El objetivo de la op­ti­mi­za­ción para los motores de búsqueda es po­si­cio­nar una web lo mejor posible en las listas de re­su­l­ta­dos de la búsqueda orgánica de Google. Para esto, ante todo, se necesita contenido de calidad, una es­tra­te­gia sólida de backlinks y una fuerte presencia en las redes sociales. No obstante, los aspectos técnicos también son de gran im­po­r­ta­n­cia. Google exige a los ope­ra­do­res de páginas web que adapten sus proyectos de la manera más amigable posible tanto para los usuarios como para el mismo motor de búsqueda. Las Content Delivery Networks (CDN) resultan de gran utilidad es­pe­cia­l­me­n­te en lo que respecta al re­n­di­mie­n­to y a la velocidad de carga. A co­n­ti­nua­ción, te mostramos cómo sacarle el mejor provecho a las CDN para tu po­si­cio­na­mie­n­to en bu­s­ca­do­res.

¿Qué es una CDN (Content Delivery Network)?

Una CDN, en español red de entrega de co­n­te­ni­dos, es una red de se­r­vi­do­res in­te­r­co­ne­c­ta­dos y di­s­tri­bui­dos por todo el mundo en varios centros de datos. Un servidor de salida se encarga de conservar y disponer los co­n­te­ni­dos ori­gi­na­les y actuales de una página web. El objetivo de estos llamados se­r­vi­do­res de réplica es la entrega flexible del contenido. Para ello, obtienen los co­n­te­ni­dos del servidor original, los reflejan y co­m­prue­ban co­n­s­ta­n­te­me­n­te su ac­tua­li­dad. Así, si un usuario visita una web, este recibe au­to­má­ti­ca­me­n­te los datos del servidor que, geo­grá­fi­ca­me­n­te, está más cerca de él. La distancia más corta entre los usuarios y el servidor que entrega los datos reduce los tiempos de carga de la web. El al­ma­ce­na­mie­n­to en caché de los datos en el servidor de la CDN también tiene un impacto positivo en el re­n­di­mie­n­to. Las CDN se utilizan sobre todo para datos estáticos de una página web como, por ejemplo, imágenes, Ja­va­S­cri­pt o CSS, aunque la selección y la cantidad de datos la fija el usuario in­di­vi­dua­l­me­n­te. Las Content Delivery Networks se utilizan sobre todo para webs de streaming con co­n­te­ni­dos au­dio­vi­sua­les y, también, para proyectos de gran en­ve­r­ga­du­ra. Para obtener más in­fo­r­ma­ción al respecto visita nuestro artículo “CDN: ¿Qué son las Content Delivery Networks?”.

En qué medida influye una CDN en la op­ti­mi­za­ción para los bu­s­ca­do­res

El SEO se suele re­la­cio­nar con las redes de entrega de co­n­te­ni­dos, pri­n­ci­pa­l­me­n­te debido a una clara ventaja de las mismas para el po­si­cio­na­mie­n­to en los bu­s­ca­do­res: una CDN puede mejorar la velocidad de carga de una web de manera si­g­ni­fi­ca­ti­va. De acuerdo con un estudio, la sa­ti­s­fa­c­ción de un usuario disminuye en un 16 por ciento por cada segundo tra­n­s­cu­rri­do durante el proceso de carga. Así, una carga de la página que se demora un largo lapso de tiempo da lugar a usuarios in­sa­ti­s­fe­chos y, en el peor de los casos, a perder visitas, algo que todo operador web, na­tu­ra­l­me­n­te, quiere evitar. El tiempo de carga de una página web es muy im­po­r­ta­n­te para el SEO, pues tiene un impacto en di­fe­re­n­tes pa­rá­me­tros, tales como la tasa de rebote o el po­r­ce­n­ta­je de abandono. No es un secreto que, si una página web es muy lenta, muchos usuarios la aba­n­do­na­rán casi in­me­dia­ta­me­n­te. Además, un aumento en la tasa de rebote es un signo negativo para Google. Incluso cuando la tasa de rebote no es un factor oficial de ranking, a la hora de cla­si­fi­car una web, el bouncing rate está di­re­c­ta­me­n­te re­la­cio­na­do con otros in­di­ca­do­res como la pro­po­r­ción de vi­si­ta­n­tes que regresan o el tipo de web. Además de en la tasa de rebote, este problema también tiene un impacto negativo sobre el tiempo de pe­r­ma­ne­n­cia de una visita en la web, así como en la tasa de co­n­ve­r­sión, o en otras palabras, en la totalidad de la ex­pe­rie­n­cia del usuario, y ofrecer una ex­pe­rie­n­cia de usuario ideal es hoy el objetivo de más de 100 factores de ranking para Google. Ahora bien, recuerda que incluso cuando las CDN mejoran la velocidad de una web, estas no so­lu­cio­nan errores de fondo en cuando al re­n­di­mie­n­to de la web. Estos incluyen, por ejemplo, aquellos recursos que en­to­r­pe­cen su re­pre­se­n­ta­ción. A menudo, este es el caso de archivos de código Ja­va­S­cri­pt o CSS. Dichos fallos pueden ser cubiertos por he­rra­mie­n­tas como PageSpeed Insights de Google. En este artículo en­co­n­tra­rás más in­fo­r­ma­ción sobre la velocidad de carga mediante la co­m­pre­sión de CSS.

Los mitos que rodean a las CDN

Además de la hipótesis realista de que las redes de di­s­tri­bu­ción de contenido ofrecen ventajas co­n­si­de­ra­bles en el campo del SEO, también circulan una gran cantidad de mitos y pre­jui­cios.

El contenido duplicado es un problema

Un prejuicio altamente extendido es que, al entregar copias del contenido, el uso de una CDN incurrirá au­to­má­ti­ca­me­n­te en contenido duplicado, un tipo de contenido que no es bien visto por Google. Los motores de búsqueda evalúan ne­ga­ti­va­me­n­te el contenido duplicado, pues esta no pro­po­r­cio­na ningún valor añadido para el usuario. Si una CDN se im­ple­me­n­ta de manera in­co­rre­c­ta, es probable que genere contenido duplicado. Sin embargo, si cumples con ciertas reglas, el contenido duplicado en las redes de entrega de co­n­te­ni­dos no re­pre­se­n­ta ningún problema.

  • Canonical Header: toda CDN debe incluir la cabecera “canonical”. Esta cabecera HTTP señala a Google que el contenido en la CDN es solo una copia. La mayoría de los pro­vee­do­res de CDN ofrecen una función es­pe­cí­fi­ca para integrar dicha cabecera con tan solo unos clics.
  • Archivo robots.txt: el bot de Google busca siempre el archivo robots.txt cuando analiza una página web. Por medio de este archivo, los pro­pie­ta­rios de páginas web pueden definir las reglas bajo las cuales el crawler debe explorar el contenido, así como aquellos co­n­te­ni­dos que no deben ser indexados. De esta forma se evita la ge­ne­ra­ción de contenido duplicado. En caso de que no encuentre ningún archivo, este escaneará la totalidad del contenido. Por defecto, los pro­vee­do­res de CDN no activan este archivo, por lo que los crawlers suelen escanear la totalidad del contenido, pues, en teoría, el en­ca­be­za­do “canonical” suele ser su­fi­cie­n­te para proteger contra el contenido duplicado.

Usar una CDN es caro

Las redes de entrega de co­n­te­ni­dos son ofrecidas por numerosos pro­vee­do­res para una gran variedad de apli­ca­cio­nes. Las opciones van desde completos packs co­r­po­ra­ti­vos hasta so­lu­cio­nes de bajo coste para proyectos web más modestos, por lo que la afi­r­ma­ción del título no es del todo correcta.

Existen incluso algunas opciones gratuitas, como, por ejemplo, la solución para pri­n­ci­pia­n­tes del proveedor es­ta­dou­ni­de­n­se Clou­d­fla­re. El precio de so­lu­cio­nes como Amazon Clou­d­fro­nt o Akamai es más elevado, pero, a la vez, son altamente fiables y eficaces. Mientras Amazon cobra por gigabytes, Akamai ofrece precios por packs in­di­vi­dua­les. Incluso para proyectos de WordPress, dispones de di­fe­re­n­tes so­lu­cio­nes CDN ase­qui­bles.

Ayudas para la puesta en marcha de una CDN

Para usuarios sin ex­pe­rie­n­cia, el principio de una CDN no es pre­ci­sa­me­n­te evidente, pero su co­n­fi­gu­ra­ción no es algo imposible de aprender. De­pe­n­die­n­do del proveedor de servicios y de la tarifa, es probable que recibas asi­s­te­n­cia durante la im­ple­me­n­ta­ción; además, en Internet se­gu­ra­me­n­te en­co­n­tra­rás una gran cantidad de in­fo­r­ma­ción y do­cu­me­n­ta­ción. La tarea más im­po­r­ta­n­te para el operador es decidir cuáles son los archivos que se al­ma­ce­na­rán en la caché de la CDN. Esto, seguido por una co­n­fi­gu­ra­ción apropiada que garantice el envío de las so­li­ci­tu­des de estos archivos a la red de entrega de co­n­te­ni­dos. Ahora, muchos sistemas de gestión de co­n­te­ni­dos y de comercio ele­c­tró­ni­co tienen plugins o ex­te­n­sio­nes a su di­s­po­si­ción que facilitan dicha co­n­fi­gu­ra­ción.

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