Los banners pu­bli­ci­ta­rios siguen siendo un co­m­po­ne­n­te esencial de la pu­bli­ci­dad en Internet, pero ¿se han adaptado a los nuevos tiempos? Si hacemos caso de la de­no­mi­na­da “banner blindness”, concepto surgido re­cie­n­te­me­n­te y que hace re­fe­re­n­cia a la “ceguera” de­sa­rro­lla­da por los in­te­r­nau­tas respecto a los anuncios online, la respuesta sería cla­ra­me­n­te que no. Y, de hecho, durante algún tiempo, el marketing de display ha sido dejado a un lado en beneficio de la pu­bli­ci­dad en los bu­s­ca­do­res. Sin embargo, algunos estudios recientes indican que el gasto invertido en pu­bli­ci­dad de display está superando al dedicado a SEM en Estados Unidos, país que marca el paso en este sector. ¿Podría ser que una nueva te­c­no­lo­gía hubiera sacado brillo a la clásica pu­bli­ci­dad en pantallas? La pu­bli­ci­dad de display no ha dejado de avanzar. La pu­bli­ci­dad pro­gra­má­ti­ca (Real Time Ad­ve­r­ti­si­ng en inglés) ha tenido un papel central en esta evolución, con la cual, gracias a la mayor efi­cie­n­cia, a una se­g­me­n­ta­ción más ajustada y a las subastas en tiempo real mediante Real Time Bidding (compra pro­gra­má­ti­ca), tanto anu­n­cia­n­tes como we­b­ma­s­te­rs esperan conseguir la mayor re­n­ta­bi­li­dad. Por un lado, las pla­ta­fo­r­mas saben que venderán sus espacios al mejor precio y, por otro, los anu­n­cia­n­tes se aseguran el mejor espacio pu­bli­ci­ta­rio di­s­po­ni­ble y alcanzan exac­ta­me­n­te a su audiencia sin invertir en vano. Ahora bien, ¿cómo entran en contacto la demanda y la oferta? y ¿qué potencial esconden las pla­ta­fo­r­mas de Ad Exchange? A co­n­ti­nua­ción, daremos un vistazo de cerca a los di­fe­re­n­tes pro­ta­go­ni­s­tas de la nueva pu­bli­ci­dad online para en­te­n­de­r­lo mejor.

Del marketing de display clásico a la pu­bli­ci­dad pro­gra­má­ti­ca

Durante mucho tiempo, la pu­bli­ci­dad de banners tal como la conocemos jugó un papel central en el marketing mix, pero, con el tiempo, la práctica pu­bli­ci­ta­ria se encaminó a formatos más precisos como el marketing en bu­s­ca­do­res o el de afiliados. En especial, la pu­bli­ci­dad en bu­s­ca­do­res ofrecía muchas ventajas frente al típico banner: campañas más efi­cie­n­tes, un mejor ROI y una re­le­va­n­cia mucho mayor para el usuario, a lo que se añadirían ac­ce­si­bles pla­ta­fo­r­mas y redes para llevarlo a cabo.

Sin embargo, esto no debería hacernos pensar que los días de la pu­bli­ci­dad de display han llegado a su fin. La pu­bli­ci­dad pro­gra­má­ti­ca y el Real Time Bidding han abierto la po­si­bi­li­dad de lograr la misma efi­cie­n­cia y re­le­va­n­cia con la pu­bli­ci­dad de banners que la que se consigue, por ejemplo, con una es­tra­te­gia de SEA. La falta de se­g­me­n­ta­ción del público objetivo ha sido siempre un gran problema en la pu­bli­ci­dad de display, pues ocasiona un gasto mayor en inversión, pero ahora, 20 años después del primer banner, el de­sa­rro­llo de nuevas te­c­no­lo­gías permite segmentar mucho mejor a la audiencia gracias a un análisis mucho más exacto, modelos de fa­c­tu­ra­ción in­di­vi­dua­les y subasta en tiempo real.

Nuevas técnicas de se­g­me­n­ta­ción

Al segmentar se intenta, en rasgos generales, orientar las medidas pu­bli­ci­ta­rias de la mejor manera posible a un público objetivo. La intención es mostrar los anuncios a los usuarios con algún interés inicial en los productos o servicios que se pu­bli­ci­tan.

En las fases iniciales de la pu­bli­ci­dad en Internet la se­g­me­n­ta­ción no estaba aún muy madura. Los banners pu­bli­ci­ta­rios se colocaban en páginas te­má­ti­ca­me­n­te re­le­va­n­tes, como podría ser el anuncio de una escuela de fútbol en un blog sobre la liga nacional, pero esta se­g­me­n­ta­ción por contexto era imprecisa, lo que desem­bo­ca­ba en una escasa re­n­ta­bi­li­dad, porque con los banners, además de los usuarios más valiosos, también se alcanzaba a muchos que no estaban in­te­re­sa­dos en la oferta.

Poco a poco fueron surgiendo nuevas opciones de se­g­me­n­ta­ción, mejores y más di­fe­re­n­cia­das. Aunque se sigue usando la se­g­me­n­ta­ción por contexto, ahora también se incluyen datos so­cio­de­mo­grá­fi­cos e incluso in­di­ca­cio­nes te­m­po­ra­les. Otras técnicas de se­g­me­n­ta­ción, de las que se sirve también la pu­bli­ci­dad pro­gra­má­ti­ca, son:

  • la geo­grá­fi­ca,
  • por palabra clave,
  • la semántica,
  • la técnica,
  • por co­m­po­r­ta­mie­n­to

Todas estas nuevas formas de segmentar permiten encontrar al usuario no solo en un contexto relevante, sino, teó­ri­ca­me­n­te, allá donde se encuentre en Internet, lo que facilita seguir la pista al público objetivo y a los clientes po­te­n­cia­les in­de­pe­n­die­n­te­me­n­te de su contexto. Es así como la se­g­me­n­ta­ción y el diálogo personal con cada cliente se co­n­vie­r­ten en los elementos pri­n­ci­pa­les de la pu­bli­ci­dad pro­gra­má­ti­ca. Para ello, cada ad im­pre­s­sion (o veces que se visiona un anuncio) se asocia a un perfil de usuario y, en la pla­ta­fo­r­ma de Ad Exchange, el anu­n­cia­n­te puja en tiempo real por exac­ta­me­n­te este perfil y no otro. Estos procesos están hoy tan au­to­ma­ti­za­dos que su efi­cie­n­cia ya es difícil de superar. La oferta y la demanda se en­cue­n­tran a golpe de clic, haciendo que las largas ne­go­cia­cio­nes en torno a precios o los in­te­r­ca­m­bios de mensajes entre unos y otros ya no sean ne­ce­sa­rios.

Real Time Bidding: el fu­n­da­me­n­to técnico

El requisito para que este proceso tenga lugar es la compra pro­gra­má­ti­ca, el proceso de subasta en tiempo real que co­n­s­ti­tu­ye la base técnica de todo este pro­ce­di­mie­n­to. En él están im­pli­ca­dos varios actores pri­n­ci­pa­les, que se dan cita y se congregan en torno a la subasta de una impresión de un anuncio. Estos son los más im­po­r­ta­n­tes:

  • Visitor (usuario): el usuario que visita una página asociada a una red pu­bli­ci­ta­ria pone en marcha el proceso de compra pro­gra­má­ti­ca. Su perfil de usuario, recogido y ge­s­tio­na­do por la data ma­na­ge­me­nt platform (ver abajo), es el que determina la re­le­va­n­cia de los anuncios y, con ella, también la de la page im­pre­s­sion para el anu­n­cia­n­te.
  • Publisher (soporte): estos co­n­s­ti­tu­yen el grupo de ad­mi­ni­s­tra­do­res de blogs y páginas web que venden espacio pu­bli­ci­ta­rio en sus páginas. In­te­grá­n­do­se en una red pu­bli­ci­ta­ria, los anu­n­cia­n­tes tienen la po­si­bi­li­dad de pa­r­ti­ci­par en subastas y colocar sus anuncios.
  • Ad­ve­r­ti­ser (anu­n­cia­n­te): este es el papel de las empresas o agencias que quieren adquirir in­ve­n­ta­rio pu­bli­ci­ta­rio para poder publicar sus anuncios de la forma más ajustada posible a su audiencia.
  • Supply Side Platform (SSP): la pla­ta­fo­r­ma del lado de la oferta gestiona el in­ve­n­ta­rio pu­bli­ci­ta­rio de los soportes y, por lo general, está vinculada a varias pla­ta­fo­r­mas de Ad Exchange. En la subasta re­pre­se­n­ta a la oferta y co­n­s­ti­tu­ye el punto de contacto del soporte con la Ad Exchange y con la Demand Side Platform. El objetivo de la SSP es la re­n­ta­bi­li­za­ción óptima del in­ve­n­ta­rio desde el punto de vista del soporte.
  • Demand side platform (DSP): frente a la SSP, esta es la pla­ta­fo­r­ma que re­pre­se­n­ta a la demanda. Los anu­n­cia­n­tes en­cue­n­tran aquí su in­te­r­lo­cu­tor para la SSP y la Ad Exchange. Es aquí donde se definen las campañas y los anuncios en función del público objetivo y se participa en subastas au­to­má­ti­cas de in­ve­n­ta­rio pu­bli­ci­ta­rio. El objetivo de esta entidad es la compra eficiente de in­ve­n­ta­rio desde el punto de vista del pu­bli­ci­s­ta.
  • Data Ma­na­ge­me­nt Platform (DMP): estas pla­ta­fo­r­mas se utilizan para re­co­le­c­tar, es­tru­c­tu­rar y poner a di­s­po­si­ción grandes ca­n­ti­da­des de datos y, aun siendo uno de los actores más im­po­r­ta­n­tes de este proceso, ya que la in­te­gra­ción de los datos es fu­n­da­me­n­tal para la eva­lua­ción de los perfiles de usuario, trabajan más bien en un segundo plano. Cuanto más sabe la pla­ta­fo­r­ma de gestión de datos sobre el usuario, mejor puede juzgar si una impresión es adecuada para un anu­n­cia­n­te y para su campaña. Además de los datos sobre los usuarios, otras variables, como tiempo, clima o ca­te­go­rías internas también tienen un rol. Toda esta in­fo­r­ma­ción se procesa y fija en las DMP, y la DSP, con ella, evalúa las ad im­pre­s­sio­ns ofrecidas.
  • Ad exchange: la pla­ta­fo­r­ma de Ad Exchange es el mercado online donde tiene lugar la compra pro­gra­má­ti­ca. Aquí es donde se en­cue­n­tran la oferta y la demanda. La di­fe­re­n­cia respecto a una red pu­bli­ci­ta­ria clásica es que en estas se puja por grupos de espacios pu­bli­ci­ta­rios en un número in­de­fi­ni­do de páginas web, mientras que en la Ad Exchange el anu­n­cia­n­te puja por un in­ve­n­ta­rio es­pe­cí­fi­co (im­pre­sio­nes).

Cómo funciona la compra pro­gra­má­ti­ca

Todo comienza cuando un usuario visita una web en la cual hay diversos espacios di­s­po­ni­bles para pu­bli­ci­dad. Es entonces cuando se activan las pla­ta­fo­r­mas de parte de la demanda (DSP) y de la oferta (SSP), en el plazo de unos pocos mi­li­se­gu­n­dos esta reacciona y envía una petición a la DSP conectada. Esta petición contiene la in­fo­r­ma­ción más relevante y algunos pa­rá­me­tros como, por ejemplo, el espacio pu­bli­ci­ta­rio, en algunos casos también las ca­te­go­rías internas y el número que ide­n­ti­fi­ca al usuario (user ID). La DSP comprueba si el usuario es adecuado para la impresión del anuncio de su anu­n­cia­n­te, co­m­pa­ra­n­do, en primer lugar, el perfil del usuario con los pa­rá­me­tros sobre el público objetivo que se han fijado, para pasar después a se­le­c­cio­nar la campaña con la mayor pro­ba­bi­li­dad de éxito.

Si se cumplen todos los re­qui­si­tos, la DSP, en nombre del anu­n­cia­n­te, puja por el espacio pu­bli­ci­ta­rio. La SSP recibe las pujas y otorga el espacio a la más alta, mostrando el anuncio del anu­n­cia­n­te que ha pujado más alto por este espacio. Lo normal es que el usuario no se percate de todo este proceso, ya que, de media, entre la primera petición y la entrega del espacio tra­n­s­cu­rren menos de 100 mi­li­se­gu­n­dos.

El mercado mi­llo­na­rio de la pu­bli­ci­dad pro­gra­má­ti­ca

La pu­bli­ci­dad pro­gra­má­ti­ca ya no es una moda. En unos pocos años se ha creado un mercado enorme, lo que se hace evidente al echar un vistazo global al mercado pu­bli­ci­ta­rio. Todos los pro­nó­s­ti­cos aplauden un cre­ci­mie­n­to masivo de la pu­bli­ci­dad online, lo que se debe en gran medida a los últimos avances en el marketing de display y en la pu­bli­ci­dad pro­gra­má­ti­ca. Las nuevas te­c­no­lo­gías y opciones en el ámbito de la se­g­me­n­ta­ción también permiten un diálogo más eficiente con el público objetivo en la llamada pu­bli­ci­dad de banners. Ahora el desafío para los pu­bli­ci­s­tas es agotar todas estas nuevas po­si­bi­li­da­des.

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