Si quieres co­n­fi­gu­rar el sistema operativo desde cero o in­co­r­po­rar un nuevo disco duro a un sistema existente, en primer lugar, siempre debes formatear el disco duro. Solo entonces el medio de al­ma­ce­na­mie­n­to podrá recopilar, registrar y procesar los datos, según sea necesario, mediante un sistema de archivos adecuado como NTFS o FAT, entre otras tareas. Un elemento central del proceso de formateo es la partición, es decir, la división de la memoria di­s­po­ni­ble en varios sectores in­de­pe­n­die­n­tes, llamados pa­r­ti­cio­nes (en ocasiones, “unidades”).

Nota

Para modificar las pa­r­ti­cio­nes de un medio extraíble que ya se haya co­n­fi­gu­ra­do, no es necesario volver a formatear todo el disco, sino solo los sectores de memoria que deban cambiarse.

Dividir los soportes de datos en varias pa­r­ti­cio­nes solo es posible con la ayuda de un esquema que también se conoce como tabla de pa­r­ti­cio­nes. En cuanto a opciones, solo existen dos: MBR o GPT. Estos dos modelos son los únicos di­s­po­ni­bles para llevar a cabo la partición en todos los sistemas ope­ra­ti­vos, ya sean Linux, Windows o Mac. Te ex­pli­ca­mos la di­fe­re­n­cia entre MBR y GPT, además de comparar las ventajas que ofrece uno frente al otro.

¿Para qué pa­r­ti­cio­nar el disco con MBR o GPT?

Pa­r­ti­cio­nar la memoria del disco duro siempre ha sido lo habitual en los sistemas ope­ra­ti­vos más conocidos, como Windows, aunque no es ab­so­lu­ta­me­n­te necesario. De hecho, todos los medios de al­ma­ce­na­mie­n­to también pueden uti­li­zar­se sin fra­g­me­n­tar­se desde el mismo momento en que se configura un sistema de archivos co­m­pa­ti­ble con el sistema operativo que accede a él. El hecho de que la partición esté tan extendida como método para ad­mi­ni­s­trar discos duros es por la serie de ventajas que aporta y que resumimos a co­n­ti­nua­ción:

  • El sistema operativo y los servicios re­le­va­n­tes del sistema, como el gestor de arranque, pueden al­ma­ce­nar­se en los sectores más rápidos del disco duro (que suelen ser los primeros en todos los di­s­po­si­ti­vos) para be­ne­fi­ciar­se de la máxima velocidad de lectura y escritura posible.
  • Los datos que apenas se modifican pueden guardarse en su propia partición y, de este modo, excluirse fá­ci­l­me­n­te de los procesos de de­s­fra­g­me­n­ta­ción ha­bi­tua­les que se realicen.
  • En general, el sistema y los programas pueden separarse fá­ci­l­me­n­te mediante las pa­r­ti­cio­nes, lo que permite realizar copias de seguridad del sistema o de los datos in­di­vi­dua­les con mucha más facilidad.

MBR vs. GPT: ¿qué hay detrás de ambos métodos de partición?

En 1983, con el la­n­za­mie­n­to del ordenador IBM XT y PC DOS 2.0, también se introdujo el llamado registro de arranque principal o MBR (Master Boot Record). Desde entonces, este co­m­po­ne­n­te del sistema sirve, por un lado, como ad­mi­ni­s­tra­dor de arranque para iniciar sistemas in­fo­r­má­ti­cos basados en BIOS (incluida la in­s­ta­la­ción de estos sistemas) y, por el otro, como una tabla de pa­r­ti­cio­nes para asignar la memoria di­s­po­ni­ble de manera eficaz. Respecto a la segunda función, el MBR se convirtió rá­pi­da­me­n­te en el estándar para varios tipos de medios de al­ma­ce­na­mie­n­to, como discos duros, memorias USB o tarjetas de memoria. No obstante, en los últimos años, el MBR se ha ido su­s­ti­tu­ye­n­do cada vez más por su sucesor oficial, la tabla de pa­r­ti­cio­nes GUID o GPT (GUID Partition Table). Este nuevo estándar de las tablas de pa­r­ti­cio­nes forma parte de la es­pe­ci­fi­ca­ción UEFI, que no ha dejado de ganar terreno al BIOS desde el año 2000.

Nota

Aunque la GPT forma parte de la es­pe­ci­fi­ca­ción UEFI, la tabla de pa­r­ti­cio­nes GUID también puede uti­li­zar­se para pa­r­ti­cio­nar el disco duro en or­de­na­do­res BIOS. Sin embargo, hay algunas li­mi­ta­cio­nes, de­pe­n­die­n­do del sistema operativo: las versiones de Windows con BIOS, por ejemplo, no pueden arra­n­car­se desde un medio pa­r­ti­cio­na­do con GPT.

GPT o MBR: ¿por qué un nuevo estándar de partición?

Aunque la partición MBR sirvió de base a las te­c­no­lo­gías in­fo­r­má­ti­cas durante mucho tiempo, este método presenta algunas li­mi­ta­cio­nes muy im­po­r­ta­n­tes que, tarde o temprano, iban a hacer im­pre­s­ci­n­di­ble un sucesor.

Uno de los pri­n­ci­pa­les puntos débiles del registro de arranque principal es que esta te­c­no­lo­gía solo admite cuatro pa­r­ti­cio­nes primarias. Si ne­ce­si­ta­mos más su­b­di­vi­sio­nes, debemos utilizar las llamadas pa­r­ti­cio­nes ex­te­n­di­das, que pueden dividirse en una cantidad ilimitada de pa­r­ti­cio­nes lógicas, pero también resultan en una es­tru­c­tu­ra­ción muy compleja de la memoria y pueden provocar que se pierdan los datos fá­ci­l­me­n­te en caso de defecto del hardware.

Hay un problema aún más evidente con este modelo tra­di­cio­nal de pa­r­ti­cio­na­mie­n­to: las pa­r­ti­cio­nes MBR solo se pueden co­n­fi­gu­rar en discos duros u otros medios con una memoria de hasta 2 terabytes (es decir, 2000 gigabytes). Aunque esta cantidad fue más que su­fi­cie­n­te durante muchas décadas, hoy no basta en absoluto, incluso para muchos discos duros estándar de uso doméstico. Por ello, además de la mejora de la seguridad, el aumento de la capacidad de al­ma­ce­na­mie­n­to es un motivo decisivo a favor del de­sa­rro­llo de la GPT u otro sucesor para el MBR.

Co­m­pa­ra­ti­va: MBR vs. GPT

Al de­sa­rro­llar la tabla de pa­r­ti­cio­nes GUID, se abordaron los puntos débiles del registro de arranque principal que acabamos de mencionar. El resultado es un estándar de partición que aporta claras ventajas en términos de seguridad y re­n­di­mie­n­to. En la siguiente tabla, se resumen las di­fe­re­n­cias más im­po­r­ta­n­tes entre MBR y GPT:

MBR (registro de arranque principal) GPT (tabla de pa­r­ti­cio­nes GUID)
Es­pe­ci­fi­ca­ción Ninguna UEFI
Pa­r­ti­cio­nes primarias posibles Cuatro Ili­mi­ta­das (su im­ple­me­n­ta­ción depende del sistema operativo; en Windows, 128)
Tamaño máximo de partición Dos terabytes (2000 gigabytes) 18 exabytes (18 mil millones de gigabytes)
Tamaño máximo del disco duro Dos terabytes (2000 gigabytes) 18 exabytes (18 mil millones de gigabytes)
Seguridad Sector de datos sin suma de ve­ri­fi­ca­ción Sector de datos con suma de ve­ri­fi­ca­ción CRC32 y copia de seguridad de la tabla de pa­r­ti­cio­nes GUID
Ide­n­ti­fi­ca­ción de partición Se almacena en la partición Ide­n­ti­fi­ca­dor único de GUID más un nombre largo de 36 ca­ra­c­te­res
Soporte de arranque múltiple Débil Fuerte (gracias a las co­rre­s­po­n­die­n­tes entradas del gestor de arranque en una partición separada)

MBR o GPT: ¿qué estilo de partición es mejor?

En teoría, si quieres pa­r­ti­cio­nar algún medio de al­ma­ce­na­mie­n­to, todavía puedes elegir entre MBR o GPT. Sin embargo, la tabla de pa­r­ti­cio­nes GUID se ha co­n­ve­r­ti­do en el estándar del hardware moderno, ya que admite un número ilimitado de pa­r­ti­cio­nes y tampoco presenta in­co­n­ve­nie­n­tes (al menos ninguno que parezca relevante en un futuro cercano) con respecto a la capacidad de los medios ex­traí­bles y los sectores de al­ma­ce­na­mie­n­to. En los discos duros con más de dos terabytes de memoria, la GPT es la única al­te­r­na­ti­va. El uso del antiguo estilo de partición MBR solo se re­co­mie­n­da si se trabaja con hardware antiguo y versiones an­te­rio­res de Windows, así como en muchos sistemas ope­ra­ti­vos de 32 bits, tanto antiguos como nuevos.

Convertir la partición MBR en GPT en un disco duro

En principio, no deberías tener ningún problema si todavía utilizas medios de datos pa­r­ti­cio­na­dos con el registro de arranque principal, aunque esto siempre estará asociado con un mayor riesgo de perder los datos si el medio de al­ma­ce­na­mie­n­to sufre algún defecto. Si tu sistema es co­m­pa­ti­ble con la tabla de pa­r­ti­cio­nes GUID (por ejemplo, los sistemas modernos de 64 bits, como los sistemas de Microsoft a partir de Windows 7), se re­co­mie­n­da convertir las pa­r­ti­cio­nes MBR exi­s­te­n­tes en pa­r­ti­cio­nes GPT. Para ello, por un lado, existen apli­ca­cio­nes es­pe­cia­les, aunque, por el otro, muchos sistemas también ofrecen sus propias so­lu­cio­nes para llevar a cabo la co­n­ve­r­sión.

Por ejemplo, en Windows, puedes utilizar la función de “Ad­mi­ni­s­tra­ción de discos” para convertir la partición, siguiendo los si­guie­n­tes pasos:

  1. Abre el panel de control y haz clic en “He­rra­mie­n­tas ad­mi­ni­s­tra­ti­vas”.
  2. Haz doble clic en el icono de la “Ad­mi­ni­s­tra­ción de equipos” para iniciarla.
  3. En el menú de la izquierda, abre la opción de “Ad­mi­ni­s­tra­ción de discos”, situada bajo el título “Al­ma­ce­na­mie­n­to”.
  4. Windows presenta una lista de los medios de al­ma­ce­na­mie­n­to de datos in­co­r­po­ra­dos al di­s­po­si­ti­vo, incluidas las pa­r­ti­cio­nes que ya se han co­n­fi­gu­ra­do. Haz clic derecho en el medio de al­ma­ce­na­mie­n­to co­rre­s­po­n­die­n­te y pulsa “Convertir en disco GPT”.

Los usuarios de sistemas ope­ra­ti­vos Linux como Ubuntu pueden realizar la co­n­ve­r­sión a través del terminal, mediante el programa gdisk.

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