La minería de procesos o process mining es una técnica de ex­tra­c­ción de co­no­ci­mie­n­to que se basa en el análisis de archivos de registro. Este método nos permite analizar los procesos de negocio y descubrir dónde hay potencial para me­jo­rar­los.

¿Qué es el process mining?

La minería de procesos o process mining comprende un conjunto de técnicas pe­r­te­ne­cie­n­tes a la gestión de procesos y de­s­ti­na­das a analizar procesos de negocio. Estos métodos utilizan in­fo­r­ma­ción y datos anotados en registros de eventos para realizar un análisis del proceso real a po­s­te­rio­ri. Las he­rra­mie­n­tas de process mining toman como base una serie de al­go­ri­t­mos es­pe­cí­fi­cos propios de la minería de datos que, aplicados a los archivos de registro y a las variables obtenidas, permiten ide­n­ti­fi­car te­n­de­n­cias y patrones. El objetivo final es mejorar la co­m­pre­n­sión de los procesos de negocio es­tu­dia­dos para poder op­ti­mi­zar­los y lograr que sean más efi­cie­n­tes.

Tipos de process mining

En los trabajos de in­ve­s­ti­ga­ción, en algunas ocasiones el término process mining es referido como “de­s­cu­bri­mie­n­to au­to­ma­ti­za­do de procesos de negocio” (en inglés, automated business process discovery o ABPD). Este concepto describe un conjunto de técnicas que se usan para crear, evaluar y ampliar los modelos de procesos. El ma­ni­fie­s­to del Grupo de Trabajo del IEEE sobre minería de procesos di­fe­re­n­cia tres tipos de técnicas de process mining:

  • De­s­cu­bri­mie­n­to (Discovery): este tipo de técnicas de process mining se utiliza para ide­n­ti­fi­car procesos y crear modelos de procesos.
  • Co­n­fo­r­mi­dad (Co­n­fo­r­ma­n­ce): mediante este tipo de técnicas de process mining, se comparan los datos de los registros de eventos y los modelos de procesos exi­s­te­n­tes para de­te­r­mi­nar si coinciden.
  • Me­jo­ra­mie­n­to (En­ha­n­ce­me­nt): estas técnicas de process mining consisten en adaptar y mejorar los procesos en función de los datos reales.
Nota

El Grupo de Trabajo del IEEE en minería de procesos es un grupo de in­ve­s­ti­ga­ción del Instituto de In­ge­nie­ría Eléctrica y Ele­c­tró­ni­ca (IEEE) de la Uni­ve­r­si­dad Te­c­no­ló­gi­ca de Eindhoven creado para promover el de­sa­rro­llo y apli­ca­ción de la minería de procesos a través de ac­ti­vi­da­des de in­ve­s­ti­ga­ción y educación.

¿Cómo funciona el process mining?

La minería de procesos combina técnicas pe­r­te­ne­cie­n­tes a la minería de datos y a la in­te­li­ge­n­cia co­mpu­tacio­nal (IC) con el análisis y el modelado de procesos. Un proceso se describe como una secuencia lógica de ac­ti­vi­da­des o tareas re­la­cio­na­das entre sí, que pueden re­gi­s­trar­se como eventos.

El punto de partida de cualquier técnica de process mining se encuentra en los datos que figuran en los registros y que muestran los eventos en orden cro­no­ló­gi­co. Estos a su vez pueden cla­si­fi­car­se entre etapas de proceso o in­s­ta­n­cias de proceso.

Nota

Por lo general, el concepto “proceso” hace re­fe­re­n­cia a un proceso de negocio en términos de pla­ni­fi­ca­ción. Una instancia, en cambio, es la ejecución pa­r­ti­cu­lar de ese proceso. Las in­s­ta­n­cias de proceso pueden ser de­te­r­mi­na­das de forma in­di­vi­dual teniendo en cuenta pa­rá­me­tros como el tiempo, la ubicación o las personas y di­s­po­si­ti­vos in­vo­lu­cra­dos. Por ejemplo, una solicitud de póliza de seguro de vida a una empresa ase­gu­ra­do­ra se co­n­si­de­ra­ría un proceso. La tra­mi­ta­ción de esta solicitud por parte del Sr. Martínez será una instancia del proceso estándar es­ta­ble­ci­do pre­via­me­n­te.

EL IEEE ha creado un esquema estándar para cada tipo de process mining.

Las técnicas de process mining del tipo Discovery toman un registro de eventos y producen un modelo de proceso sin utilizar ninguna in­fo­r­ma­ción a priori, solo con la ayuda de al­go­ri­t­mos de process mining. Utilizan los registros de eventos de los sistemas in­fo­r­má­ti­cos que se están usando en las or­ga­ni­za­cio­nes.

El resultado de este tipo de minería de procesos es, ge­ne­ra­l­me­n­te, un modelo de proceso. Un modelo de este tipo podría derivarse, por ejemplo, de una fábrica en la que los productos se marcan con un sello de tiempo para de­te­r­mi­nar en qué momento pasan por cada una de las fases de pro­du­c­ción.

Las pri­n­ci­pa­les técnicas de re­pre­se­n­ta­ción aplicadas a los modelos de proceso son:

  • BPMN (Business Process Model and Notation)
  • CPE (cadena de procesos impulsada por eventos)
  • Planes de se­gui­mie­n­to
  • Diagramas HIPO
  • Análisis de la es­tru­c­tu­ra de la co­mu­ni­ca­ción
  • Redes de Petri
  • Modelos de objeto se­má­n­ti­cos
  • UML (Unified Modeling Language)
  • BPEL (WS-Business Process Execution Language)
Nota

Las técnicas de process mining no se limitan ne­ce­sa­ria­me­n­te a descubrir, validar y mejorar los modelos de procesos, sino que también se pueden utilizar para re­pre­se­n­tar es­tru­c­tu­ras co­r­po­ra­ti­vas y crear or­ga­ni­gra­mas, normas o di­re­c­tri­ces em­pre­sa­ria­les.

Las técnicas de process mining del tipo Co­n­fo­r­ma­n­ce se utilizan para validar modelos de procesos. Si un modelo de proceso ya se está aplicando, resulta re­co­me­n­da­ble co­m­pa­rar­lo cada cierto tiempo con los nuevos datos pro­ce­de­n­tes del registro de eventos para comprobar que se co­rre­s­po­n­de con los procesos reales. Estas técnicas de minería de procesos se utilizan para comparar un modelo existente con los datos de eventos actuales y así poder de­te­r­mi­nar cuáles son las de­s­via­cio­nes entre el modelo y la realidad. El resultado de estas co­m­pro­ba­cio­nes de co­n­fo­r­mi­dad será un dia­g­nó­s­ti­co del que podremos sacar co­n­clu­sio­nes sobre la calidad del modelo de proceso que hemos analizado. Las pruebas de co­n­fo­r­mi­dad pueden rea­li­zar­se tanto sobre modelos de procesos no­r­ma­ti­vos como de­s­cri­p­ti­vos.

Nota

Los modelos de­s­cri­p­ti­vos sirven para describir procesos que están siendo eje­cu­ta­dos en la realidad. Los modelos no­r­ma­ti­vos aportan in­fo­r­ma­ción sobre cómo debería eje­cu­tar­se un proceso en el mejor de los casos. También se habla de modelos reales y modelos deseados u objetivos.

Las técnicas de process mining del tipo En­ha­ce­me­nt tienen como objetivo de­sa­rro­llar y mejorar los modelos de proceso ya exi­s­te­n­tes haciendo uso de la in­fo­r­ma­ción de­s­cu­bie­r­ta. El resultado es un modelo de proceso nuevo y ampliado.

Pe­r­s­pe­c­ti­vas ana­lí­ti­cas

La minería de procesos engloba cuatro niveles di­fe­re­n­tes de ob­se­r­va­ción:

  • Pe­r­s­pe­c­ti­va de control de flujo: minería de procesos centrada en el control de flujo que busca re­pre­se­n­tar una secuencia de ac­ti­vi­da­des dentro de un proceso que forme un modelo de proceso (por ejemplo, como ocurre en las redes de Petri, el diagrama de ac­ti­vi­da­des UML, la CPE o el modelo BPMN).
  • Pe­r­s­pe­c­ti­va or­ga­ni­za­ti­va: minería de procesos basada en el aspecto or­ga­ni­za­ti­vo, en la que se destaca la forma en que las personas y los sistemas de TI se re­la­cio­nan entre sí cuando pa­r­ti­ci­pan en un proceso de negocio. Se definen perfiles y roles de actividad para luego co­m­pa­rar­los. El resultado de este tipo de análisis es un mapa social en el que se puede vi­sua­li­zar una red de re­la­cio­nes.
  • Pe­r­s­pe­c­ti­va de casos: minería de procesos centrada en casos concretos que sirve para analizar in­s­ta­n­cias de procesos in­di­vi­dua­les. Estas se describen y ca­te­go­ri­zan como casos según sus pro­pie­da­des. Para hacer la cla­si­fi­ca­ción, se utilizan los valores de datos re­gi­s­tra­dos por cada instancia de proceso pe­r­ti­ne­n­te teniendo en cuenta, por ejemplo, las partes im­pli­ca­das.
  • Pe­r­s­pe­c­ti­va de tiempo: minería de procesos centrada en el tiempo, que estudia el tiempo absoluto y relativo y la fre­cue­n­cia de los eventos. Para que esto sea posible, es necesario que todos los registros de eventos obtengan un marcador temporal. Gracias a este tipo de análisis, es posible realizar si­mu­la­cio­nes con las que se pueden sacar co­n­clu­sio­nes sobre los patrones, te­n­de­n­cias y ob­s­tácu­los del flujo de proceso. Por ejemplo, se pueden ide­n­ti­fi­car los cuellos de botella dentro de la cadena del proceso.

En la práctica, hoy en día la minería de procesos se utiliza pri­n­ci­pa­l­me­n­te para detectar flujos de control. Las técnicas de process mining más uti­li­za­das son las del tipo Discovery centradas en los flujos de control. Gracias a ellas, es posible ide­n­ti­fi­car se­cue­n­cias cro­no­ló­gi­cas y lógicas de las etapas in­di­vi­dua­les de un proceso para luego poder co­m­pa­rar­las con el estado deseado.

Fases del process mining

La IEEE ha de­sa­rro­lla­do el modelo de ciclo de vida L* como re­fe­re­n­cia para la apli­ca­ción de las técnicas de process mining. Este modelo divide los proyectos de process mining en cinco fases:

Fase Pro­ce­di­mie­n­to
0 Pla­ni­fi­ca­ción y cla­si­fi­ca­ción Según el modelo de ciclo de vida L*, los proyectos de process mining empiezan con una fase de pla­ni­fi­ca­ción.En esta fase, se responden las si­guie­n­tes preguntas:- ¿Qué proceso queremos estudiar?- ¿Cuáles son los eventos im­po­r­ta­n­tes?- ¿Cuáles son los in­di­ca­do­res más re­le­va­n­tes?- ¿Qué actores y sistemas de TI están in­vo­lu­cra­dos?- ¿Cómo podemos obtener los datos que ne­ce­si­ta­mos?- ¿Cuáles son los objetivos del proyecto de process mining?
1 Ex­tra­c­ción de datos re­le­va­n­tes Tras la fase de pla­ni­fi­ca­ción, se extraen los datos re­le­va­n­tes de los sistemas de TI di­s­po­ni­bles:- Archivos de registro- Modelos- Otros
2 Creación de un modelo de flujo de control En la fase 2, se crea un modelo de flujo de control a partir de los datos obtenidos y se relaciona con los archivos de registro.
3 Creación de un modelo integrado Si se cuenta con su­fi­cie­n­tes datos, el modelo creado en la fase 2 puede ampliarse in­tro­du­cie­n­do nuevas pe­r­s­pe­c­ti­vas en la fase 3.
4 Apoyo operativo En la fase 4 se utiliza el modelo para dar apoyo a los procesos ope­ra­ti­vos.

¿En qué casos se utiliza el process mining?

La minería de procesos puede uti­li­zar­se siempre que exista in­fo­r­ma­ción sobre los pasos in­di­vi­dua­les de los procesos de negocio, detallada, re­gi­s­tra­da y al­ma­ce­na­da de manera constante mediante sistemas de TI. Sirve a las empresas, por ejemplo, en los si­guie­n­tes casos:

  • De­sa­rro­llo de procesos de trabajo uti­li­za­n­do sistemas de gestión de flujo de trabajo
  • Ejecución de tra­n­sac­cio­nes mediante sistemas ERP
  • Gestión de so­li­ci­tu­des de asi­s­te­n­cia técnica mediante sistemas de tickets
  • Garantía de calidad de tra­ta­mie­n­tos médicos mediante pro­to­co­los clínicos

Por lo tanto, las técnicas de minoría de procesos pueden uti­li­zar­se en ámbitos tan diversos como el comercio minorista, la fa­bri­ca­ción de equipos ori­gi­na­les, la banca, los seguros, el de­sa­rro­llo o los de­pa­r­ta­me­n­tos de ventas con el fin de mejorar procesos de negocio como los pedidos, la pro­du­c­ción o los flujos de caja.

Los pri­n­ci­pa­les campos de apli­ca­ción de las técnicas de minería de procesos son la gestión del flujo de trabajo y la gestión del co­no­ci­mie­n­to. Además, el co­no­ci­mie­n­to extraído a partir del process mining se utiliza en el de­sa­rro­llo de sistemas de asi­s­te­n­cia.

Son in­nu­me­ra­bles las empresas que utilizan te­c­no­lo­gías como bases de datos, sistemas ERP o sistemas de gestión del co­no­ci­mie­n­to para descubrir y hacer uso de la in­fo­r­ma­ción. No­r­ma­l­me­n­te, los procesos no se analizan di­re­c­ta­me­n­te: gracias a los métodos uti­li­za­dos por el process mining, es posible extraer co­no­ci­mie­n­tos ex­plí­ci­tos de los procesos im­plí­ci­tos.

Los sistemas de gestión de flujos de trabajo describen los procesos de negocio desde un punto de vista normativo y au­to­ma­ti­zan la coor­di­na­ción y control de los pasos in­di­vi­dua­les de cada proceso. El sistema pro­po­r­cio­na al usuario in­te­r­fa­ces para llevar a cabo tareas de co­mu­ni­ca­ción y acceder a los datos y programas. La gestión del flujo de trabajo se basa en flujos de trabajo modelados que permiten al sistema reconocer eventos (como recibir un documento por correo ele­c­tró­ni­co) y reac­cio­nar de forma au­to­má­ti­ca ante ellos. Este pro­ce­di­mie­n­to au­to­ma­ti­za­do se basa en modelos de proceso que pueden crearse, su­pe­r­vi­sar­se y mejorarse gracias a los métodos de la minería de procesos.

¿Cuáles son las ventajas que aportan las técnicas de process mining?

Las técnicas de minoría de procesos pueden aplicarse siempre que se registren los procesos de negocio y cada una de sus fases. Gracias a los al­go­ri­t­mos pro­ce­de­n­tes de las áreas de la minería de datos y la in­te­li­ge­n­cia co­mpu­tacio­nal, es posible analizar datos de eventos cada vez más complejos y extraer co­n­clu­sio­nes sobre las formas de mejorar y hacer más efi­cie­n­tes y seguros los procesos de negocio.

Lo que distingue al process mining de otras técnicas más clásicas empleadas en la creación de modelos de proceso es su alto grado de au­to­ma­ti­za­ción. Como la in­fo­r­ma­ción se obtiene de eventos reales que ocurren en un negocio en fu­n­cio­na­mie­n­to, los métodos empleados en el process mining son un reflejo fiel de los flujos de procesos. Si la co­m­pa­ra­mos con las técnicas manuales, la minería de procesos es mejor en términos de velocidad y precisión. Además, debido a que cada vez se maneja un volumen mayor de datos, ya no es posible seguir ge­s­tio­ná­n­do­los ma­nua­l­me­n­te.

Otra ventaja de las apli­ca­cio­nes del process mining en los entornos pro­fe­sio­na­les radica en la gran cantidad de opciones de vi­sua­li­za­ción di­s­po­ni­bles. Los modelos de proceso se presentan a los empleados y di­re­c­ti­vos a través de paneles in­ter­ac­ti­vos que permiten ver los flujos de proceso de forma dinámica y, en muchas ocasiones, incluyen he­rra­mie­n­tas de análisis adi­cio­na­les.

Retos al im­ple­me­n­tar­la

Muchas empresas en­cue­n­tran di­fi­cu­l­ta­des a la hora de im­ple­me­n­tar las técnicas de process mining cuando el cuerpo de datos que hay que analizar es in­co­n­si­s­te­n­te por proceder de una in­frae­s­tru­c­tu­ra de TI he­te­ro­gé­nea. Si no existe una de­s­cri­p­ción uniforme de los eventos, hay que preparar primero los archivos de registro. Esto implica no solo un esfuerzo adicional, sino que puede acabar co­rro­m­pie­n­do los datos, lo que significa que dejan de servir como datos reales.

Además, las empresas tienen que hacer frente a ob­s­tácu­los técnicos durante la im­ple­me­n­ta­ción. El uso de la minería de datos solo es efectivo si todas las apli­ca­cio­nes tienen acceso a todos los sistemas de TI pe­r­ti­ne­n­tes. Esto implica la necesidad de contar con las in­te­r­fa­ces apro­pia­das y con una co­n­fi­gu­ra­ción compleja de los sistemas co­ne­c­ta­dos, lo que ge­ne­ra­l­me­n­te requiere una estrecha co­la­bo­ra­ción con el proveedor de la apli­ca­ción de process mining.

El esfuerzo de im­ple­me­n­ta­ción aumenta todavía más en caso de que las empresas deban combinar apli­ca­cio­nes estándar de gestión de procesos em­pre­sa­ria­les con he­rra­mie­n­tas de­sa­rro­lla­das por ellas mismas para cubrir sus ne­ce­si­da­des in­di­vi­dua­les.

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