Internet es, al igual que toda red in­fo­r­má­ti­ca, una conexión de muchos or­de­na­do­res que se comunican entre sí. Desde hace tiempo es im­pre­s­ci­n­di­ble su­b­di­vi­dir la red en diversas subredes, pero para entender qué es el su­b­ne­t­ti­ng —la división de una red—, por qué se lleva a cabo y cómo se puede calcular una máscara de subred, es co­n­ve­nie­n­te aclarar algunos conceptos básicos de las redes in­fo­r­má­ti­cas.

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¿Cómo se establece la co­mu­ni­ca­ción en una red?

Ya desde 1981 Internet funciona tomando como base el llamado Internet Protocol (IP), que consiste en un protocolo de red que regula las vías de tra­n­s­po­r­te de los pa­r­ti­ci­pa­n­tes en las redes. Para enviar un paquete de datos en una red, el emisor debe conocer la dirección IP del receptor.

En la dirección IP se ocultan el Net ID y el Host ID, que permiten la ide­n­ti­fi­ca­ción de la red co­rre­s­po­n­die­n­te y, en ella, del host, que puede ser un PC o una impresora de red. Mediante estos datos, el router tiene la capacidad de tra­n­s­mi­tir paquetes de datos a los de­s­ti­na­ta­rios correctos.

Los or­de­na­do­res solo pueden entender ceros y unos: trabajan así en un sistema numérico binario, motivo por el que las di­re­c­cio­nes IP también se co­n­s­tru­yen siguiendo este principio. El sistema IPv4 utilizado hasta la fecha está compuesto por 32 bits, es decir, por 32 ceros o unos, pero para que esto sea más sencillo y para ahorrar espacio, las di­re­c­cio­nes IP se re­pre­se­n­tan siguiendo el formato “dot-decimal notation”, es decir, de forma decimal y divididas por puntos, como indica el ejemplo 192.168.88.3.

Decimal 192 168 88 3
Binario 11000000 10101000 01011000 00000011

Cada posición se co­rre­s­po­n­de con una potencia de dos. El hecho de si esta se agrega o no a la suma, se mostrará mediante 1 o 0, lo que significa:

1 * 2^7 + 1 * 2^6 + 0 * 2^5 + 0 * 2^4 + 0 * 2^3 + 0 * 2^2 + 0 * 2^1 + 0 * 2^0 = 128 + 64 = 192

Este formato permite obtener un número ilimitado de di­re­c­cio­nes posibles, pero, para mayor exactitud, se pueden asignar 232 di­re­c­cio­nes, o lo que es lo mismo 4.294.967.296. Puede que a priori el número sea muy elevado, pero estas di­re­c­cio­nes se consumen mucho más rápido de lo que se piensa. Esto hizo que se in­tro­du­je­ra el subneteo (su­b­ne­t­ti­ng) ya en 1985.

¿Qué es el su­b­ne­t­ti­ng?

Definido de la forma más simple, el término su­b­ne­t­ti­ng hace re­fe­re­n­cia a la su­b­di­vi­sión de una red en varias subredes. El subneteo permite a los ad­mi­ni­s­tra­do­res de red, por ejemplo, dividir una red em­pre­sa­rial en varias subredes sin hacerlo público en Internet. Esto se traduce en que el router que establece la conexión entre la red e Internet se es­pe­ci­fi­ca como dirección única, aunque puede que haya varios hosts ocultos. Así, el número de hosts que están a di­s­po­si­ción del ad­mi­ni­s­tra­dor aumenta co­n­si­de­ra­ble­me­n­te.

Con la aparición de IPv6, que abarca 128 bits y re­em­pla­za­rá a la versión IPv4 en los próximos años, las di­re­c­cio­nes IP ausentes ya no tendrán un papel principal para la creación de subredes.

Nota

debido a que las di­re­c­cio­nes IPv6 con 128 bits en forma decimal son muy largas se muestran en formato he­xa­de­ci­mal. Asimismo, los bloques de bits que solo contienen ceros aparecen vacíos en la notación: 2001:620::211:24FF:FE80:C12C. Si quieres obtener más in­fo­r­ma­ción al respecto, visita nuestra guía sobre la versión 6 del protocolo de Internet.

Los motivos para el subneteo de redes son múltiples. Las subredes funcionan de manera in­de­pe­n­die­n­te las unas de las otras y la recogida de los datos se lleva a cabo con mayor celeridad. ¿Cuál es el motivo para ello? El su­b­ne­t­ti­ng hace que la red adquiera una mayor claridad. El de­no­mi­na­do broadcast, en el que los pa­r­ti­ci­pa­n­tes envían datos a toda la red, se lleva a cabo de manera de­s­co­n­tro­la­da a través de subredes pero, por medio de subnets, el router envía los paquetes de datos al de­s­ti­na­ta­rio es­pe­cí­fi­co. Si los emisores y los re­ce­p­to­res se en­cue­n­tran en la misma subred, los datos se pueden enviar di­re­c­ta­me­n­te y no tienen que desviarse. 

Cuando se introdujo el protocolo de Internet, la Internet En­gi­nee­ri­ng Task Force (IETF) es­ta­ble­ció las cinco clases de di­re­c­cio­nes IP A, B, C, D y E. Cada una de estas clases puede ide­n­ti­fi­car­se por medio del rango de di­re­c­cio­nes en el que se en­cue­n­tran.

Clase A Clase B Clase C Clase D Clase E
0.0.0.0 - 127.255.255.255 128.0.0.0 - 191.255.255.255 192.0.0.0 - 223.255.255.255 224.0.0.0 - 239.255.255.255 240.0.0.0 - 255.255.255.255

La clase determina el número de di­re­c­cio­nes de red que están di­s­po­ni­bles y la cantidad de hosts que albergan las re­s­pe­c­ti­vas redes. En la clase A, el primer bloque numérico (también de­no­mi­na­do octeto porque un bloque está compuesto por 8 bits) está reservado para la dirección de red y los tres últimos están di­s­po­ni­bles para los ID de los hosts, lo que significa que hay pocas redes pero muchos hosts. En la clase B, los primeros dos bloques son re­s­po­n­sa­bles de los Net ID, lo que da como resultado más redes pero menos hosts. La clase C solo alberga el último octeto para las di­re­c­cio­nes de hosts restantes. Por su parte, los rangos de di­re­c­cio­nes de las clases D y E están re­se­r­va­dos y no se pueden adjudicar.

Nota

desde 1993 las clases ya no son re­le­va­n­tes para el tamaño de las redes, pero debido a que el subneteo fue in­tro­du­ci­do en el año 1985 y estaba pensado como solución al problema del limitado tamaño de red, es im­po­r­ta­n­te entender el sistema. En la ac­tua­li­dad Internet se basa en el principio del Classless Inter-Domain Routing (CIDR), en español “en­ru­ta­mie­n­to entre dominios sin clases” y, en este caso, no se tiene en cuenta el tamaño de la red en la dirección IP.

¿Cómo funciona el su­b­ne­t­ti­ng?

En el su­b­ne­t­ti­ng o subneteo se toman bits del ID del host “prestados” para crear una subred. Con solo un bit se tiene la po­si­bi­li­dad de generar dos subredes, puesto que solo se tiene en cuenta el 0 o el 1. Para un número mayor de subredes se tienen que liberar más bits, de modo que hay menos espacio para di­re­c­cio­nes de hosts. Cabe remarcar en este caso que tanto las di­re­c­cio­nes IP de una subred como aquellas que no forman parte de ninguna tienen la misma apa­rie­n­cia y los or­de­na­do­res tampoco detectan ninguna di­fe­re­n­cia, de ahí que se creen las llamadas máscaras de subred. Si se envían paquetes de datos de Internet a la propia red, el router es capaz de decidir mediante esta máscara en qué subred di­s­tri­bu­ye los datos.

Como ocurre con las di­re­c­cio­nes de IPv4, las máscaras de red contienen 32 bits (o 4 bytes) y se depositan en la dirección como una máscara o una plantilla. Una típica máscara de subred tendría la siguiente apa­rie­n­cia: 255.255.255.128

Consejo

tanto la dirección IP como la máscara de subred pueden en­co­n­trar­se en Windows a través del símbolo del sistema y del comando ipconfig.

Esto también puede re­pre­se­n­tar­se de forma binaria: 11111111.11111111.11111111.10000000

A co­n­ti­nua­ción creamos la co­m­pa­ra­ción AND lógica:

Dirección IP 11000000 10101000 01011000 00000011
Máscara de subred 11111111 11111111 11111111 10000000
Co­m­pa­ra­ción AND 11000000 10101000 01011000 00000000

Para la co­m­pa­ra­ción se supone que la co­m­bi­na­ción de dos unos en la misma posición vuelve a dar un uno como resultado. El resto de co­m­pa­ra­cio­nes (1/0, 0/1 y 0/0) dan 0 como resultado. (Esta co­m­pa­ra­ción no es un proceso en el que tú seas el único pa­r­ti­ci­pa­n­te, sino que el router también realiza los cálculos).  

La co­m­pa­ra­ción AND arroja la dirección de red. Para la dirección del host se tienen en cuenta todas las po­si­cio­nes que aparecen en el lado derecho de los ceros, como en nuestro ejemplo:

                Dirección IP:         192.168.88.3

                Net ID:                 192.168.88.0

                Host ID:                0.0.0.3

Nota

en una subred se utilizan tanto la primera como la última dirección IP de forma limitada. La primera dirección IP (en la parte del host solo tiene ceros) se establece como dirección de red. La última dirección (255 en la parte del host) se utiliza como dirección de broadcast. Por co­n­si­guie­n­te, se puede asumir que, con respecto al número de di­re­c­cio­nes di­s­po­ni­bles, siempre hay dos hosts menos.

¿Cómo se calcula una máscara de red?

Ya hemos explicado cuáles son las co­n­clu­sio­nes que se pueden extraer de las di­re­c­cio­nes IP y de las máscaras de red. Sin embargo, de manera habitual, los ad­mi­ni­s­tra­do­res de red se enfrentan a otro problema: dados la dirección de red y el número de hosts que debe alojar la subred, el ad­mi­ni­s­tra­dor debe calcular una máscara de subred que permita su­fi­cie­n­tes hosts. Para ello utiliza la fórmula x = 2^n - 2.

Puesto que se trata de un sistema binario, el cálculo se hará con potencias de dos. n hace re­fe­re­n­cia al número de bits que son iguales a cero en la máscara de red. A co­n­ti­nua­ción, se resta el valor 2 para hacer des­apa­re­cer las di­re­c­cio­nes de broadcast y de red y X arroja como resultado los hosts posibles.

Si, por ejemplo, un ad­mi­ni­s­tra­dor de red tiene que alojar 150 or­de­na­do­res en su red, en primer lugar buscará la potencia más elevada de 2, donde 27 no se tiene en cuenta, ya que 128 es un número muy bajo. Por ello, escogerá 28-2, es decir, 254 hosts. Los últimos 8 bits de la máscara de red son, por lo tanto, 0.

Binario 11111111 11111111 11111111 00000000
Decimal 255 255 255 0

Con la máscara de subred 255.255.255.0 se pueden liberar su­fi­cie­n­tes hosts.

También debe tenerse en cuenta que solo deben crearse subredes tomando bits prestados de la parte del host de izquierda a derecha. De ello se deduce la es­tru­c­tu­ra ordenada de la máscara de subred y el hecho de que solo puedan uti­li­zar­se nueve valores di­fe­re­n­tes en un octeto:

Binario Decimal
00000000 0
10000000 128
11000000 192
11100000 224
11110000 240
11111000 248
11111100 252
11111110 254
11111111 255
Nota

es común que las máscaras de subred se presenten a través de un sufijo: en lugar de mencionar la dirección IP y la máscara de subred de manera in­di­vi­dual, también se puede indicar la cantidad de unos como co­m­ple­me­n­to para la dirección IP. En nuestro ejemplo inicial esto aparece reflejado como: 192.168.88.3 / 25

¿Por qué es tan im­po­r­ta­n­te el su­b­ne­t­ti­ng?

Las se­cue­n­cias numéricas, las co­n­ve­r­sio­nes binarias y las co­m­pa­ra­cio­nes lógicas tienen un efecto di­sua­so­rio. Sobre todo en el contexto de la tra­n­si­ción a IPv6 muchos se preguntan si realmente merece la pena. La respuesta es cla­ra­me­n­te afi­r­ma­ti­va. Esto es lo que hace que el subneteo también sea relevante para el futuro:

  • Am­plia­ción del rango de di­re­c­cio­nes dentro de una red: el su­b­ne­t­ti­ng permite que el ad­mi­ni­s­tra­dor de redes pueda decidir el tamaño que tendrán sus redes.
  • Conexión rápida entre los hosts y las subredes: los paquetes de datos llegan di­re­c­ta­me­n­te del emisor al receptor y, en principio, no se tra­n­s­mi­ten por toda la red a través del router.
  • Mejor or­ga­ni­za­ción lógica de los pa­r­ti­ci­pa­n­tes en la red: para obtener una visión más completa de los hosts, es co­n­ve­nie­n­te hacer una se­g­me­n­ta­ción de los mismos por de­pa­r­ta­me­n­tos o en función de criterios locales (edificios y plantas di­fe­re­n­tes).
  • Mayor grado de seguridad: si un pa­r­ti­ci­pa­n­te de la red es víctima de un ataque externo, la amenaza se extiende rá­pi­da­me­n­te a toda la red. El subneteo permite a los ad­mi­ni­s­tra­do­res de redes aislar las subredes mucho más fá­ci­l­me­n­te.
Hecho

el su­pe­r­ne­t­ti­ng es el proceso contrario al su­b­ne­t­ti­ng y consiste en la co­m­bi­na­ción de varias redes o subredes, tras lo que di­s­mi­nu­yen las partes de red de las di­re­c­cio­nes para facilitar más hosts en una misma red.

En las redes medianas y grandes el proceso de creación de subredes resulta algo más que razonable. El esfuerzo inicial necesario se ve co­m­pe­n­sa­do con creces porque la su­b­di­vi­sión de la red em­pre­sa­rial permite mantener la pe­r­s­pe­c­ti­va y detectar problemas con mayor rapidez. Al igual que en el día a día, mantener el orden siempre tiene su re­co­m­pe­n­sa.

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