On-premises hace re­fe­re­n­cia a la in­frae­s­tru­c­tu­ra de TI, el software o los datos que se alojan y gestionan di­re­c­ta­me­n­te dentro de la empresa, en lugar de utilizar servicios externos en la nube. En este modelo, la or­ga­ni­za­ción asume la re­s­po­n­sa­bi­li­dad del hardware, el ma­n­te­ni­mie­n­to, la seguridad y las ac­tua­li­za­cio­nes del sistema.

¿Qué es on-premises?

“On-premises” significa en español algo así como “en las propias in­s­ta­la­cio­nes” o “en el lugar”. La de­fi­ni­ción de on-premises hace re­fe­re­n­cia al uso de se­r­vi­do­res propios de la empresa y su in­frae­s­tru­c­tu­ra de TI. En este modelo, los clientes adquieren o alquilan software basado en se­r­vi­do­res, que se instala en sus propios se­r­vi­do­res o en se­r­vi­do­res al­qui­la­dos. Como el software se ejecuta dentro del propio centro de datos, en hardware propio o arrendado, también se conoce como una solución “inhouse”.

A di­fe­re­n­cia de la co­mpu­tación en la nube, en on-premises los clientes tienen control total sobre sus datos, pero también asumen todos los riesgos asociados bajo su propia re­s­po­n­sa­bi­li­dad. El uso de hardware del proveedor queda excluido, lo que distingue cla­ra­me­n­te este modelo de los modelos de co­mpu­tación en la nube.

Sin embargo, los li­ce­n­cia­ta­rios no solo asumen la re­s­po­n­sa­bi­li­dad, sino también todos los costes derivados del uso del software, que suelen incluir tarifas de ma­n­te­ni­mie­n­to y gastos de operación tanto para el software como para el hardware. En el caso del software de código abierto, una comunidad suele en­ca­r­gar­se del de­sa­rro­llo y la co­rre­c­ción de errores, aunque esto implica la pérdida del derecho a garantía. Si es necesario, el soporte técnico o las ac­tua­li­za­cio­nes pueden co­n­tra­tar­se a pro­vee­do­res es­pe­cia­li­za­dos.

El acceso al software se realiza a través de una apli­ca­ción de es­cri­to­rio o una interfaz web. Las empresas que manejan datos sensibles suelen preferir la apli­ca­ción de es­cri­to­rio para minimizar el riesgo de brechas de seguridad o accesos no au­to­ri­za­dos.

Ventajas y de­s­ve­n­ta­jas del modelo on-premises

Antes de la tra­n­si­ción hacia la co­mpu­tación en la nube, ejemplos tan conocidos como Microsoft Office, Adobe Creative Suite o SAP eran so­lu­cio­nes clásicas de on-premises. Incluso hoy, el modelo de software basado en se­r­vi­do­res sigue siendo la mejor al­te­r­na­ti­va para muchas empresas frente al más moderno SaaS. Las pri­n­ci­pa­les razones son la mayor pro­te­c­ción de los datos y el control total sobre la in­fo­r­ma­ción y los accesos.

Otra ventaja frente a las so­lu­cio­nes en la nube es la po­si­bi­li­dad de pe­r­so­na­li­zar el software on-premises según las ne­ce­si­da­des de la empresa. Sin embargo, esta fle­xi­bi­li­dad también conlleva costes elevados, tanto por la pe­r­so­na­li­za­ción inicial como por las futuras ac­tua­li­za­cio­nes, que suelen ser más complejas y costosas que en los modelos estándar.

Ventajas del on-premises

Control: los li­ce­n­cia­ta­rios mantienen el control total sobre los datos y deciden quién puede acceder a ellos. Además, la gestión de los recursos internos y el fu­n­cio­na­mie­n­to del software on-premises recaen co­m­ple­ta­me­n­te en la empresa. Pro­te­c­ción de datos: en el modelo interno, las empresas almacenan sus datos en sus propios centros de datos, lo que evita el acceso de terceros y facilita el cu­m­pli­mie­n­to de las no­r­ma­ti­vas de pri­va­ci­dad. Esto incluye leyes es­ta­dou­ni­de­n­ses como la Ca­li­fo­r­nia Consumer Privacy Act (CCPA) o la HIPAA para la in­fo­r­ma­ción sanitaria, así como el RGPD en el caso de que la empresa opere en la Unión Europea. Coste único: en el modelo on-premises, se paga un único precio por la compra y el uso in­de­fi­ni­do del software on-premises, aunque la inversión inicial suele ser mayor que en los modelos por su­s­cri­p­ción. In­de­pe­n­de­n­cia: la empresa no depende de servicios externos ni de la di­s­po­ni­bi­li­dad del proveedor. El acceso a los datos está ga­ra­n­ti­za­do incluso sin conexión a Internet. In­te­gra­ción: el software on-premises se puede integrar más pro­fu­n­da­me­n­te en la in­frae­s­tru­c­tu­ra interna y conectar con otras apli­ca­cio­nes em­pre­sa­ria­les.

De­s­ve­n­ta­jas del on-premises

Hardware: se requiere disponer de un hardware co­m­pa­ti­ble con el software on-premises, cuyo ma­n­te­ni­mie­n­to y ac­tua­li­za­ción son re­s­po­n­sa­bi­li­dad del cliente. Gestión técnica: las ac­tua­li­za­cio­nes, mejoras y copias de seguridad deben rea­li­zar­se in­te­r­na­me­n­te para mantener la es­ta­bi­li­dad del sistema y resolver posibles in­ci­de­n­cias. Costes de licencia: en muchos casos, las licencias están limitadas a un número es­pe­cí­fi­co de usuarios o di­s­po­si­ti­vos, lo que puede aumentar los costes en empresas con muchas personas tra­ba­ja­do­ras. Costes continuos: es­pe­cia­l­me­n­te en so­lu­cio­nes on-premises pe­r­so­na­li­za­das, las ada­p­ta­cio­nes y ac­tua­li­za­cio­nes implican gastos continuos para mantener el software ac­tua­li­za­do y corregir errores. Falta de soporte: con el tiempo, los fa­bri­ca­n­tes suelen dejar de de­sa­rro­llar o ac­tua­li­zar el software on-premises, lo que implica también el fin del soporte técnico. Recursos internos: aunque el control total es una ventaja, también requiere destinar personal, tiempo y recursos para la ad­mi­ni­s­tra­ción, el ma­n­te­ni­mie­n­to y la seguridad del sistema.

¿Dónde se utiliza el on-premises?

Aunque la co­mpu­tación en la nube sigue ganando terreno, el on-premises continúa siendo la mejor opción para muchas empresas y or­ga­ni­za­cio­nes. En sectores como las finanzas o la salud, existen exigentes re­qui­si­tos de pro­te­c­ción de datos, y el software on-premises permite proteger la in­fo­r­ma­ción sensible frente al acceso de terceros mediante la gestión interna de datos y procesos. Cada empresa define de forma in­de­pe­n­die­n­te quién puede acceder a la in­fo­r­ma­ción y bajo qué co­n­di­cio­nes.

Consejo

Las empresas que manejan datos sensibles no tienen por qué renunciar a las so­lu­cio­nes de nube por motivos de seguridad. La co­m­bi­na­ción de una nube híbrida permite apro­ve­char las ventajas de ambos enfoques.

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