Para crear una página web, una he­rra­mie­n­ta de software o una app para móviles, hay que disponer de la pla­ta­fo­r­ma y el lenguaje de pro­gra­ma­ción adecuados. Según el propósito y la co­m­ple­ji­dad de la tarea, se puede escoger entre di­fe­re­n­tes pla­ta­fo­r­mas que requieren, todas ellas, un co­no­ci­mie­n­to es­pe­cia­li­za­do de este tipo de procesos. Sin embargo, cuando no hay tiempo para aprender los conceptos básicos de la pro­gra­ma­ción, se puede recurrir, como al­te­r­na­ti­va, a una low-code platform.

¿Qué significa low code?

El término low code podría tra­du­ci­r­se a grandes trazos como poco código o poca pro­gra­ma­ción; este tipo de de­sa­rro­llo evita, en la medida de lo posible, la pro­gra­ma­ción manual co­n­ve­n­cio­nal. Para re­em­pla­zar­la, el enfoque low code se basa en una interfaz gráfica de usuario y utiliza elementos visuales pre­de­fi­ni­dos. Esto facilita en gran medida el proceso de de­sa­rro­llo de software y ahorra tiempo, ya que elimina la necesidad de programar ma­nua­l­me­n­te cada uno de los elementos. El low code es, por lo tanto, una forma si­m­pli­fi­ca­da de de­sa­rro­llo de software que requiere pocos co­no­ci­mie­n­tos previos de pro­gra­ma­ción.

No obstante, como se puede intuir por su nombre, las low-code platforms tampoco pueden pre­s­ci­n­dir to­ta­l­me­n­te de la pro­gra­ma­ción manual. En general, un 80 % del proceso de de­sa­rro­llo ocurre sin necesidad de redactar códigos. Las que no requieren en absoluto la in­tro­du­c­ción de código son llamadas pla­ta­fo­r­mas no-code, que permiten ahorrar aún más tiempo, pero no son tan flexibles como las low code, en las que los de­sa­rro­lla­do­res pueden hacer mo­di­fi­ca­cio­nes in­di­vi­dua­les.

Nota

El de­sa­rro­llo low code surgió en los años 90 y tuvo como pre­ce­de­n­te el llamado de­sa­rro­llo rápido de apli­ca­cio­nes o Rapid Ap­pli­ca­tion De­ve­lo­p­me­nt (RAD), cuyas pla­ta­fo­r­mas más populares eran Oracle Forms, Visual Basic y Delphi.

¿Qué tiene de especial el low code?

El concepto low code fue acuñado por la agencia de in­ve­s­ti­ga­ción de mercados Forrester Research en un informe sobre nuevas pla­ta­fo­r­mas de de­sa­rro­llo de apli­ca­cio­nes orie­n­ta­das al usuario. En dicho informe, los analistas Clay Ri­cha­r­d­son y John Rymer señalaron cuatro ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas que definen las low-code platforms:

Métodos gráficos de modelado

Gracias a su interfaz gráfica de usuario, las pla­ta­fo­r­mas low code permiten trabajar de forma intuitiva siguiendo un principio modular. El usuario dispone de modelos visuales que suelen se­le­c­cio­nar­se mediante drag-and-drop (arra­s­trá­n­do­los con el ratón) para in­te­grar­los, en el orden deseado, en el propio proyecto. Este modelado visual permite un de­sa­rro­llo rápido de complejas apli­ca­cio­nes web y móviles y, con él, un gran aumento de la pro­du­c­ti­vi­dad.

Re­uti­li­za­ción

El ahorro de tiempo es siempre una prioridad en el de­sa­rro­llo low code y no se consigue úni­ca­me­n­te mediante el modelado visual que sustituye a la pro­gra­ma­ción co­n­ve­n­cio­nal. Los usuarios también aumentan su pro­du­c­ti­vi­dad uti­li­za­n­do pla­n­ti­llas, plugins y widgets que pueden re­uti­li­zar­se tantas veces como se quiera. Algunas empresas incluso disponen de una tienda privada a través de la cual ponen elementos propios a di­s­po­si­ción de sus equipos.

Acceso a través de la nube

La mayoría de pla­ta­fo­r­mas low code permiten a los usuarios guardar y gestionar sus apli­ca­cio­nes en la nube. De este modo, si se producen cambios o se introduce una nueva base de datos, no es necesario re­pro­gra­mar. Las he­rra­mie­n­tas visuales uti­li­za­das también están ubicadas en la nube para permitir una di­s­po­ni­bi­li­dad e im­ple­me­n­ta­ción inmediata de la apli­ca­ción.

Soporte más allá de la fase de de­sa­rro­llo

Si se usa una pla­ta­fo­r­ma low code para de­sa­rro­llar software, el proveedor ofrece soporte técnico más allá de la fase de de­sa­rro­llo. Eso significa que el soporte no solo incluye la creación de la apli­ca­ción, sino también la im­ple­me­n­ta­ción y las tareas de ma­n­te­ni­mie­n­to. Además, también es posible pausar o posponer proyectos y volver a re­to­mar­los cuando se quiera.

¿Qué ventajas ofrece el low code?

Existen muchas razones para usar el enfoque low code. Las pri­n­ci­pa­les ventajas de este método de de­sa­rro­llo se pueden resumir de la siguiente manera:

  • Velocidad: puesto que el de­sa­rro­llo low code no requiere apenas pro­gra­ma­ción manual, los pro­to­ti­pos y las apli­ca­cio­nes completas se de­sa­rro­llan más rá­pi­da­me­n­te, lo cual también aumenta la efi­cie­n­cia de los pro­gra­ma­do­res pro­fe­sio­na­les, que pueden así centrar su atención en las funciones ese­n­cia­les en lugar de tener que buscar fallos en el código.
  • Sencillez: la si­m­pli­ci­dad de su uso permite a los usuarios fa­mi­lia­ri­zar­se rá­pi­da­me­n­te con el proceso sin necesidad de muchos co­no­ci­mie­n­tos previos. El código fuente, que co­n­ve­n­cio­na­l­me­n­te debe ser escrito a mano, se genera au­to­má­ti­ca­me­n­te mediante una or­de­na­ción intuitiva de elementos. Las mo­di­fi­ca­cio­nes también pueden im­ple­me­n­tar­se fá­ci­l­me­n­te a po­s­te­rio­ri.
  • Reducción de costes: un efecto di­re­c­ta­me­n­te re­la­cio­na­do con el ahorro de tiempo es la reducción de costes. Los elementos visuales de las pla­ta­fo­r­mas low code pueden re­uti­li­zar­se y no necesitan ser re­da­c­ta­dos de nuevo cada vez. Gracias a la si­m­pli­ci­dad de la apli­ca­ción, los tra­ba­ja­do­res no necesitan costosos cursos para fa­mi­lia­ri­zar­se con ella.
  • Fle­xi­bi­li­dad: las he­rra­mie­n­tas flexibles permiten publicar las apli­ca­cio­nes de­sa­rro­lla­das en el entorno que se desee. Además, el sencillo manejo de las low-code platforms les otorga una gran ada­p­ta­bi­li­dad. De este modo, los de­sa­rro­lla­do­res pueden reac­cio­nar rá­pi­da­me­n­te ante cambios como, por ejemplo, nuevas exi­ge­n­cias del mercado.
  • Mayor calidad: puesto que el de­sa­rro­llo low code también está pensado para pro­gra­ma­do­res amateurs, ofrece la po­si­bi­li­dad de integrar en él co­no­ci­mie­n­tos es­pe­cia­li­za­dos de di­fe­re­n­tes ámbitos. De esta manera, expertos de di­fe­re­n­tes di­s­ci­pli­nas pueden actuar como citizen de­ve­lo­pe­rs (de­sa­rro­lla­do­res no pro­fe­sio­na­les) para ayudar a encontrar so­lu­cio­nes creativas, fa­vo­re­cie­n­do así la entrada de ideas externas y au­me­n­ta­n­do la calidad del producto final.

¿Dónde y cuándo se utiliza el low code?

Ya sea en una página web, una app móvil o una he­rra­mie­n­ta de es­cri­to­rio, con la ayuda del enfoque low code, el de­sa­rro­llo de apli­ca­cio­nes mu­l­ti­pla­ta­fo­r­ma es más fácil que nunca. Por sus numerosas ventajas, este método ya se usa con éxito en muchos ámbitos y ha de­mo­s­tra­do ser es­pe­cia­l­me­n­te útil cuando se trata de procesos reite­ra­ti­vos. Las apli­ca­cio­nes low code ayudan, por ejemplo, a optimizar procesos internos que, sin ellas, re­que­ri­rían mucho papeleo. En pa­r­ti­cu­lar, en el ámbito de la gestión de personal, estas so­lu­cio­nes ahorran mucho tiempo y dinero.

Sin embargo, el low code no solo se utiliza con fines internos, sino también externos. En la ad­mi­ni­s­tra­ción pública, en el comercio ele­c­tró­ni­co y en la industria, por ejemplo, el rápido de­sa­rro­llo de apli­ca­cio­nes de software de im­ple­me­n­ta­ción inmediata y orie­n­ta­das al cliente ha ganado muchos adeptos. Mientras que quienes no son pro­fe­sio­na­les de la pro­gra­ma­ción se dedican a de­sa­rro­llar apps para aumentar la efi­cie­n­cia de la empresa, los pro­gra­ma­do­res expertos usan las pla­ta­fo­r­mas low code para crear pro­to­ti­pos de apps in­no­va­do­ras. También es posible mejorar los llamados legacy systems (sistemas an­ti­cua­dos), es decir, adaptar apli­ca­cio­nes ya exi­s­te­n­tes con el enfoque low code para que cumplan las ex­pe­c­ta­ti­vas de los nuevos clientes y del mercado, así como para hacer más intuitivo su uso.

Muchos em­pre­n­de­do­res y bloggers usan low-code platforms para crear su propia página web. El ejemplo más conocido es, sin duda, el sistema de gestión de co­n­te­ni­dos (o CMS, por sus siglas en inglés) WordPress. En este sistema, los usuarios escogen en primer lugar una plantilla de layout o ma­que­ta­ción para su página. A co­n­ti­nua­ción, pueden insertar texto y di­fe­re­n­tes archivos au­dio­vi­sua­les. Puesto que se trata de un proveedor open source o de código abierto, los usuarios con co­no­ci­mie­n­tos de pro­gra­ma­ción también pueden ver el código fuente y mo­di­fi­car­lo según sus ne­ce­si­da­des. WordPress es, por lo tanto, un ejemplo clásico de pla­ta­fo­r­ma low code, concebida tanto para usuarios legos, como para de­sa­rro­lla­do­res pro­fe­sio­na­les.

El low code facilita la pro­gra­ma­ción de nuevos productos de software y permite conseguir re­su­l­ta­dos pro­fe­sio­na­les sin requerir largos procesos de trabajo y apre­n­di­za­je. Por eso, el de­sa­rro­llo low code se ha co­n­ve­r­ti­do en una al­te­r­na­ti­va más rápida y económica a los métodos de de­sa­rro­llo co­n­ve­n­cio­na­les.

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