Al igual que a la hora de enviar cartas, para enviar datos a través de las redes digitales es necesario contar con la dirección correcta, con la di­fe­re­n­cia de que en este caso se habla de di­re­c­cio­nes IP. Por lo tanto, los paquetes de datos van dotados de una dirección IP, tal y como los sobres incluyen una dirección postal, para que el de­s­ti­na­ta­rio pueda recibir la carta. A di­fe­re­n­cia de las di­re­c­cio­nes postales, sin embargo, sus su­s­ti­tu­tas digitales no están vi­n­cu­la­das a un lugar de­te­r­mi­na­do, sino que se asignan a los di­s­po­si­ti­vos de red de manera au­to­má­ti­ca o manual al es­ta­ble­cer la conexión, proceso en el cual juega un papel esencial el llamado Internet Procotol o protocolo IP.

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De­fi­ni­ción Internet Protocol

El protocolo de Internet, conocido por sus siglas en inglés IP, es el protocolo principal de la familia de pro­to­co­los de Internet y su im­po­r­ta­n­cia es fu­n­da­me­n­tal para el in­te­r­ca­m­bio de mensajes en redes in­fo­r­má­ti­cas. El protocolo no orientado a la conexión, publicado en 1974 por el Instituto de In­ge­nie­ría Eléctrica y Ele­c­tró­ni­ca (IEEE) y es­pe­ci­fi­ca­do como estándar en RFC 791, fue concebido pri­n­ci­pa­l­me­n­te para ga­ra­n­ti­zar el éxito en el envío de paquetes de un emisor a un de­s­ti­na­ta­rio. Para este fin, el protocolo de Internet establece un formato que determina el tipo de de­s­cri­p­ción que tienen estos paquetes de datos (también llamados da­ta­gra­mas IP).

De­fi­ni­ción e historia del Internet Protocol

El protocolo de Internet (IP), como co­m­po­ne­n­te fu­n­da­me­n­tal de la familia de pro­to­co­los (una colección de cerca de 500 pro­to­co­los de red) es un protocolo no orientado a conexión re­s­po­n­sa­ble del di­re­c­cio­na­mie­n­to y la fra­g­me­n­ta­ción de paquetes de datos en redes digitales. Junto al protocolo de control de tra­n­s­mi­sio­nes (TCP o Tra­n­s­mi­s­sion Control Protocol), IP sienta las bases de Internet. Para que el remitente pueda enviar un paquete de datos al de­s­ti­na­ta­rio, el protocolo de Internet define una es­tru­c­tu­ra de paquetes que agrupa los datos que se tienen que enviar. Así, el Internet Protocol establece cómo se describe la in­fo­r­ma­ción sobre el origen y el destino de los datos y los separa de los datos útiles en la cabecera IP. Un formato de paquetes como tal recibe el nombre de datagrama IP.

En 1974, el Institute of Ele­c­tri­cal and Ele­c­tro­ni­cs Engineers (IEEE) publicó un trabajo de in­ve­s­ti­ga­ción de los in­fo­r­má­ti­cos es­ta­dou­ni­de­n­ses Robert Kahn y Vint Cerf que describía un modelo de protocolo para la in­te­r­co­ne­xión entre redes y paquetes tomando como base ARPANET, una red de or­de­na­do­res co­n­si­de­ra­da como la pre­de­ce­so­ra de Internet. Los co­m­po­ne­n­tes pri­n­ci­pa­les de este modelo fueron, además del protocolo de control de tra­n­s­mi­sio­nes TCP, el recién in­co­r­po­ra­do protocolo IP, el cual, con una capa de ab­s­tra­c­ción especial, permitía la co­mu­ni­ca­ción a través de di­fe­re­n­tes redes físicas. Po­s­te­rio­r­me­n­te, surgieron cada vez más redes de in­ve­s­ti­ga­ción basadas en esta co­m­bi­na­ción de pro­to­co­los que pasó a de­no­mi­nar­se “TCP/IP”, que en 1981 fue es­pe­ci­fi­ca­da como estándar en la RFC 791.

IPv4 e IPv6: ¿qué di­fe­re­n­cia a cada versión?

Hoy en día, quien trata ha­bi­tua­l­me­n­te con di­re­c­cio­nes IP con el fin de, por ejemplo, di­re­c­cio­nar or­de­na­do­res en la red local, no tarda en toparse con las dos variantes IPv4 e IPv6. Estas no hacen re­fe­re­n­cia a la cuarta y sexta ge­ne­ra­ción del protocolo IP, a pesar de las di­fe­re­n­tes mo­di­fi­ca­cio­nes que ha ex­pe­ri­me­n­ta­do. IPv4 es de facto la primera versión oficial del Internet Protocol, derivando número de versión del hecho de utilizar la cuarta versión del protocolo TCP. IPv6, por su parte, es el sucesor directo de IPv4 (el de­sa­rro­llo de IPv5 fue su­s­pe­n­di­do por motivos eco­nó­mi­cos). Aun cuando no se han publicado versiones po­s­te­rio­res a IPv4 y IPv6, el Internet Protocol se ha ido de­sa­rro­lla­n­do desde 1974, cuando todavía no existía de forma autónoma y formaba parte de TCP. Bá­si­ca­me­n­te, por aquel entonces el foco de atención se centró en optimizar el es­ta­ble­ci­mie­n­to de la conexión y el di­re­c­cio­na­mie­n­to. De esta manera, pronto se pudo aumentar la longitud de los bits de las di­re­c­cio­nes host pasando así de 16 a 32 bits, por lo que el espacio para di­re­c­cio­nes se amplió a alrededor de cuatro mil millones de posibles re­pre­se­n­ta­n­tes. El pro­me­te­dor IPv6, con sus campos de di­re­c­cio­nes de 128 bits, permite alrededor de 340 se­x­ti­llo­nes (una cifra con 37 ceros) de di­re­c­cio­nes di­fe­re­n­tes, cubriendo así la necesidad de di­re­c­cio­nes de Internet también en el largo plazo.

Así se construye la cabecera IP de un datagrama

Como ya se ha puesto de relieve, el Internet Protocol se ocupa de que las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas es­tru­c­tu­ra­les im­po­r­ta­n­tes se presenten en la cabecera de cada paquete y de que se le asigne el protocolo de tra­n­s­po­r­te adecuado (no­r­ma­l­me­n­te TCP). La cabecera fue revisada para la versión 6, por lo que es necesario hacer una di­s­ti­n­ción entre la cabecera de IPv4 y la de IPv6.

Co­n­s­tru­c­ción de la cabecera de IPv4

Toda cabecera IP comienza con un valor de 4 bits de longitud para el número de versión del protocolo de Internet, es decir, IPv4 o IPv6. A este le siguen 4 bits que contienen in­fo­r­ma­ción sobre la longitud de la cabecera (IP header length), puesto que esta no siempre es la misma. La longitud total se calcula tomando como base este valor mu­l­ti­pli­ca­do por 32 bits. Así, 5, el valor más pequeño posible, se co­rre­s­po­n­de con una longitud de cabecera de 160 bits, lo que se traduce en 20 bytes. En este caso no se añade ninguna opción. El valor máximo es 15 o 480 bits, es decir, 60 bytes. Los bits del 8 al 15 (Type of Service) pueden contener in­s­tru­c­cio­nes sobre el tra­ta­mie­n­to y la prioridad del datagrama. En este sentido, el host puede, por ejemplo, indicar la im­po­r­ta­n­cia de aspectos como la fia­bi­li­dad, el re­n­di­mie­n­to o las demoras en lo que respecta a la tra­n­s­mi­sión de los datos. La longitud total señala cuál es el tamaño total del paquete de datos y añade así el tamaño de los datos útiles a la longitud de la cabecera. Debido a que dicho campo tiene una longitud de 16 bits, el límite máximo se sitúa en torno a los 65 635 bytes. En la RFC 791 se define que cada host ha de tener la capacidad de procesar al menos 576 bytes. Un datagrama IP puede fra­g­me­n­tar­se según se desee en su camino hacia el host de destino tanto del router como de otros di­s­po­si­ti­vos, aunque los fra­g­me­n­tos no deben tener un tamaño inferior a 576 bytes. El resto de campos de la cabecera de IPv4 tienen el siguiente si­g­ni­fi­ca­do:

  • Ide­n­ti­fi­ca­ción: todos los fra­g­me­n­tos de un datagrama cuentan con el mismo número de ide­n­ti­fi­ca­ción que reciben por parte del remitente. Aju­s­tá­n­do­se a este campo de 16 bits, el host de destino puede asignar los fra­g­me­n­tos in­di­vi­dua­les a un de­te­r­mi­na­do datagrama.
  • Flags (banderas): toda cabecera IP contiene tres bits flag que incluyen datos y di­re­c­tri­ces para la fra­g­me­n­ta­ción. El primer bit está reservado y siempre tiene el valor 0. El segundo bit, con el nombre “Don’t Fragment”, informa acerca de si se puede fra­g­me­n­tar el paquete (0) o no (1). El último, que recibe el nombre de “More Fragments”, da in­fo­r­ma­ción sobre si siguen más fra­g­me­n­tos (1) o sobre si el paquete está completo y ha concluido con el fragmento actual (0). 
  • De­s­pla­za­mie­n­to del fragmento: este campo informa al host de destino sobre la parte a la que pertenece un único fragmento para que pueda re­co­n­s­truir todo el datagrama sin ningún problema. La longitud de 13 bits significa que un datagrama puede dividirse en un máximo de 8192 fra­g­me­n­tos.
  • Tiempo de vida (Time to Live, TTL): para que un paquete no vague por la red de un nodo a otro durante un período de tiempo ilimitado obtiene un tiempo de vida máximo en el momento del envío, lo que se conoce como Time to Live. El estándar RFC define a los segundos como unidad para este campo de 8 bits y el tiempo de vida máximo asciende a 255 segundos. Para cada nodo de red que pasa, el TTL disminuye como mínimo en 1. Si se alcanza el valor 0, el paquete de datos es de­s­ca­r­ta­do au­to­má­ti­ca­me­n­te.
  • Protocolo: el campo del protocolo (8 bits) asigna al paquete de datos el protocolo de tra­n­s­po­r­te co­rre­s­po­n­die­n­te, como es el caso, por ejemplo, del valor 6 para TCP o del valor 17 para el protocolo UDP. El listado oficial de todos los pro­to­co­los posibles fue elaborado en 2002 por la IANA (Internet Assigned Numbers Authority).
  • Suma de ve­ri­fi­ca­ción de la cabecera: el campo “checksum”, de 16 bits de amplitud, contiene la suma de ve­ri­fi­ca­ción de la cabecera. Esta debe volverse a calcular para cada nodo de red a causa de la di­s­mi­nu­ción del TTL en cada estación. La exactitud de los datos útiles no se verifica por motivos de efi­cie­n­cia.
  • Dirección de origen y de destino: a las di­re­c­cio­nes IP asignadas al host de origen y al de destino se reservan 32 bits re­s­pe­c­ti­va­me­n­te, es decir, 4 bytes. Estas di­re­c­cio­nes IP se escriben adoptando la forma de cuatro grupos de números decimales separados por un punto. La dirección más baja es 0.0.0.0 y la más alta 255.255.255.255.
  • Opciones: el campo de las opciones amplía el protocolo IP con datos adi­cio­na­les no co­n­te­m­pla­dos en el diseño estándar. Debido a que se trata de co­m­ple­me­n­tos op­cio­na­les, el campo tiene una longitud variable limitada por la longitud máxima de la cabecera. Entre las opciones posibles se en­cue­n­tran, por ejemplo, “Security” (señala lo secreto que es el datagrama), “Record Route” (encarga a todos los nodos de red que adhieran sus di­re­c­cio­nes IP al paquete para registrar su ruta) y “Time Stamp” (añade la fecha y la hora del momento en el que el paquete pasa por un de­te­r­mi­na­do nodo).

Co­n­s­tru­c­ción de la cabecera de IPv6

La cabecera del protocolo IPv6 tiene, al contrario que la de su pre­de­ce­sor, un tamaño fijo de 320 bits (40 bytes). Sin embargo, entre la cabecera estándar y los datos útiles se pueden añadir datos adi­cio­na­les. Estas cabeceras de extensión (extension header) se pueden comparar con el campo de opciones del protocolo IPv4 y pueden adaptarse en cualquier momento sin tener que modificar la propia cabecera. Entre otras cosas, de esta manera se pueden de­te­r­mi­nar las rutas de los paquetes, facilitar datos de fra­g­me­n­ta­ción o gestionar la co­mu­ni­ca­ción cifrada por medio de IPSec. No existe una suma de ve­ri­fi­ca­ción de la cabecera en beneficio del re­n­di­mie­n­to, entre otras cosas. La cabecera IP comienza, como en IPv4, con la versión del protocolo de Internet de 4 bits de longitud. El siguiente campo, es decir, “Traffic Class”, es equi­pa­ra­ble a la entrada “Type of Service” del protocolo anterior. Estos 8 bits informan al host de destino, al igual que en la versión anterior, sobre el pro­ce­sa­mie­n­to cua­li­ta­ti­vo del datagrama, donde incluso son váidas las mismas reglas. En IPv6 se introduce, sin embargo, el Flow Label (20 bits), con cuya ayuda es posible ide­n­ti­fi­car flujos de datos de paquetes de datos in­ter­re­la­cio­na­dos para reservar ancho de banda y optimizar el en­ru­ta­mie­n­to. La siguiente cla­si­fi­ca­ción explica el resto de datos de la cabecera del protocolo IP mejorado:

  • Tamaño de los datos útiles: IPv6 transmite un valor para el tamaño de los datos útiles tra­n­s­po­r­ta­dos, incluida la cabecera de extensión (en total 16 bits). En la versión anterior se tenía que calcular este valor con in­de­pe­n­de­n­cia de la longitud total restando la longitud del en­ca­be­za­do.  
  • Next Header (siguiente cabecera): el campo “Next Header“, de 8 bits de longitud, es el homólogo del campo “Protocolo” en IPv4 y también ha adoptado su función, es decir, la asi­g­na­ción del protocolo de tra­n­s­po­r­te deseado. 
  • Hop Limit: el campo “Hop Limit” (8 bits) define el número máximo de es­ta­cio­nes in­te­r­me­dias que debe recorrer un paquete antes de ser rechazado. Al igual que con TTL en IPv4, el valor se reducirá en 1 en cada nodo.
  • Dirección de origen y de destino: las di­re­c­cio­nes del remitente y del de­s­ti­na­ta­rio ocupan gran parte de la cabecera del IPv6. Como ya se ha indicado al principio, estas tienen una longitud de 128 Bit (el cuádruple de las di­re­c­cio­nes de IPv4). Con respecto a la notación habitual, también se dan di­fe­re­n­cias notables. La versión más reciente del protocolo IP recurre a números he­xa­de­ci­ma­les y los subdivide en 8 bloques de 16 bits. Para se­pa­rar­los se utilizan los dos puntos, de modo que este es el aspecto de una dirección completa en el protocolo IPv6: 2001:0db8:85a3:08d3:1319:8a2e:0370:7344.

¿Cómo funciona la asi­g­na­ción de di­re­c­cio­nes del Internet Protocol?

Para que los da­ta­gra­mas puedan indicar las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas ele­me­n­ta­les de la dirección de partida y de la de destino, estas tienen primero que asignarse a los pa­r­ti­ci­pa­n­tes de la red. Tra­di­cio­na­l­me­n­te se distingue entre di­re­c­cio­nes IP internas o externas (di­re­c­cio­nes IP públicas). En el caso de las primeras, que se usan para la co­mu­ni­ca­ción en redes locales, hay tres rangos de di­re­c­cio­nes re­se­r­va­dos:

  • De 10.0.0.0 a 10.255.255.255
  • De 172.16.0.0 a 172.31.255.255
  • De 192.168.0.0 a 192.168.255.255

Para las redes IPv6 se utiliza el prefijo “fc00::/7”. Las di­re­c­cio­nes de estos rangos no se enrutan en Internet, por lo que pueden escogerse li­bre­me­n­te y uti­li­zar­se en redes privadas o co­r­po­ra­ti­vas. La asi­g­na­ción de una dirección tiene lugar de forma manual o au­to­má­ti­ca en cuanto un di­s­po­si­ti­vo se conecta a la red, siempre y cuando esté activada la asi­g­na­ción de di­re­c­cio­nes au­to­má­ti­ca y entre en acción un servidor DHCP. Además, una red local de este tipo se puede segmentar en más rangos con ayuda de una máscara de subred.

Los pro­vee­do­res de Internet otorgan di­re­c­cio­nes IP externas a los routers cuando se conectan a Internet. Todos los di­s­po­si­ti­vos co­ne­c­ta­dos a un mismo router utilizan la misma IP externa. Por lo general, los pro­vee­do­res suelen otorgar una nueva dirección de Internet de un rango de di­re­c­cio­nes asignado a su vez por la IANA cada 24 horas y esto también se aplica al arsenal casi inago­ta­ble de di­re­c­cio­nes IPv6, que solo se puede utilizar pa­r­cia­l­me­n­te. Y la su­b­di­vi­sión no solo afecta a di­re­c­cio­nes privadas y públicas, sino que se destaca por ofrecer numerosas po­si­bi­li­da­des de cla­si­fi­ca­ción en los llamados ámbitos de di­re­c­cio­nes (Address Scopes):

  • Host scope (ámbito de host): la dirección 0:0:0:0:0:0:0:1 es­pe­ci­fi­ca­da como loopback puede utilizar un host para enviarse da­ta­gra­mas a sí misma.
  • Link local scope (ámbito de enlace local): para la co­ne­c­ti­vi­dad IPv6 es im­pre­s­ci­n­di­ble que cada host disponga de su propia dirección, incluso cuando esta solo es válida en una red local. Esta dirección de enlace local se ca­ra­c­te­ri­za por el prefijo “fe80::/10“ y es necesaria, por ejemplo, para la co­mu­ni­ca­ción con el portal estándar (router) a la hora de poder generar una dirección IP pública.
  • Unique local scope (ámbito unique local): este hace re­fe­re­n­cia al rango de di­re­c­cio­nes “fc00::/7”, que está reservado para la co­n­fi­gu­ra­ción de redes locales.
  • Site local scope (ámbito site local): el ámbito site local es un rango de di­re­c­cio­nes obsoleto que contiene el prefijo “fec0::/10”, también definido para redes locales. Al agrupar varias redes o crear co­ne­xio­nes VPN entre redes que se numeraron con di­re­c­cio­nes site local se daban co­m­pi­la­cio­nes, lo que le llevó a quedarse anticuado.
  • Global scope (ámbito global): todos los host que quieren es­ta­ble­cer la conexión con Internet necesitan al menos una dirección pública propia, que se puede adquirir por au­to­co­n­fi­gu­ra­ción, para lo que pueden recurrir a SLAAC (co­n­fi­gu­ra­ción de dirección sin estado) o a DHCPv6 (co­n­fi­gu­ra­ción dinámica de hosts).
  • Multicast scope (ámbito multicast): con IPv6, los nodos de red, el router, el servidor y otros servicios de red pueden unirse en grupos multicast. Cada uno de estos grupos cuenta con una dirección propia, por lo que con un único paquete se pueden localizar todos los hosts im­pli­ca­dos. El prefijo “ff00::/8” indica que a co­n­ti­nua­ción aparece una dirección multicast.

Así regula la fra­g­me­n­ta­ción el protocolo IP

Siempre que se envía un paquete de datos con los pro­to­co­los TCP/IP au­to­má­ti­ca­me­n­te se lleva a cabo una revisión del tamaño total. Si este sobrepasa la Maximum Tra­n­s­mi­s­sion Unit (unidad máxima de tra­n­s­fe­re­n­cia) de la interfaz de red co­rre­s­po­n­die­n­te, los datos se fra­g­me­n­tan y se de­s­co­m­po­nen en bloques de datos más pequeños. Los re­s­po­n­sa­bles de esta tarea son o el host del envío (IPv6) o un router in­te­r­me­dio (IPv4). Por defecto, el receptor compone el paquete, para lo que recurre a la cabecera IP o a los datos de fra­g­me­n­ta­ción co­n­te­ni­dos en la cabecera de extensión. En casos ex­ce­p­cio­na­les, un co­r­ta­fue­gos también puede re­co­m­po­ner el paquete (reas­se­m­bli­ng) si está co­n­fi­gu­ra­do para ello.

Debido a que IPv6 ya no contempla la fra­g­me­n­ta­ción y esta no puede tener lugar a través de un router, el paquete IP debe tener un tamaño apropiado antes de enviarse. Si en un router se localizan  da­ta­gra­mas de IPv6 que so­bre­pa­san la Maximum Tra­n­s­mi­s­sion Unit, dicho router los rechaza e informa al remitente por medio de un mensaje ICMPv6 del tipo 2 que indique “Packet Too Big” (en español: “el paquete es muy grande”). La apli­ca­ción que envía los datos puede o bien crear paquetes pequeños y no fra­g­me­n­ta­dos o llevar a cabo la fra­g­me­n­ta­ción. A co­n­ti­nua­ción, se agrega la cabecera de extensión adecuada al paquete IP para que el host de destino pueda agrupar los fra­g­me­n­tos in­di­vi­dua­les tras su recepción.

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