Conectar di­s­po­si­ti­vos a una red TCP/IP ya no es tan difícil como antes, porque en lugar de tener que asignar las di­re­c­cio­nes IP ma­nua­l­me­n­te e in­tro­du­ci­r­las en los di­fe­re­n­tes sistemas, hoy la gestión de di­re­c­cio­nes tiene lugar au­to­má­ti­ca­me­n­te. Si los routers, hubs o co­n­mu­ta­do­res pueden asignar de forma au­to­má­ti­ca una dirección in­di­vi­dual a los di­s­po­si­ti­vos que solicitan co­ne­c­tar­se a una red, es gracias al protocolo de co­n­fi­gu­ra­ción dinámica de host, en inglés, Dynamic Host Co­n­fi­gu­ra­tion Protocol o más co­mú­n­me­n­te DHCP.

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Qué es el DHCP

El DHCP es una extensión del protocolo Bootstrap (BOOTP) de­sa­rro­lla­do en 1985 para conectar di­s­po­si­ti­vos como te­r­mi­na­les y es­ta­cio­nes de trabajo sin disco duro con un Bootse­r­ver, del cual reciben su sistema operativo. El DHCP se de­sa­rro­lló como solución para redes de gran en­ve­r­ga­du­ra y or­de­na­do­res po­r­tá­ti­les y por ello co­m­ple­me­n­ta a BOOTP, entre otras cosas, por su capacidad para asignar au­to­má­ti­ca­me­n­te di­re­c­cio­nes de red re­uti­li­za­bles y por la exi­s­te­n­cia de po­si­bi­li­da­des de co­n­fi­gu­ra­ción adi­cio­na­les.

Tras unas primeras de­fi­ni­cio­nes del protocolo en 1993 en los RFC 1531 y 1541, su es­pe­ci­fi­ca­ción de­fi­ni­ti­va llegó en 1997 con el RFC 2131. La IANA (Internet Assigned Numbers Authority) provee al protocolo de los puertos UDP 67 y 68 (para IPv6, los puertos 546 y 547), también re­se­r­va­dos para el protocolo Bootstrap.

La asi­g­na­ción de di­re­c­cio­nes con DHCP se basa en un modelo cliente-servidor: el terminal que quiere co­ne­c­tar­se solicita la co­n­fi­gu­ra­ción IP a un servidor DHCP que, por su parte, recurre a una base de datos que contiene los pa­rá­me­tros de red asi­g­na­bles. Este servidor, co­m­po­ne­n­te de cualquier router ADSL moderno, puede asignar los si­guie­n­tes pa­rá­me­tros al cliente con ayuda de la in­fo­r­ma­ción de su base de datos:

  • Dirección IP única
  • Máscara de subred
  • Puerta de enlace estándar
  • Se­r­vi­do­res DNS
  • Co­n­fi­gu­ra­ción proxy por WPAD (Web Proxy Auto-Discovery Protocol)

Así se comunican el cliente DHCP y el servidor DHCP

La asi­g­na­ción au­to­má­ti­ca de di­re­c­cio­nes mediante el protocolo de co­n­fi­gu­ra­ción dinámica de host tiene lugar en cuatro pasos co­n­se­cu­ti­vos:

  1. El cliente DHCP envía un paquete DH­C­P­DI­S­CO­VER a la dirección 255.255.255.255 desde la dirección 0.0.0.0. Con esta de­no­mi­na­da difusión amplia o broadcast, el cliente establece contacto con todos los in­te­gra­n­tes de la red con el propósito de localizar se­r­vi­do­res DHCP di­s­po­ni­bles e informar sobre su petición. Si solo hay un servidor, entonces la co­n­fi­gu­ra­ción es ex­tre­ma­da­me­n­te sencilla.

  2. Todos los se­r­vi­do­res DHCP que escuchan pe­ti­cio­nes en el puerto 67 responden a la solicitud del cliente con un paquete DHCPOFFER, que contiene una dirección IP libre, la dirección MAC del cliente y la máscara de subred, así como la dirección IP y el ID del servidor.

  3. El cliente DHCP escoge un paquete y contacta con el servidor co­rre­s­po­n­die­n­te con DH­C­PRE­QUE­ST. El resto de se­r­vi­do­res también reciben este mensaje de forma que quedan in­fo­r­ma­dos de la elección. Con esta no­ti­fi­ca­ción, el cliente también solicita al servidor una co­n­fi­r­ma­ción de los datos que le ha ofrecido. Esta respuesta también sirve para confirmar pa­rá­me­tros asignados con an­te­rio­ri­dad.

  4. Para finalizar, el servidor confirma los pa­rá­me­tros TCP/IP y los envía de nuevo al cliente, esta vez con el paquete DHCPACK (DHCP ac­k­no­w­le­d­ged o «re­co­no­ci­do»). Este paquete contiene otros datos (sobre se­r­vi­do­res DNS, SMTP o POP3). El cliente DHCP guarda lo­ca­l­me­n­te los datos que ha recibido y se conecta con la red. Si el servidor no contara con ninguna dirección más que ofrecer o durante el proceso la IP fuera asignada a otro cliente, entonces re­s­po­n­de­ría con DHCPNAK (DHCP not ac­k­no­w­le­d­ged o «no re­co­no­ci­do»).

La dirección asignada se guarda en la base de datos del servidor junto con la dirección MAC del cliente, con lo cual la co­n­fi­gu­ra­ción se hace pe­r­ma­ne­n­te, es decir, el di­s­po­si­ti­vo se conecta a la red siempre con esa dirección que le ha sido asignada au­to­má­ti­ca­me­n­te y que ya no está di­s­po­ni­ble para ningún otro cliente, lo que significa que los clientes DHCP nuevos no pueden recibir ninguna dirección si ya están todas asignadas, incluso aunque algunas IP ya no se usen ac­ti­va­me­n­te. Esto ha llevado a la expansión de las di­re­c­cio­nes dinámicas y, en casos es­pe­cia­les, a la asi­g­na­ción manual vía servidor DHCP, que ex­pli­ca­mos en los párrafos que siguen.

Asi­g­na­ción dinámica y manual de di­re­c­cio­nes con DHCP

El problema del ago­ta­mie­n­to del rango de di­re­c­cio­nes es más bien im­pro­ba­ble en el caso de la asi­g­na­ción dinámica. En principio, este pro­ce­di­mie­n­to es am­plia­me­n­te equi­pa­ra­ble con la asi­g­na­ción au­to­má­ti­ca, aunque con una pequeña pero decisiva di­fe­re­n­cia: los pa­rá­me­tros de co­n­fi­gu­ra­ción que envía el servidor DHCP no son válidos para un periodo in­de­te­r­mi­na­do de tiempo, sino por un tiempo de “préstamo” definido por el ad­mi­ni­s­tra­dor que se conoce como concesión o alquiler de di­re­c­cio­nes (lease time). Este indica cuánto tiempo puede acceder un di­s­po­si­ti­vo a la red con esa dirección. Antes de que se agote (tra­n­s­cu­rri­da la mitad del tiempo), los clientes han de solicitar una pro­lo­n­ga­ción de la concesión enviando una nueva DH­C­PRE­QUE­ST. Si no lo hace, no tiene lugar el DHCP refresh y, en co­n­se­cue­n­cia, el servidor la libera.

Si en las variantes au­to­má­ti­ca y dinámica los ad­mi­ni­s­tra­do­res no tienen mucho que hacer, la situación es algo diferente en el caso de la asi­g­na­ción manual, que también se conoce como DHCP estático y en el cual las di­re­c­cio­nes IP se asignan “a mano” con ayuda de las di­re­c­cio­nes MAC definidas por el servidor DHCP sin li­mi­ta­ción temporal.

 Debido a sus elevados costes de gestión, que co­n­tra­di­ce la misma razón de ser del Dynamic Host Co­n­fi­gu­ra­tion Protocol, este tipo de asi­g­na­ción solo se reserva para unos pocos es­ce­na­rios. Las di­re­c­cio­nes IP estáticas son ne­ce­sa­rias, por ejemplo, cuando en un ordenador se alojan servicios de servidor que han de estar pe­r­ma­ne­n­te­me­n­te di­s­po­ni­bles para los otros in­te­gra­n­tes de la red, o en las re­di­re­c­cio­nes de puerto, en las que la dirección IP no puede variar.

El servidor DHCP informa al Domain Name System

La dirección IP asignada a un cliente tiene que poderse asociar con su nombre de dominio. Es aquí donde entra en juego un servidor DNS, que se ocupa de la re­so­lu­ción de nombres. Cuando una dirección re­gi­s­tra­da o el nombre de host se modifican, es necesario ac­tua­li­zar el servidor de nombres de dominio. Para un ad­mi­ni­s­tra­dor, así como para el usuario que se conecta a Internet desde su casa, la ac­tua­li­za­ción manual del DNS en el caso de las di­re­c­cio­nes IP variables asignadas di­ná­mi­ca­me­n­te por un servidor DHCP co­n­lle­va­ría mucho trabajo. El que no tengan que hacerlo es posible gracias al servidor DHCP, que se encarga de hacer llegar la nueva in­fo­r­ma­ción al DNS tan pronto como se asigna una nueva dirección IP.

¿Es seguro el DHCP?

El Dynamic Host Co­n­fi­gu­ra­tion Protocol tiene un punto débil y es su capacidad para ser ma­ni­pu­la­do fá­ci­l­me­n­te. Como el cliente hace un lla­ma­mie­n­to a di­s­cre­ción a todos los se­r­vi­do­res DHCP que podrían responder a su petición, a un atacante le sería re­la­ti­va­me­n­te sencillo entrar en la red y hacerse pasar por uno de ellos si tuviera acceso a ella. Este de­no­mi­na­do servidor DHCP “Rogue” (corrupto) intenta ade­la­n­tar­se con su respuesta al servidor legítimo y si tiene éxito envía pa­rá­me­tros ma­ni­pu­la­dos o in­se­r­vi­bles. Si no envía puerta de enlace, asigna una subred a cada cliente o responde a todas las pe­ti­cio­nes con la misma dirección IP, este atacante podría iniciar en la red un ataque de de­ne­ga­ción de servicio o Denial of Service. Más dramático, pero factible, sería el intento de colarse en un router uti­li­za­n­do datos falsos sobre la puerta de enlace y el DNS, de modo que se estaría en posición de copiar o desviar el tráfico de datos. Este ataque man in the middle no tiene el propósito, como el primero, de ocasionar una caída de la red, sino de apro­piar­se de in­fo­r­ma­ción sensible como datos bancarios, co­n­tra­se­ñas o di­re­c­cio­nes postales. Sea cual sea el tipo de ataque, sus artífices necesitan tener acceso directo a la red para abusar del protocolo DHCP, así que no dejes de im­ple­me­n­tar las medidas de seguridad ne­ce­sa­rias que te permitan disfrutar las ventajas de este protocolo de co­mu­ni­ca­ción sin temor a sufrir las co­n­se­cue­n­cias de una amenaza de este tipo. Para el re­s­po­n­sa­ble de una red local es fu­n­da­me­n­tal la pro­te­c­ción absoluta ante intentos externos e internos de ataque y la su­pe­r­vi­sión constante de todos los procesos de red con he­rra­mie­n­tas como Nagios. En nuestra guía sobre la seguridad WLAN también repasamos las opciones de que dispones para proteger redes in­alá­m­bri­cas.

Activar y des­ac­ti­var DHCP: manual para usuarios de Windows

Cuando se accede con un di­s­po­si­ti­vo a una red local o in­alá­m­bri­ca entra en juego de forma au­to­má­ti­ca el DHCP sin tener que modificar la co­n­fi­gu­ra­ción de red. Los or­de­na­do­res con sistemas de Microsoft Windows, por ejemplo, hace tiempo que están pre­de­fi­ni­dos como clientes DHCP que por lo general obtienen au­to­má­ti­ca­me­n­te la dirección IP por asi­g­na­ción dinámica, en la cual los pa­rá­me­tros se han de “prorrogar” o asignar de nuevo cuando el plazo de concesión expira. En las redes locales también puede uti­li­zar­se la asi­g­na­ción au­to­má­ti­ca de di­re­c­cio­nes fijas siempre y cuando participe un servidor DHCP.

En caso de querer revisar la co­n­fi­gu­ra­ción actual de la asi­g­na­ción de di­re­c­cio­nes o des­ac­ti­var el DHCP y adoptar la variante manual, en los si­guie­n­tes pasos puedes ver cómo hacerlo, pero para ello deberás contar con permisos de ad­mi­ni­s­tra­dor.

Activar o des­ac­ti­var DHCP en Windows 7

  1. Abre el panel de control en el menú de inicio de tu ordenador y se­le­c­cio­na la categoría “Network and Internet” («Redes e Internet»):

2. Abre el “Network and Sharing Center” («Redes y recursos co­m­pa­r­ti­dos») y en el menú lateral izquierdo pincha en “Change adapter settings” («Cambiar la co­n­fi­gu­ra­ción del adaptador»):

3. Ahora haz clic con el botón derecho del ratón en la conexión de área local que quieras co­n­fi­gu­rar y se­le­c­cio­na la categoría “Pro­pie­da­des” en el menú emergente:

4. En el siguiente menú puedes ver todos los servicios que utiliza la conexión se­le­c­cio­na­da. Para co­n­fi­gu­rar el DHCP en Windows nos interesa el protocolo de Internet (TCP/IPv4 o IPv6), por lo que en este punto se­le­c­cio­nas la versión co­rre­s­po­n­die­n­te del IP y accedes a sus pro­pie­da­des haciendo clic en el botón homónimo:

5. En el menú de pro­pie­da­des del protocolo de Internet puedes ver si el DHCP obtiene la dirección IP y el servidor DNS au­to­má­ti­ca­me­n­te —como en la captura de pantalla—, pero también tienes ocasión de definir una dirección IP fija, una puerta de enlace por defecto, una máscara de subred y el servidor DNS preferido:

6. Si tienes la intención de des­ac­ti­var DHCP deberías in­tro­du­cir en este punto una dirección IP fija y una máscara de subred (255.255.255.0 por defecto). En los ajustes del servidor DHCP, ac­ce­si­bles en la interfaz de usuario del router si funciona como servidor, se define el rango potencial de di­re­c­cio­nes para la IP. En el router también se de­s­co­ne­c­ta el servidor DHCP y con ello la asi­g­na­ción de di­re­c­cio­nes con el protocolo.

Co­n­fi­gu­rar DHCP en Windows 8

1. Haz clic en el menú de inicio y busca el panel de control en la lista de apli­ca­cio­nes del sistema. Otra forma de abrir el panel de control consiste en utilizar el atajo de teclado [Windows]+[X] y se­le­c­cio­nar la categoría “Control Panel” o “Panel de control” en el menú emergente:

2. Desde “Network and Internet” accedes a “Network and Sharing Center”, en donde obtienes un listado de las co­ne­xio­nes de red in­s­ta­la­das al se­le­c­cio­nar “Change adapter settings”:

2. Haciendo clic con el botón derecho del ratón en la conexión de red se­le­c­cio­na­da y pinchando en el apartado de pro­pie­da­des se abre el menú con los co­m­po­ne­n­tes del sistema que utiliza la conexión LAN:

4. Se­le­c­cio­na la versión del protocolo que co­rre­s­po­n­da y haz clic en “Pro­pie­da­des”.

5. En este menú de opciones puedes ver cómo tu sistema gestiona la asi­g­na­ción de di­re­c­cio­nes IP actual. Si en lugar del usual pro­ce­di­mie­n­to au­to­má­ti­co quieres activar el DHCP estático, se­le­c­cio­na el punto “Use the following IP address” («Utilizar la siguiente dirección IP») e introduce la dirección y la máscara de subred (255.255.255.0 por defecto) en sus campos. Op­cio­na­l­me­n­te puedes indicar la puerta de enlace estándar (no­r­ma­l­me­n­te la dirección IP del router) y la dirección del servidor DNS que quieras utilizar:

6. Para des­ac­ti­var DHCP se configura el servidor como indicamos en el caso anterior.

Activar y co­n­fi­gu­rar DHCP con Windows 10

1. Abre el panel de control desde el menú inicial o con [Windows]+[X]

2. Ahora haz clic en “Redes e Internet” y a co­n­ti­nua­ción en “Cambiar la co­n­fi­gu­ra­ción del adaptador”, como en los casos an­te­rio­res:

3. Con el botón derecho del ratón haz clic en la conexión LAN y se­le­c­cio­na “Pro­pie­da­des” en el menú de­s­ple­ga­ble.

4. Del listado de pro­to­co­los y servicios activados y des­ac­ti­va­dos que aparece a co­n­ti­nua­ción marca la versión del protocolo que co­rre­s­po­n­da y abre la ventana de pro­pie­da­des:

5. Por defecto está definida la obtención au­to­má­ti­ca de dirección IP y si no lo estuviera se activa marcando esta opción. También se puede escoger la asi­g­na­ción estática, para lo cual se in­tro­du­cen los pa­rá­me­tros de red ma­nua­l­me­n­te:

6. Para des­ac­ti­var DHCP en Windows 10 hay que abrir la interfaz del servidor DHCP y llevar a cabo los ajustes co­rre­s­po­n­die­n­tes.

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