¿Cómo se puede saber lo bueno que es realmente un logo? Todos conocemos los logotipos de Burger King, Starbucks o Apple, pero ¿seríamos capaces de di­bu­jar­los de memoria? Signs.com lo ha co­m­pro­ba­do en un estudio en el que alrededor de 150 es­ta­dou­ni­de­n­ses tenían que pintar logos conocidos con una pluma digital. ¿El resultado? A pesar de que todos conocían las marcas y habían visto los logos cientos de veces, muy pocos mostraron capacidad retentiva su­fi­cie­n­te para pintarlos con exactitud. En el estudio, un total de 156 mujeres y hombres de EE.UU de entre 20 y 70 años debían llevar a cabo una tarea apa­re­n­te­me­n­te fácil: pintar en apro­xi­ma­da­me­n­te media hora los logos de las diez empresas más conocidas en EE.UU (Apple, Adidas, Burger King, Domino’s, 7-Eleven, Foot Locker, Starbucks, Walmart, Target e IKEA). Claro está, debían hacerlo de memoria y sin haberlos mirado pre­via­me­n­te. Todos conocían por igual el software de gráficos con el que tra­ba­ja­ron, ya que este les había sido pre­se­n­ta­do en las etapas previas. Así, se evitaba que un grado diferente de co­no­ci­mie­n­to técnico de la he­rra­mie­n­ta pudiera influir en los re­su­l­ta­dos del estudio.

Consejo

Un buen logo está formado por di­fe­re­n­tes elementos. En este artículo sobre la creación de logos en­co­n­tra­rás útiles pautas que podrás utilizar al crear uno.

Los logos mejor me­mo­ri­za­dos

La buena noticia para todos los re­s­po­n­sa­bles de marketing de las empresas es­tu­dia­das es que la mayoría de los pa­r­ti­ci­pa­n­tes pudieron dibujar, aunque fuera de forma muy básica, la marca co­rre­s­po­n­die­n­te. De hecho, solo una pequeña parte de los más de 1500 dibujos no se parecían ni pa­r­cia­l­me­n­te a los logos ori­gi­na­les. Para llegar a estas co­n­clu­sio­nes, se realizó una cla­si­fi­ca­ción de los dibujos en di­fe­re­n­tes grupos, es­ta­ble­cie­n­do una jerarquía según el grado de similitud de los dibujos con el original.

El logo que los pa­r­ti­ci­pa­n­tes fueron capaces de recordar con mayor fidelidad fue el de la marca sueca de muebles IKEA, que ocupa el primer lugar con el 30 %, pues alrededor de un tercio de los dibujos eran casi iguales que el original. La casa de muebles ocupa también el primer puesto entre aquellos dibujos que, aunque no se ajustaron exac­ta­me­n­te al logo real, fueron re­co­no­ci­bles a primera vista.

Hecho

Signs.com, como deja entrever su nombre, es un fa­bri­ca­n­te de carteles para empresas. Además de disponer de te­c­no­lo­gía puntera de pro­du­c­ción de carteles, la empresa de Salt Lake City también ofrece servicios de diseño gratuitos para di­fe­re­n­tes pymes. La atención a los detalles de Signs.com y el cuidado extremo en la creación de los logos y marcas incluso de las empresas más pequeñas explican su especial interés por las imágenes de marca efectivas.

Target es la segunda empresa con mejores re­su­l­ta­dos en las dos ca­te­go­rías nombradas an­te­rio­r­me­n­te, pisándole los talones al gigante sueco. El gran comercio de de­s­cue­n­tos es­ta­dou­ni­de­n­se, que ocupa el segundo puesto en EE.UU. tras Walmart, convence por la exactitud de los dibujos de los pa­r­ti­ci­pa­n­tes. Signs.com también preguntó a los pa­r­ti­ci­pa­n­tes cómo valoraban la similitud de su dibujo con el logo de Target. El grado de exactitud medio se puntuó en 7,1 sobre 10 y expertos en pu­bli­ci­dad in­de­pe­n­die­n­tes valoraron los dibujos de esta marca como los más precisos. Tanto el logo de IKEA como el de TARGET coinciden en una co­n­ce­p­ción simple y bicolor. Además, en el caso de Target, el logotipo y el nombre de la empresa están es­tre­cha­me­n­te re­la­cio­na­dos, pues el dibujo es una re­pre­se­n­ta­ción visual del si­g­ni­fi­ca­do del nombre. Los círculos rojos y blancos que apuntan a un objetivo (Target) son mucho más fáciles de recordar que la sirenita de Starbucks.

Di­fi­cu­l­tad para recordar los logos más complejos

La cadena de ca­fe­te­rías Starbucks es la que ha obtenido la peor pu­n­tua­ción en la prueba. Apenas el 6 % de los dibujos se co­rre­s­po­n­dían casi exac­ta­me­n­te con el original y solo el 17 % podían ser fá­ci­l­me­n­te re­co­no­ci­bles. Una de las razones que explica estos re­su­l­ta­dos es la co­m­ple­ji­dad del logo, ya que, aunque el 90 % recordaba que este estaba re­pre­se­n­ta­do por una sirena y muchos sabían que su color era verde, muy pocos han podido re­pro­du­cir mayores detalles, como que la criatura mi­to­ló­gi­ca presenta dos colas y una corona.

Un resultado similar muestra la marca Footlo­c­ker. El logo de esta cadena de comercio muestra a un árbitro con una camiseta de rayas en blanco y negro. Hasta aquí pudieron recordar la mayoría de los pa­r­ti­ci­pa­n­tes. Un tema aparte, sin embargo, fue es­ta­ble­cer a qué dirección miraba el hombre en el logo, pues algunos de los pa­r­ti­ci­pa­n­tes lo pintaron hacia el lado izquierdo, en vez de hacia el derecho. Otros le pusieron una gorra que, no obstante, no tiene el logo real.

Otro de los problemas que también se detectó en el análisis de los re­su­l­ta­dos fue que, aunque en algunas ocasiones los logos se asi­mi­la­ban casi pe­r­fe­c­ta­me­n­te al original, estos se co­rre­s­po­n­dían con una versión antigua. Así, el 3 % de los pa­r­ti­ci­pa­n­tes añadieron los colores del arcoíris a la manzana de Apple aun cuando hace ya casi 20 años que se eli­mi­na­ron los colores de este conocido símbolo.

Impactar con el contraste de colores

Como se ha visto, en algunos casos se en­tre­me­z­clan elementos de antiguos logos con otros del nuevo, aunque también hay casos en que los pa­r­ti­ci­pa­n­tes se inventan el logo desde cero. Por ejemplo, en el caso de la conocida cadena de comida rápida Burger King, el logo tiene una corona grande y dorada. Realmente solo durante un corto periodo en los años 60 un simpático rey con una corona re­la­ti­va­me­n­te pequeña en la cabeza co­n­s­ti­tuía el logo de la marca. No obstante, como las coronas son un elemento tan presente en el diseño co­r­po­ra­ti­vo de la marca (en los es­ta­ble­ci­mie­n­tos hay, por ejemplo, coronas de papel para los clientes), los di­bu­ja­n­tes re­la­cio­na­ron este elemento con el logo, aunque en realidad no forma parte de él.

En general, todos los pa­r­ti­ci­pa­n­tes fueron capaces de plasmar los colores de los logos. En un 80 % de todos los dibujos, los pa­r­ti­ci­pa­n­tes aplicaron los colores adecuados. En este estudio queda claro, además, que los logos que mejor se graban en la memoria son los más sencillos. Cuanto menos elementos lo formen, más fácil de recordar resultan. Es el caso del ya comentado logo de IKEA, que inserta las letras en una forma oval amarilla a su vez colocada sobre fondo azul re­c­ta­n­gu­lar. El contraste de colores también es decisivo para facilitar la me­mo­ri­za­ción del logo. Además, el hecho de que los colores del logo de IKEA coincidan con los de la bandera de Suecia, país de origen de la empresa, ayuda a es­ta­ble­cer una relación que permite re­co­r­dar­lo.

Miramos pero no vemos

El resultado del estudio muestra a las di­fe­re­n­tes marcas por qué los pa­r­ti­ci­pa­n­tes apenas pueden recordar los logos, aun cuando los ven todos los días. Signs.com cita para ello a Sherlock Holmes: “We see, but do not observe”, es decir, miramos pero no vemos. Aunque están presentes casi a diario en nuestra vida, apenas les ponemos atención; son om­ni­pre­se­n­tes, pero pocas veces nos fijamos realmente en ellos, hecho que explica las di­fi­cu­l­ta­des que luego podemos tener al re­co­r­dar­los. Una cosa sí queda clara: el sexo de los pa­r­ti­ci­pa­n­tes no influye en su capacidad para recordar los logos con mayor o menor exactitud, ya que el éxito en esta actividad fue igual en hombres y mujeres. No obstante, hubo una di­fe­re­n­cia en función de la edad,pues de media las personas jóvenes fueron capaces de re­co­r­dar­los mejor que las mayores.

Hecho

Con el término ceguera por falta de atención nos referimos al fenómeno que ocurre cuando las personas no se dan cuenta de la presencia de las cosas, aunque las puedan ver. Para que una persona realmente perciba un objeto,el cerebro tiene que prestarle atención.

El ex­pe­ri­me­n­to realizado en Branded in Memory no solo es muy in­te­re­sa­n­te, sino que además, sus re­su­l­ta­dos les pro­po­r­cio­nan a las compañías re­fe­re­n­cias im­po­r­ta­n­tes para crear sus propios logos. Quien use una imagen realmente en­re­ve­sa­da deberá pla­n­tear­se un re­bra­n­di­ng o cambio de marca, mientras que un logo claro y sencillo puede tener un mayor impacto en la memoria de clientes po­te­n­cia­les, algo que parece haber quedado claro a los en­ca­r­ga­dos del marketing de las empresas. De hecho, si se observa el de­sa­rro­llo de los logos de las marcas es­tu­dia­das, se puede observar cómo los diseños son mucho más simples en la ac­tua­li­dad, incluso en el caso de Starbucks, que antes mostraba una sirena mucho más rica en detalles.

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