Al igual que sus pre­de­ce­so­ras, la versión 10 del sistema operativo Windows se ha hecho famosa por presentar ha­bi­tua­l­me­n­te pequeños fallos, por ejemplo, al ad­mi­ni­s­trar los discos. Ob­via­me­n­te, si una unidad no funciona, quizá el propio disco tenga algún defecto. Es posible que el ordenador no reconozca un disco duro antiguo ya usado ni uno nuevo recién comprado. A co­n­ti­nua­ción, con la ayuda de algunos ejemplos prácticos, te ex­pli­ca­mos las posibles causas de este problema y cómo so­lu­cio­nar­lo.

Nota

Cuanto más fa­mi­lia­ri­za­do estés con temas como re­cu­pe­ra­ción de discos y copias de seguridad, menos estrés te pro­du­ci­rán los problemas con los discos. En algunos casos, basta con conectar los discos duros externos a otro puerto USB del ordenador para que vuelvan a funcionar.

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Causas mecánicas

Si tu PC no reconoce un disco duro externo, comprueba primero la conexión entre el disco duro y el puerto USB o SATA del ordenador. ¿Están bien fijados los co­ne­c­to­res, tanto en el disco duro como en el ordenador? Desde que apareció el USB, se han ido diseñando di­fe­re­n­tes tipos de co­ne­c­to­res. Los puertos externos que suelen tener los or­de­na­do­res son el USB estándar A actual y el USB de tipo C, más reciente. In­te­r­na­me­n­te los discos se conectan sobre todo con co­ne­c­to­res SATA. En lo que respecta a los discos duros externos, existe una mayor variedad de puertos USB. La tendencia es utilizar el USB de tipo C por su elevada velocidad de tra­n­s­fe­re­n­cia de datos. Con este puerto, no es necesario prestar atención a la orie­n­ta­ción del conector.

Los co­ne­c­to­res USB cuentan con un número de ciclos de conexión ga­ra­n­ti­za­dos por parte del fa­bri­ca­n­te: en el caso del USB micro y el USB C, hablamos de unos 10 000. Por lo tanto, puede haber co­ne­c­to­res USB de­fi­cie­n­tes que produzcan errores, aunque rara vez pase. Lo mismo sucede con las memorias USB de gran capacidad que se utilizan como disco duro.

Hecho

Con apro­xi­ma­da­me­n­te 10 000 ciclos de conexión y dos co­ne­xio­nes al día, un conector USB C tiene una vida útil de alrededor de 22 años.

También es posible que el PC no detecte un disco duro externo si el cable USB o SATA utilizado para co­ne­c­tar­los está de­fe­c­tuo­so. Los discos duros po­r­tá­ti­les suelen tra­n­s­po­r­tar­se y esto puede provocar que el cable se retuerza y fi­na­l­me­n­te se rompa. Si es el caso, si­m­ple­me­n­te prueba con otro cable USB adecuado. Además, ten en cuenta que hay cables USB que solo sirven para cargar di­s­po­si­ti­vos y no para tra­n­s­mi­tir datos.

Consejo

Lo mejor es que guardes el cable USB junto con el di­s­po­si­ti­vo co­rre­s­po­n­die­n­te para ahorrarte tiempo y co­n­fu­sio­nes. También es de gran ayuda marcarlo con un color o ponerle una etiqueta, como un trozo de cinta adhesiva a modo de “banderín”.

Tampoco puede de­s­ca­r­tar­se que un disco duro que no se reconoce esté de­fe­c­tuo­so. En los modelos antiguos, suelen pe­r­ci­bi­r­se unos ruidos de golpeteo o chirridos. En los modelos SSD, el re­ca­le­n­ta­mie­n­to o una velocidad de pro­ce­sa­mie­n­to muy lenta son síntomas de un defecto. Otro posible problema es que al co­ne­c­tar­lo no suceda nada. Cabe tener en cuenta que los SSD tienen una cantidad limitada de ciclos de lectura y escritura. No obstante, este tipo de disco si se di­me­n­sio­na duro am­plia­me­n­te, hay di­s­po­ni­ble su­fi­cie­n­te reserva interna para poder recurrir a las celdas de memoria en fu­n­cio­na­mie­n­to.

No se asigna una letra de unidad

Para que Windows pueda ad­mi­ni­s­trar un medio de al­ma­ce­na­mie­n­to, este tiene que estar conectado al sistema. Esto se da mediante la asi­g­na­ción de una letra de unidad, por ejemplo “E:\”. Windows puede no asignar por sí mismo esta letra, quizás porque todas han sido ya asignadas o porque la letra deseada ya está ocupada y, por eso, el ordenador no detecte el disco duro. Este es un problema interno de Windows. También la in­co­m­pa­ti­bi­li­dad de formato con Windows, por ejemplo, un formato macOS, puede impedir la asi­g­na­ción de la letra de unidad.

Consejo

Antes de realizar cualquier mo­di­fi­ca­ción en un disco duro no re­co­no­ci­do, es altamente re­co­me­n­da­ble realizar una copia de seguridad con la ayuda de otro ordenador que tenga el sistema operativo adecuado.

Para de­te­r­mi­nar la letra de la unidad, procede como de­s­cri­bi­mos a co­n­ti­nua­ción:

Abre la Ad­mi­ni­s­tra­ción de discos en Windows:

  • En el ex­plo­ra­dor de Windows, haz clic en Este equipo, abre la pestaña de Equipo y pulsa en Ad­mi­ni­s­trar.
  • Escribe Ad­mi­ni­s­tra­ción de discos en el cuadro de búsqueda de Windows. Después, se­le­c­cio­na Crear y formatear pa­r­ti­cio­nes del disco duro.

Ahora, se abrirá la ventana Ad­mi­ni­s­tra­ción del equipo. En el menú izquierdo, haz clic en Ad­mi­ni­s­tra­ción de discos, debajo de Al­ma­ce­na­mie­n­to.

Se enumeran las unidades co­ne­c­ta­das al sistema con su estado co­rre­s­po­n­die­n­te, incluida la unidad sin letra que aparece solo con el nombre, aquí “Volume” (Volumen).

Haciendo clic con el botón derecho en la barra azul, se abre el menú co­n­te­x­tual de la unidad afectada. Haz clic en Cambiar la letra y rutas de acceso de unidad.

En la ventana que aparece, pulsa Agregar para abrir la ventana de asi­g­na­ción de una letra de unidad.

El sistema te sugiere una letra, pero puedes se­le­c­cio­nar cualquier otra di­s­po­ni­ble y, después, co­n­fi­r­mar­la con Aceptar.

Consejo

Si quieres utilizar de­te­r­mi­na­dos discos externos siempre con la misma letra de unidad, como las unidades SSD o las memorias USB, reserva esa letra para ellos y se­le­c­cio­na otra diferente.

Ahora, la unidad tendrá una letra asignada y podrá uti­li­zar­se sin re­s­tri­c­cio­nes, como cualquier otro disco interno o externo.

Falta de sistema de archivos en el disco

Si el PC no reconoce un disco duro, también puede deberse a la falta de un sistema de archivos. En Windows debería ser NTFS (abre­via­tu­ra de New Te­ch­no­lo­gy File System, en español “sistema de archivos de nueva te­c­no­lo­gía”) o FAT (abre­via­tu­ra de File Allo­ca­tion Table, en español “tabla de asi­g­na­ción de archivos”). En la ad­mi­ni­s­tra­ción de discos, abre el menú co­n­te­x­tual haciendo clic con el botón derecho en la barra que hay encima de la unidad no re­co­no­ci­da y se­le­c­cio­na Formatear.

Puedes dejar el nombre que propone el sistema o asignar tu propia de­sig­na­ción (1). Se­le­c­cio­na el sistema de archivos a utilizar (2) y marca la casilla Dar formato rápido (3). Después, confirma con Aceptar. Una vez que Windows ha concluido el proceso, el disco 2 fo­r­ma­tea­do está di­s­po­ni­ble con su letra.

El disco no tiene partición

Es raro que al conectar un disco duro nuevo falte la partición necesaria. De ser así, esto se soluciona nue­va­me­n­te desde la ad­mi­ni­s­tra­ción de discos, mediante el menú co­n­te­x­tual.

Se­le­c­cio­na el sistema de archivos (1) y el tamaño de la unidad de asi­g­na­ción como estándar o establece un valor propio (2). Si es necesario, asigna la de­sig­na­ción (3) que quieras e inicia el proceso con Continuar (4).

Una vez que Windows ha fi­na­li­za­do el proceso, la unidad pa­r­ti­cio­na­da está lista para trabajar como disco 2 con su letra. Para pa­r­ti­cio­nar unidades grandes, también es posible crear varias pa­r­ti­cio­nes, por ejemplo “Datos (F:)”, “Copia (G:)”, “Archivo (H:)”, etc. Tú mismo puedes definir el tamaño de cada partición.

El disco duro no se ini­cia­li­za

En el caso de un disco duro borrado o co­m­ple­ta­me­n­te nuevo, no siempre hay es­ta­ble­ci­dos sistemas de archivos, pa­r­ti­cio­nes o incluso letras de unidad, y hay que co­n­fi­gu­rar todo desde cero mediante el proceso de ini­cia­li­za­ción del disco duro no re­co­no­ci­do.

Aunque el disco se muestra no ini­cia­li­za­do, aparece una ad­ve­r­te­n­cia en color y el estado “de­s­co­no­ci­do”. El menú co­n­te­x­tual se activa haciendo clic con el botón derecho en la barra, en este caso de color negro, de la unidad no re­co­no­ci­da.

A co­n­ti­nua­ción, se abrirá la ventana con los ajustes para ini­cia­li­zar el disco.

A co­n­ti­nua­ción, el disco 2 ini­cia­li­za­do puede pa­r­ti­cio­nar­se y recibir una letra de unidad, con lo que queda di­s­po­ni­ble tanto en la ad­mi­ni­s­tra­ción de discos como en el ex­plo­ra­dor de Windows.

Echa un vistazo a nuestro artículo sobre los discos duros que no se muestran, lleno de consejos y trucos para discos duros en Windows.

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