Las empresas necesitan conocer las ne­ce­si­da­des de su grupo objetivo lo máximo posible, ya que solo así pueden de­sa­rro­llar so­lu­cio­nes para los problemas po­te­n­cia­les y las ne­ce­si­da­des reales de sus clientes. Hay muchas formas di­fe­re­n­tes de intentar co­m­pre­n­de­r­los mejor y re­la­cio­nar­se con ellos: una de ellas es el empathy map.

¿Qué es un mapa de empatía?

El mapa de empatía, también llamado customer empathy map o empathy map, es una he­rra­mie­n­ta sencilla pero muy eficaz para valorar el mundo pe­r­ce­p­ti­vo y emocional del público objetivo.

En los últimos años, crear una buyer persona se ha co­n­ve­r­ti­do en el sistema más habitual para alinear mejor la oferta comercial con las ne­ce­si­da­des del público objetivo. No obstante, para que este método funcione, se debe llevar a cabo un análisis de mercado cua­n­ti­ta­ti­vo y cua­li­ta­ti­vo muy detallado. Al fin y al cabo, la buyer persona debe basarse en datos y hechos, no en la ima­gi­na­ción del personal de la empresa. Por lo tanto, este sistema es re­la­ti­va­me­n­te complejo y requiere mucho tiempo.

No es el caso del mapa de empatía: aquí los datos de­sem­pe­ñan un papel se­cu­n­da­rio. Más bien, se trata de intentar empatizar con un cliente pro­to­tí­pi­co y co­m­pre­n­der sus se­n­ti­mie­n­tos, pe­n­sa­mie­n­tos y formas de actuar. En lugar de los datos, la atención se centra en la empatía.

Este método siempre se de­sa­rro­lla en equipo, para que las di­fe­re­n­tes pe­r­s­pe­c­ti­vas de sus in­te­gra­n­tes co­n­tri­bu­yan a crear una imagen más nítida del cliente. Por lo general, el mapa de empatía se elabora en una reunión de empleados.

De­fi­ni­ción

Mapa de empatía: el empathy map es un esquema de los pe­n­sa­mie­n­tos y se­n­ti­mie­n­tos de un público objetivo concreto (clientes, usuarios o grupos de interés) elaborado por un equipo de empleados. Este mapa genera co­n­cie­n­cia sobre el punto de vista del cliente y sirve para dar rumbo a las ac­ti­vi­da­des em­pre­sa­ria­les.

Ámbitos de apli­ca­ción del mapa de empatía

Por lo general, los casos de uso del empathy map son idénticos a los de la buyer persona. Con ambos métodos, se logra co­m­pre­n­der mejor al grupo objetivo.

Las ideas que se extraen del mapa son valiosas para todos los de­pa­r­ta­me­n­tos de la empresa, incluidos los si­guie­n­tes:

  • Marketing de co­n­te­ni­dos
  • De­sa­rro­llo del producto
  • Diseño de ex­pe­rie­n­cia de usuario
  • Es­tra­te­gia logística

Puedes utilizar el mapa de empatía como guía para alinear mejor las tareas diarias con las ne­ce­si­da­des del cliente.

¿Cómo se es­tru­c­tu­ra un mapa de empatía?

Existen varias versiones de este modelo. A menudo, los si­guie­n­tes aspectos se toman como base para definir la pe­r­s­pe­c­ti­va del cliente: ver, oír, actuar, pensar y sentir.

Ver: ¿qué ve la persona en un día normal? ¿Qué ve en el contexto que se está ana­li­za­n­do? ¿Qué ve cuando busca posibles pro­vee­do­res de so­lu­cio­nes en el mercado?

Escuchar: ¿qué tipo de estímulos acústicos recibe la persona en la situación (por ejemplo, sonidos, voces o ruidos de la calle)? ¿Qué suele escuchar la persona de la gente de su entorno? ¿A qué in­fo­r­ma­ción está expuesta?

Actuar: ¿qué hace la persona en un día normal? ¿Qué hace en el contexto que se está ana­li­za­n­do? ¿Qué suele decir la persona?

Pensar y sentir: ¿qué piensa y siente la persona en un día normal o en una situación concreta?

Asimismo, en el mapa de empatía clásico se añaden dos aspectos más: esfuerzo (pains) y re­su­l­ta­dos (gains).

Esfuerzo (pains): ¿cuáles son los miedos, preo­cu­pa­cio­nes y problemas de la persona?

Re­su­l­ta­dos (gains): ¿cuáles son los deseos, sueños y ne­ce­si­da­des de la persona?

Ejemplo de mapa de empatía: buenas prácticas

Idea­l­me­n­te, un mapa de empatía debe ela­bo­rar­se en una reunión de equipo, para disponer de la mayor cantidad de va­lo­ra­cio­nes posible.

David Gray, el de­sa­rro­lla­dor del método, propone dedicar unos 20 minutos a la creación de un primer mapa. El método no necesita mucho tiempo. Sin embargo, existe un requisito previo: que los pa­r­ti­ci­pa­n­tes conozcan al grupo objetivo al que deben describir, al menos por encima. Si algún in­te­gra­n­te del equipo cuenta con datos útiles, como análisis web o encuestas de usuario, debe co­m­pa­r­ti­r­los con los demás con an­te­la­ción.

Al comienzo del taller, se debe es­ta­ble­cer en qué contexto se va a valorar al individuo del grupo objetivo mediante el mapa.

El mapa de empatía debe dibujarse lo su­fi­cie­n­te­me­n­te grande en una pizarra o rotafolio. A co­n­ti­nua­ción, todos los miembros del equipo pueden aportar ideas sobre los diversos aspectos re­la­cio­na­dos con el cliente, co­me­n­tar­los y, fi­na­l­me­n­te, ponerlos en el mapa, por ejemplo, con notas au­to­adhe­si­vas.

También es posible elaborar di­fe­re­n­tes versiones en pequeños grupos para después co­me­n­tar­las todos juntos y si­n­te­ti­zar­las en una versión final.

Por ejemplo, esta podría ser una muestra de un mapa de empatía completo:

Consejo

Si trabajas con un equipo a distancia, en lugar de celebrar una reunión, puedes compartir un documento co­la­bo­ra­ti­vo del mapa de empatía para que todos los in­te­gra­n­tes del equipo aporten sus ideas, uti­li­za­n­do una pla­ta­fo­r­ma en la nube como OneDrive. Fi­na­l­me­n­te, en una vi­deo­co­n­fe­re­n­cia, puedes comentar los re­su­l­ta­dos y elaborar la versión final.

Ventajas e in­co­n­ve­nie­n­tes: no siempre es adecuado

El mapa de empatía es una he­rra­mie­n­ta eficaz para formarse un concepto del público objetivo desde una pe­r­s­pe­c­ti­va emocional. Sin embargo, este método también presenta puntos débiles que deben tenerse en cuenta.

Es ideal para hacerse una idea rápida del público objetivo en si­tua­cio­nes concretas: por ejemplo, para apro­xi­mar­se a un su­b­se­g­me­n­to de los clientes o elaborar una user story.

Es­pe­cia­l­me­n­te en los proyectos ágiles, no es ma­te­ria­l­me­n­te posible invertir semanas y meses en realizar in­ve­s­ti­ga­cio­nes de mercado. También aquí entra en juego el empathy map como posible al­te­r­na­ti­va a la buyer persona.

Sin embargo, si estás ela­bo­ra­n­do tu modelo de negocio y quieres co­m­pre­n­der a tu público en pro­fu­n­di­dad, crear un mapa de empatía no es su­fi­cie­n­te. En este caso, no te quedará más remedio que recopilar datos objetivos para conocer las ne­ce­si­da­des, las maneras de pensar, el co­m­po­r­ta­mie­n­to y la forma de vida de tu grupo objetivo. Este método es un co­m­ple­me­n­to im­po­r­ta­n­te para co­m­pre­n­der todavía más las emociones de la buyer persona que se haya definido, pero nunca puede sustituir a un estudio de mercado.

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