El estado de pérdidas y ganancias, también conocido por sus siglas en inglés P&L (profit and loss statement) forma parte del balance general y ayuda a de­te­r­mi­nar el pa­tri­mo­nio neto. Como tal, la cuenta de pérdidas y ganancias aparece en el lado del pasivo del balance. Este estado fi­na­n­cie­ro no solo pro­po­r­cio­na una visión general de las finanzas de la empresa, sino que también es fu­n­da­me­n­tal para in­ve­r­so­res y auditores, ya que muestra de manera tra­n­s­pa­re­n­te el beneficio o la pérdida de la empresa.

¿Qué es un estado de pérdidas y ganancias (P&L)?

El estado de pérdidas y ganancias (P&L) resume los ingresos, gastos y be­ne­fi­cios (o pérdidas) de una empresa durante un período de­te­r­mi­na­do, como un mes, un trimestre o un año. Incluye elementos clave como los ingresos (ventas), el coste de los bienes vendidos (COGS), el beneficio bruto, los gastos ope­ra­ti­vos, el beneficio operativo (EBIT) y el beneficio neto o pérdida.

El P&L es esencial para hacer un se­gui­mie­n­to de la re­n­ta­bi­li­dad, tomar de­ci­sio­nes em­pre­sa­ria­les in­fo­r­ma­das, atraer in­ve­r­so­res, cumplir con au­di­to­rías y calcular la base imponible. Junto con el balance general y el estado de flujos de efectivo, es uno de los tres pri­n­ci­pa­les estados fi­na­n­cie­ros y pro­po­r­cio­na una visión clara de la salud fi­na­n­cie­ra de una empresa.

¿Quién debe elaborar un estado de pérdidas y ganancias (P&L)?

En EE. UU., las empresas están obligadas a registrar sus ingresos y gastos para de­te­r­mi­nar sus be­ne­fi­cios o pérdidas im­po­ni­bles. El Servicio de Impuestos Internos (IRS) exige que todas las empresas informen sobre sus ingresos con fines fiscales, aunque los re­qui­si­tos es­pe­cí­fi­cos varían según la es­tru­c­tu­ra em­pre­sa­rial. Las co­r­po­ra­cio­nes, so­cie­da­des y empresas que utilicen la co­n­ta­bi­li­dad de devengo deben preparar un estado de pérdidas y ganancias como parte de su informe fi­na­n­cie­ro.

Las empresas es­ta­dou­ni­de­n­ses suelen seguir los Pri­n­ci­pios de Co­n­ta­bi­li­dad Ge­ne­ra­l­me­n­te Aceptados (GAAP), mientras que las mu­l­ti­na­cio­na­les pueden cumplir también con las Normas In­te­r­na­cio­na­les de In­fo­r­ma­ción Fi­na­n­cie­ra (IFRS). Además, las empresas que emplean la co­n­ta­bi­li­dad de partida doble deben generar un estado de pérdidas y ganancias como parte de sus registros contables.

El estado de pérdidas y ganancias es un elemento clave de los estados fi­na­n­cie­ros anuales y debe pre­pa­rar­se para cada ejercicio fiscal. Sin embargo, muchas empresas generan informes P&L con mayor fre­cue­n­cia—tri­me­s­tral o me­n­sua­l­me­n­te—para mo­ni­to­rear su re­n­di­mie­n­to fi­na­n­cie­ro y reac­cio­nar de manera proactiva ante posibles te­n­de­n­cias negativas. Además, las empresas cotizadas y grandes co­r­po­ra­cio­nes están sujetas a no­r­ma­ti­vas de di­vu­l­ga­ción fi­na­n­cie­ra es­ta­ble­ci­das por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), lo que les obliga a publicar tanto un estado de pérdidas y ganancias como un informe fi­na­n­cie­ro completo de forma anual.

Formato del estado de pérdidas y ganancias (P&L)

En EE. UU., no existe un formato legal estricto para el estado de pérdidas y ganancias, pero las empresas deben seguir los Pri­n­ci­pios de Co­n­ta­bi­li­dad Ge­ne­ra­l­me­n­te Aceptados (GAAP) para ga­ra­n­ti­zar precisión y tra­n­s­pa­re­n­cia. El requisito clave es que el documento sea claro, bien es­tru­c­tu­ra­do y completo.

Para las empresas que cotizan en bolsa, las no­r­ma­ti­vas de in­fo­r­ma­ción fi­na­n­cie­ra es­ta­ble­ci­das por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) requieren un formato es­ta­n­da­ri­za­do, ge­ne­ra­l­me­n­te siguiendo el estado de re­su­l­ta­dos de múltiples pasos. En términos generales, las empresas no pueden compensar (netear) ingresos y gastos, salvo en casos pe­r­mi­ti­dos es­pe­cí­fi­ca­me­n­te por los GAAP. El objetivo del estado de pérdidas y ganancias es pro­po­r­cio­nar tra­n­s­pa­re­n­cia total, de­ta­lla­n­do todos los ingresos y gastos por separado.

Formato de cuenta (Cuenta en T)

El formato de cuenta, también conocido como formato en T, utiliza dos columnas: debe y haber. En el lado izquierdo (debe), se registran todos los gastos, mientras que en el lado derecho (haber) se anotan los ingresos.

Este formato tiene la ventaja de mostrar cla­ra­me­n­te la relación entre ingresos y gastos en un diseño de dos columnas, lo que facilita la co­m­pa­ra­ción de los totales en co­m­pa­ra­ción con un estado de re­su­l­ta­dos de múltiples pasos. Además, el formato de cuenta muestra ex­plí­ci­ta­me­n­te el total de ingresos y el total de gastos, lo que permite una eva­lua­ción rápida del desempeño fi­na­n­cie­ro general.

Es im­po­r­ta­n­te tener en cuenta que el formato de cuenta en T se utiliza para la co­n­ta­bi­li­dad interna y no para la pre­se­n­ta­ción formal de informes fi­na­n­cie­ros.

Cuenta de pérdidas y ganancias

Debe Haber
Coste de los bienes vendidos (COGS) Ingresos por ventas
Salarios y sueldos Ingresos por intereses
Re­pa­ra­cio­nes y ma­n­te­ni­mie­n­to Otros ingresos ope­ra­ti­vos
Gastos de pu­bli­ci­dad etc.
De­pre­cia­ción
etc.
Total de gastos (pérdida neta si es mayor) Total de ingresos (beneficio neto si es mayor)

Estado de re­su­l­ta­dos de múltiples pasos

El estado de re­su­l­ta­dos de múltiples pasos clasifica los elementos fi­na­n­cie­ros en grupos con su­b­to­ta­les, lo que facilita el análisis de los distintos co­m­po­ne­n­tes del desempeño fi­na­n­cie­ro de una empresa. Cada sección re­pre­se­n­ta una etapa es­pe­cí­fi­ca en el cálculo de be­ne­fi­cios, pro­po­r­cio­na­n­do un desglose más claro de los ingresos, gastos y te­n­de­n­cias de re­n­ta­bi­li­dad.

Este formato mejora la tra­n­s­pa­re­n­cia al separar el ingreso operativo, el ingreso no operativo y el beneficio neto, lo que permite un mejor se­gui­mie­n­to de la evolución de las ganancias o pérdidas en cada etapa. El estado de re­su­l­ta­dos de múltiples pasos es el formato preferido para la pre­se­n­ta­ción de informes fi­na­n­cie­ros conforme a los GAAP.

Cómo elaborar un estado de pérdidas y ganancias (P&L)

Las empresas utilizan la co­n­ta­bi­li­dad de devengo para la ela­bo­ra­ción de informes fi­na­n­cie­ros, aunque la co­n­ta­bi­li­dad de caja es una opción para pequeños negocios. A co­n­ti­nua­ción, se analizan ambas opciones en detalle.

Método de co­n­ta­bi­li­dad de caja

En el método de co­n­ta­bi­li­dad de caja (“cash ac­cou­n­ti­ng method”), los ingresos y gastos se registran cuando se recibe o paga el dinero, no cuando ocurre la tra­n­sac­ción. Este método es más sencillo y suele ser utilizado por pequeñas empresas con ingresos in­fe­rio­res a 25 millones de dólares (límite es­ta­ble­ci­do por el IRS para ser elegible), así como por autónomos, tra­ba­ja­do­res freelance y pequeños pro­vee­do­res de servicios.

Ejemplo:

  • Una empresa vende un producto en diciembre, pero el cliente paga en enero.
  • Según la co­n­ta­bi­li­dad de caja, el ingreso se registra en enero, cuando se recibe el pago.
Ventajas De­s­ve­n­ta­jas
Sencillo y fácil de gestionar No cumple con los GAAP para la mayoría de las empresas
Adecuado para pequeñas empresas y autónomos No refleja cuentas por cobrar ni por pagar

Método de co­n­ta­bi­li­dad de devengo (estándar GAAP)

En la co­n­ta­bi­li­dad de devengo (“accrual ac­cou­n­ti­ng method”), los ingresos y gastos se registran cuando se generan o incurren, in­de­pe­n­die­n­te­me­n­te de cuándo se recibe o paga el dinero. Este método es obli­ga­to­rio según los GAAP y lo utilizan empresas medianas, grandes y aquellas que cotizan en bolsa.

Ejemplo:

  • Una empresa vende un producto en diciembre y el cliente paga en enero.
  • Según la co­n­ta­bi­li­dad de devengo, el ingreso se registra en diciembre, cuando se realizó la venta.
Ventajas De­s­ve­n­ta­jas
Cumple con los GAAP y es am­plia­me­n­te aceptado Más complejo de gestionar
Ofrece una visión fi­na­n­cie­ra más precisa Puede mostrar be­ne­fi­cios sin haber recibido el dinero
Permite el se­gui­mie­n­to de cuentas por cobrar (A/R) y cuentas por pagar (A/P)

Cómo afecta la co­n­ta­bi­li­dad de caja vs. devengo al estado de pérdidas y ganancias (P&L)

A co­n­ti­nua­ción, se compara cómo la misma tra­n­sac­ción aparece en un estado de pérdidas y ganancias según la co­n­ta­bi­li­dad de caja y la co­n­ta­bi­li­dad de devengo.

Ejemplo de tra­n­sac­ción:

Una empresa vende un producto en diciembre de 2024, pero el cliente paga en enero de 2025.

Así se vería el estado de pérdidas y ganancias con co­n­ta­bi­li­dad de caja (2024):

Ingresos

  • No se registra ningún ingreso (el pago se recibe en 2025)

Total de ingresos: $0

Gastos

  • $2,000 Coste de los bienes vendidos (pagado en diciembre)

Pérdida neta: ($2,000)

Así se vería el estado de pérdidas y ganancias con co­n­ta­bi­li­dad de devengo (2024):

Ingresos

  • $5,000 Ingresos por ventas (re­gi­s­tra­do en diciembre, cuando se realiza la venta)

Total de ingresos: $5,000

Gastos

  • $2,000 Coste de los bienes vendidos (asignado a la venta en diciembre)

Beneficio neto: $3,000

La di­fe­re­n­cia principal es que, con la co­n­ta­bi­li­dad de caja, los ingresos no se registran hasta que el pago se recibe en 2025, lo que genera una pérdida en 2024. En cambio, con la co­n­ta­bi­li­dad de devengo, los ingresos se registran en la fecha de la venta en 2024, lo que genera un beneficio en ese año.

Cómo elaborar un estado de pérdidas y ganancias paso a paso

El estado de pérdidas y ganancias pro­po­r­cio­na una visión general del desempeño fi­na­n­cie­ro de una empresa, re­su­mie­n­do ingresos, gastos y be­ne­fi­cios en un período de­te­r­mi­na­do. Sigue estos nueve pasos para crear un P&L preciso:

Paso 1: se­le­c­cio­na un período contable

Determina el período que cubrirá tu estado de pérdidas y ganancias. La mayoría de las empresas preparan estados mensuales, tri­me­s­tra­les o anuales para el se­gui­mie­n­to fi­na­n­cie­ro y la de­cla­ra­ción de impuestos.

Paso 2: registra los ingresos del negocio

Lleva un control de todas las fuentes de ingresos, in­clu­ye­n­do ventas, tarifas por servicios y otros ingresos. Cla­si­fí­ca­los co­rre­c­ta­me­n­te para mantener un registro fi­na­n­cie­ro or­ga­ni­za­do.

Al final del período contable, la suma de todas las fuentes de ingresos re­pre­se­n­ta el ingreso operativo total.

Paso 3: calcula el coste de los bienes vendidos (COGS)

El COGS incluye los costes directos asociados con la pro­du­c­ción de bienes o servicios, como materias primas y mano de obra directa, pero no incluye los gastos ope­ra­ti­vos como el alquiler o los gastos de marketing.

COGS = In­ve­n­ta­rio inicial + Compras - In­ve­n­ta­rio final

Nota

El COGS se deduce antes de calcular el beneficio bruto.

Paso 4: determina el beneficio bruto

El beneficio bruto re­pre­se­n­ta los ingresos después de deducir los costes directos de pro­du­c­ción.

Beneficio bruto = Ingreso total - COGS

Paso 5: ide­n­ti­fi­ca los gastos ope­ra­ti­vos

Los gastos ope­ra­ti­vos (OpEx) incluyen costes del negocio no di­re­c­ta­me­n­te re­la­cio­na­dos con la pro­du­c­ción, como:

  • Alquiler y servicios públicos
  • Salarios y sueldos o re­mu­ne­ra­cio­nes por horas
  • Marketing y pu­bli­ci­dad
  • Seguros y ho­no­ra­rios legales

Paso 6: incluye la de­pre­cia­ción y la amo­r­ti­za­ción

La de­pre­cia­ción se aplica a activos físicos (por ejemplo, ma­qui­na­ria, equipos de oficina), mientras que la amo­r­ti­za­ción se aplica a activos in­ta­n­gi­bles (por ejemplo, patentes, marcas co­me­r­cia­les). Se registra como un gasto no monetario para reducir la base imponible.

(Costo del activo - Valor residual) ÷ Vida útil

Paso 7: calcula el beneficio operativo (EBIT)

El beneficio operativo, también conocido como Earnings Before Interest and Taxes (EBIT), refleja el beneficio después de deducir los gastos ope­ra­ti­vos, la de­pre­cia­ción y la amo­r­ti­za­ción.

Beneficio operativo = Beneficio bruto - Gastos ope­ra­ti­vos - De­pre­cia­ción y amo­r­ti­za­ción

Paso 8: determina los intereses e impuestos

  • Gastos por intereses – Incluye intereses de préstamos, tarjetas de crédito o líneas de crédito co­me­r­cia­les.
  • Impuestos sobre la renta – Los estados de pérdidas y ganancias ayudan a calcular la tasa im­po­si­ti­va efectiva, de­te­r­mi­na­da por:

Tasa im­po­si­ti­va efectiva = Gastos por impuestos ÷ Beneficio antes de impuestos (EBT)

Nota

La forma en que se informan los impuestos depende de la es­tru­c­tu­ra em­pre­sa­rial: las co­r­po­ra­cio­nes C deben presentar el Fo­r­mu­la­rio 1120, los em­pre­sa­rios in­di­vi­dua­les y las LLC de un solo miembro deben declarar en el Anexo C y las so­cie­da­des (pa­r­t­ne­r­shi­ps) y las LLC con varios miembros deben presentar el Fo­r­mu­la­rio 1065 y emitir los K-1.

Paso 9: calcula el beneficio neto (o pérdida neta)

El beneficio neto (o pérdida neta) es la cantidad final que queda después de deducir todos los gastos, in­clu­ye­n­do intereses e impuestos, del beneficio operativo.

Beneficio neto = Beneficio operativo - Intereses - Impuestos

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