Nos movemos en una rutina en la que lo ele­c­tró­ni­co va ganando cada vez una ventaja mayor a lo analógico. También en los métodos de pago, el uso de tarjetas bancarias y de sistemas de pago online  está a la orden del día. Pero ¿qué pasa si damos otra vuelta de tuerca y pensamos en un mundo sin claves, sin monederos físicos llenos de tarjetas (la de crédito, la de débito, la de fi­de­li­za­ción de tal tienda que nos gusta, la de regalo para utilizar en tal otro es­ta­ble­ci­mie­n­to) donde sea posible pagar o tra­n­s­fe­rir dinero desde una cuenta bancaria con un solo clic? Desde hace algunos años di­s­po­ne­mos de una serie de apli­ca­cio­nes que han hecho este sueño realidad, nos referimos a Samsung Pay, Apple Pay o los monederos ele­c­tró­ni­cos de di­fe­re­n­tes entidades bancarias. A pri­n­ci­pios de 2018 Google co­mu­ni­ca­ba el na­ci­mie­n­to de una nueva apli­ca­ción, Google Pay, diseñada para reunir dos servicios ya exi­s­te­n­tes: Google Wallet y Android Pay. Pero ¿qué es exac­ta­me­n­te Google Pay? ¿Qué funciones incluye? ¿Cómo se utiliza? Todas estas cue­s­tio­nes en­co­n­tra­rán respuesta a co­n­ti­nua­ción.

Google Pay: app para pagos ele­c­tró­ni­cos

España se encuentra es uno de los países en los que ya se puede usar Google Pay, una apli­ca­ción para pagos ele­c­tró­ni­cos que vio la luz el 20 de febrero de 2018 y que se presenta como la unión de Google Wallet y Android Pay. Su objetivo: conseguir integrar en un solo servicio digital todas las tarjetas de pago de un usuario para permitir realizar pagos en apli­ca­cio­nes, webs y tiendas con un solo clic. De esta forma el usuario que quiera comprar en una web ya no tendrá que escribir los datos bancarios para que la tra­n­sac­ción se haga efectiva. Tampoco tendrá que recordar las claves de las tarjetas bancarias cuando pretenda adquirir un producto en un es­ta­ble­ci­mie­n­to, ya que con la te­c­no­lo­gía NFC (siglas de Near Field Co­m­mu­ni­ca­tion) es posible el des­em­bo­l­so sin siquiera contacto físico. Google Help muestra un vídeo donde explica cómo realizar este proceso con Google Pay:

Además, la app planea la tra­n­s­fe­re­n­cia online de dinero entre iguales con gran facilidad y sin cargo adicional. Sin embargo, esta última función, heredera de Google Wallet, todavía no está di­s­po­ni­ble en todos los países. De hecho, solo los usuarios en te­rri­to­rio es­ta­dou­ni­de­n­se pueden hacer uso de la ac­tua­li­za­ción de Google Wallet, que ha pasado a llamarse Google Pay Send. En te­rri­to­rio español solo los usuarios de Android a partir de la versión Kit Kat 4.4 con un di­s­po­si­ti­vo móvil que incluya la te­c­no­lo­gía NFC pueden disfrutar de las funciones de Google Pay. Asimismo, quienes ya tenían la apli­ca­ción Android Pay instalada solo necesitan esperar que se actualice para empezar a utilizar la app Google Pay sin perder los datos al­ma­ce­na­dos. Google Pay, por tanto, mejora la apli­ca­ción anterior, añadiendo nuevas funciones en cuanto a seguridad y au­me­n­ta­n­do el número de socios co­m­pa­ti­bles, ya sean tarjetas y bancos o es­ta­ble­ci­mie­n­tos físicos.

¿Qué hay detrás de la app Google Pay?

Una vez instalada, a la que se tiene acceso a través de Google Play, hay que añadir los datos bancarios ne­ce­sa­rios para pagar en tiendas. Gracias al diseño intuitivo y bien es­tru­c­tu­ra­do ca­ra­c­te­rí­s­ti­co del gigante de Internet se distingue rá­pi­da­me­n­te cómo se organiza la in­fo­r­ma­ción. Además del logo de la nueva he­rra­mie­n­ta, situado en el centro de la pantalla, la apli­ca­ción dispone de un menú de­s­ple­ga­ble en ha­m­bu­r­gue­sa (tres líneas ho­ri­zo­n­ta­les), así como de dos botones en la parte inferior con las opciones Home (inicio) y Cards (para las tarjetas).

En la parte inferior de la interfaz, en la opción “Cards”, se almacenan todas las tarjetas bancarias que el usuario quiera utilizar en su día a día, ol­vi­dá­n­do­se así de tener que cargar con carteras re­bo­sa­n­tes o de recordar el PIN para cada una de ellas. Se pueden añadir también las tarjetas de fi­de­li­za­ción o de regalo de aquellos es­ta­ble­ci­mie­n­tos asociados a Google. No obstante hay que apuntar que el número de es­ta­ble­ci­mie­n­tos en los que se pueden usar las funciones de la recién estrenada app Google Pay también es limitado, ya que, por ejemplo, deben disponer de te­c­no­lo­gía NFC.

Al clicar sobre el símbolo + se accede al menú para añadir todas las tarjetas que se desee.

Google Pay: seguridad y pro­te­c­ción de datos

No se puede co­n­si­de­rar que el servicio de Google Pay sea menos seguro que el resto de sistemas de pago. No obstante, al estar conectado a la cuenta de Google, existe un riesgo im­po­r­ta­n­te si terceros consiguen entrar en esta, pues no solo tendrían acceso a las tarjetas y al dinero, sino también a la in­fo­r­ma­ción al­ma­ce­na­da en los correos de Gmail o en la nube de Drive. Por eso, cuanto mayor sea el número de servicios que utilices con una sola cuenta de Google, más sentido tendrá aumentar la pro­te­c­ción de todos los datos de acceso. Claro está que Google Pay pone de su parte para ga­ra­n­ti­zar la pro­te­c­ción de los datos bancarios in­tro­du­ci­dos de forma que, por ejemplo, si terceros consiguen acceder a la apli­ca­ción de pagos solo podrán ver las últimas cuatro cifras de la tarjeta in­tro­du­ci­da, pues Google se ha encargado de sustituir el resto por puntos. Además, el gigante de Internet asegura que la in­fo­r­ma­ción relativa a las tarjetas y cuentas están al­ma­ce­na­das en se­r­vi­do­res seguros bajo cifrado e incluye otras medidas de seguridad con las que se preservan los datos más sensibles de cada usuario. No por ello hay que pensar que con estas medidas ha des­apa­re­ci­do todo riesgo a la hora de in­tro­du­cir datos bancarios en Google Pay, ya que una brecha de seguridad, como la que afectó al servicio Google Wallet en 2012, puede permitir a hackers robar dinero e in­fo­r­ma­ción sensible de la cuenta de usuario. Por todo ello es esencial tener programas antivirus y co­r­ta­fue­gos en los di­s­po­si­ti­vos en los que se utilice este tipo de servicio.

Nota

Como ya se ha indicado, España es el único país hi­s­pa­no­ha­bla­n­te donde se puede usar esta apli­ca­ción y aún se desconoce si también se fa­ci­li­ta­rá su uti­li­za­ción en México y el resto de países de América Central y Su­da­mé­ri­ca, si bien Google planea im­ple­me­n­tar la app en otros países.

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