afectados. Es por eso que el Re­gla­me­n­to de Pro­te­c­ción de Datos (RGPD) obliga desde mayo de 2018 a los vi­si­ta­n­tes a informar sobre el uso de cookies y su finalidad. El nuevo Re­gla­me­n­to de Pri­va­ci­dad Ele­c­tró­ni­ca ha de tener en cuenta otro tipo de re­gu­la­cio­nes para que los anu­n­cia­n­tes lo tengan cada vez más difícil para utilizar estas cookies sin el co­no­ci­mie­n­to ni el co­n­se­n­ti­mie­n­to del usuario (siempre y cuando las cookies de terceros sigan exi­s­tie­n­do como hoy se conocen una vez entre en vigor el nuevo re­gla­me­n­to).

Aviso sobre cookies

En el ámbito de Internet se observa que la mayoría de las páginas cuentan con un aviso sobre cookies. También la Digital Guide de IONOS muestra este mensaje cuando el usuario la visita por primera vez. El mensaje enlaza a una página con in­fo­r­ma­ción sobre cookies y pro­te­c­ción de datos, en el que aclara el origen y el uso de todas las cookies. Además, permite des­ac­ti­var de­te­r­mi­na­das cookies de terceros.

De este modo proceden la mayor parte de los gestores web. Aunque es cierto que existen muchos tipos de avisos de cookies: desde mensajes que se pueden pasar por alto fá­ci­l­me­n­te hasta ventanas eme­r­ge­n­tes que cubren todo el contenido. Sin embargo, las políticas de pro­te­c­ción de datos ofrecen muy pocas veces la po­si­bi­li­dad de co­n­fi­gu­rar las cookies de terceros y sus Ad Server, por lo que hay que recurrir a otras de las opciones di­s­po­ni­bles en el navegador para poder ge­s­tio­nar­las.

En este video, te enseñamos cómo eliminar las cookies en Chrome:

Ir al menú principal