Para poder guardar archivos en medios ex­traí­bles, como las memorias USB, se necesita un sistema de archivos. Si no se dispone de tal sistema o el sistema está dañado, puede co­n­fi­gu­rar­se uno ma­nua­l­me­n­te fo­r­ma­tea­n­do la unidad. Para ello hay que tener en cuenta, entre otras cosas, que el sistema de archivos escogido ha de ser co­m­pa­ti­ble con el sistema operativo del ordenador al que se quiera conectar la memoria. Es probable que el stick ya incluya un sistema de archivos que se quiera re­em­pla­zar por otro. En este artículo te mostramos qué sistemas de archivos tienes a tu di­s­po­si­ción y cómo formatear una memoria USB desde un ordenador Windows.

¿Qué sistema de archivos conviene usar para formatear una memoria USB?

Antes de ponerte manos a la obra, piensa qué tipo de sistema de archivos quieres co­n­fi­gu­rar en tu memoria externa. Los criterios que más influyen en la elección del sistema son la capacidad de al­ma­ce­na­mie­n­to, el tamaño de los archivos que se quieran guardar y el sistema operativo del di­s­po­si­ti­vo al que se quiera conectar la unidad. Microsoft Windows permite usar, por lo general, los cuatro formatos si­guie­n­tes:

  • FAT16 (File Allo­ca­tion Table - 16 Bit): el sistema de archivos FAT se emplea en sistemas ope­ra­ti­vos de Microsoft desde 1997, pero también es co­m­pa­ti­ble con otros, como macOS o Linux. Una de sus primeras versiones fue FAT16, que empezó a usarse cuando los disquetes aún eran populares. A partir de las versiones NT de Windows, FAT soporta un tamaño de archivo de hasta dos gigabytes y un tamaño de soporte de al­ma­ce­na­mie­n­to de hasta cuatro gigabytes, de forma que es un formato adecuado también para sticks pequeños.
  • FAT32 (File Allo­ca­tion Table – 32 Bit): FAT32 es la versión siguiente a FAT16 y se di­fe­re­n­cia de ella, pri­n­ci­pa­l­me­n­te, por su mayor capacidad: su tamaño máximo de archivo son cuatro gigabytes y, para el soporte de al­ma­ce­na­mie­n­to, 2 terabytes. FAT32 también es co­m­pa­ti­ble con otros sistemas ope­ra­ti­vos, como macOS y Linux.
  • NTFS (New Te­ch­no­lo­gy File System): NTFS es otro de los sistemas de archivos de la casa Microsoft, añadido en las primeras versiones de Windows NT como opción adicional. NTFS es co­m­pa­ti­ble con cualquier tamaño de archivo y de soporte de al­ma­ce­na­mie­n­to (las li­mi­ta­cio­nes teóricas no se alcanzan en el uso cotidiano de los or­de­na­do­res). Sin embargo, en otros sistemas ope­ra­ti­vos este formato suele ser co­m­pa­ti­ble, como mucho, pa­r­cia­l­me­n­te (en macOS, por ejemplo, NTFS úni­ca­me­n­te puede leerse).
  • exFAT (Ex­te­n­si­ble File Allo­ca­tion Table): exFAT es el sistema de archivos más moderno de Microsoft y no tiene nada que envidiar a NTFS en lo que a volumen de al­ma­ce­na­mie­n­to se refiere. Es co­m­pa­ti­ble con versiones de Windows a partir de XP y, además, con los sistemas macOS (a partir de 10.6.5) y Linux más recientes. Se adecúa es­pe­cia­l­me­n­te a memorias flash, pero no se re­co­mie­n­da como sistema de archivos para discos duros internos.

Si quieres formatear tu memoria USB para que trabaje ex­clu­si­va­me­n­te con di­s­po­si­ti­vos Windows, el formato NTFS es la mejor elección, ya que no tendrás que preo­cu­par­te por el tamaño del stick ni del de los archivos que quieras guardar. Si, en cambio, piensas usar la memoria para tra­n­s­fe­rir datos a un ordenador Mac, lo más co­n­ve­nie­n­te sería usar uno de los dos sistemas FAT más antiguos (pre­fe­ri­ble­me­n­te FAT32) para evitar así tener que depender de un programa adicional si quieres apro­ve­char todas las funciones de la unidad externa. Por último, a exFAT debería re­cu­rri­r­se úni­ca­me­n­te si se trabaja con di­s­po­si­ti­vos que dispongan de sistemas ope­ra­ti­vos de última ge­ne­ra­ción.

Tutorial: cómo formatear tu unidad USB

Windows permite formatear una unidad USB fá­ci­l­me­n­te. Al hacerlo, no obstante, se borran todos los archivos que se en­cue­n­tren en el soporte de al­ma­ce­na­mie­n­to. Si el di­s­po­si­ti­vo en cuestión es nuevo, esto no supone ningún problema, pero si se quiere re­em­pla­zar el sistema original de una memoria USB en la que ya haya archivos guardados, primero debería hacerse una copia local de estos.

Nota

Si la razón del formateo es un último intento de reparar un USB que no funciona, a menudo no te quedará más remedio que recurrir a un pro­fe­sio­nal si quieres salvar los archivos.

Una vez hayas decidido qué sistema de archivos quieres usar y, de ser necesario, hayas hecho una copia de tus archivos, puedes iniciar el proceso de formateo co­ne­c­ta­n­do la unidad a tu ordenador. A co­n­ti­nua­ción, abre el ex­plo­ra­dor de archivos de Windows (pulsando la tecla [Windows] + [E] o haciendo clic en el icono del es­cri­to­rio).

Luego, busca en el lado izquierdo del ex­plo­ra­dor la memoria USB co­rre­s­po­n­die­n­te, haz clic en ella con el botón derecho del ratón y se­le­c­cio­na la opción “Formatear” (Format):

Windows abrirá entonces el cuadro de diálogo de formateo, en cuya primera línea se mostrará la capacidad de al­ma­ce­na­mie­n­to de la unidad, que na­tu­ra­l­me­n­te no se puede cambiar. En la segunda fila se puede es­ta­ble­cer el sistema de archivos para el USB, si bien solo se puede escoger entre los formatos FAT16, FAT32, exFAT y NTFS, ex­pli­ca­dos an­te­rio­r­me­n­te.

La rúbrica “Tamaño de unidad de asi­g­na­ción” (Allo­ca­tion unit size) permite definir el tamaño de los clústeres de los datos guardados, pero se puede dejar el tamaño es­ta­ble­ci­do por defecto. Si no estás seguro de qué co­n­fi­gu­ra­ción escoger, si­m­ple­me­n­te haz clic en “Restaurar valores pre­de­te­r­mi­na­dos” (Restore device defaults) y Windows aplicará au­to­má­ti­ca­me­n­te la co­n­fi­gu­ra­ción estándar a la memoria USB.

En el campo “Etiqueta del volumen” (Volume label) puedes, además, asignar un nuevo nombre a la memoria USB (o mantener el antiguo). La casilla “Formato rápido” (Quick Format) te permite decidir si quieres que Windows formatee la unidad USB rá­pi­da­me­n­te (los archivos podrán re­cu­pe­rar­se usando ciertas he­rra­mie­n­tas) o de forma es­pe­cia­l­me­n­te exhau­s­ti­va (recuperar los datos será entonces muy difícil o incluso imposible). Si te decides por la segunda opción, desactiva la casilla. Fi­na­l­me­n­te, para empezar con el formateo, haz clic en “Iniciar” (Start).

Una vez hayas hecho clic en “Iniciar”, Windows mostrará el aviso de eli­mi­na­ción de los datos al­ma­ce­na­dos en la memoria durante el formateo. Para continuar igua­l­me­n­te con el proceso, haz clic en Aceptar”.

Tras este último paso, se inicia el formateo de la memoria USB.

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