Adobe Flash ha dominado la red durante mucho tiempo. A la hora de ofrecer contenido mu­l­ti­me­dia en las páginas web, como vídeos, ani­ma­cio­nes o juegos, los ad­mi­ni­s­tra­do­res no podían ignorar esta norma de facto del de­sa­rro­llo web muy a pesar de sus vu­l­ne­ra­bi­li­da­des, de sus problemas de es­ta­bi­li­dad, de sus hándicaps en cuanto a re­n­di­mie­n­to y de su difícil apli­ca­ción en di­s­po­si­ti­vos móviles. Sin embargo, la era Flash ha llegado a su fin, algo que no escapa ni a la misma casa madre Adobe. Con elementos mu­l­ti­me­dia nativos, desde octubre de 2014, el estándar web abierto HTML5 re­pre­se­n­ta una atractiva al­te­r­na­ti­va a los productos pro­pie­ta­rios de Adobe. Tras Apple y Mozilla, el gigante digital Google es quien anuncia ahora la retirada de su apoyo a este formato tan pro­ble­má­ti­co y no sin razones.

Qué es Flash

Como pla­ta­fo­r­ma de software para la creación y re­pre­se­n­ta­ción de contenido mu­l­ti­me­dia in­ter­ac­ti­vo, Adobe Flash ha cambiado la apa­rie­n­cia de Internet. Esta te­c­no­lo­gía, ori­gi­na­ria­me­n­te de­sa­rro­lla­da por Ma­cro­me­dia, permite animar elementos de texto e imagen para ofrecer vídeos, juegos y apli­ca­cio­nes in­ter­ac­ti­vas en el navegador.

Flash soporta la vi­sua­li­za­ción bi­di­re­c­cio­nal de contenido au­dio­vi­sual, desde 2011 también en tres di­me­n­sio­nes, e integra el uso del ratón, del teclado, del micrófono y de la cámara. La pro­gra­ma­ción de las ani­ma­cio­nes Flash se realiza con el lenguaje de pro­gra­ma­ción orientado a objetos Ac­tio­n­S­cri­pt y el entorno de autores de Flash Animate CC, antiguo Flash Pro­fe­s­sio­nal, ofrece los pa­rá­me­tros gráficos. Adobe también ha creado el entorno de ejecución in­de­pe­n­die­n­te de pla­ta­fo­r­ma AIR (Adobe In­te­gra­ted Runtime) para el de­sa­rro­llo de vi­deo­jue­gos y apli­ca­cio­nes para la web, para es­cri­to­rio o para te­r­mi­na­les móviles.

Los proyectos basados en Flash se di­s­tri­bu­yen en el formato pro­pie­ta­rio Shockwave Flash (SWF), que contiene la animación en forma binaria co­m­pri­mi­da. Adobe publicó la es­pe­ci­fi­ca­ción de este formato en 2008 en el marco del Adobe Open Screen Project. Este formato, no obstante, no cumple con los criterios de un estándar abierto.

Desde el punto de vista del usuario, los archivos en formato SWF requieren la im­ple­me­n­ta­ción de una interfaz de pro­gra­ma­ción de apli­ca­cio­nes o API, que se integra como plugin en el navegador web. Su re­pro­du­c­tor, el famoso Adobe Flash Player, fue el producto de la casa que más se expandió. En la forma de pu­bli­ci­dad animada, ma­r­ca­do­res en directo (live ticker) in­ter­ac­ti­vos, menús, mi­ni­jue­gos o re­pro­du­c­to­res de vídeo, el comienzo del nuevo siglo vio como el contenido en Flash co­n­qui­s­ta­ba la red al completo. Esta expansión se vio apoyada por portales de vídeo tan populares como YouTube, cuyo uso requirió, durante mucho tiempo, la in­s­ta­la­ción del plugin de Flash para poder ver los vídeos en la pla­ta­fo­r­ma.

HTML5 vs. Flash: la de­ca­de­n­cia de la era Flash

Aún hasta el año 2010, Adobe Flash Player estaba instalado casi en todos los equipos con conexión a Internet y, por este motivo, era un blanco muy estimado entre los de­sa­rro­lla­do­res de malware. Sus talones de Aquiles en cuanto a seguridad, pa­r­cia­l­me­n­te de gran gravedad y que el fa­bri­ca­n­te se esforzaba en resolver en un tiempo más o menos breve, saltaban a la luz con cierta fre­cue­n­cia. Un hito des­afo­r­tu­na­do se alcanzó en 2015 cuando Adobe tuvo que admitir dos veces co­n­se­cu­ti­vas que no disponía del parche adecuado para vu­l­ne­ra­bi­li­da­des graves. Como co­n­se­cue­n­cia, los fa­bri­ca­n­tes de los na­ve­ga­do­res más im­po­r­ta­n­tes re­co­me­n­da­ron la des­ac­ti­va­ción inmediata del plugin. Sin embargo, el final de la era Flash había comenzado ocho años antes.

Apple se niega a utilizar Flash

Cuando Apple lanzó su iPhone en 2007 no solo presentó el primer teléfono in­te­li­ge­n­te moderno con te­c­no­lo­gía táctil, sino también un popular di­s­po­si­ti­vo que rehusaba utilizar Flash como estándar co­n­sue­tu­di­na­rio. Esto generó una oleada de críticas a la compañía por parte de de­sa­rro­lla­do­res y co­n­su­mi­do­res, a la que el mismo Steve Jobs respondió tres años después con una ex­pli­ca­ción personal del porqué de esta decisión en forma de ensayo. En “Thoughts on Flash” el fundador de Apple enumera seis ar­gu­me­n­tos que explican la retirada del apoyo de la compañía al formato Flash en sus te­r­mi­na­les móviles:

  1. Adobe Flash es un software pro­pie­ta­rio
  2. Casi todos los formatos de video también están di­s­po­ni­bles en el más moderno H.264
  3. Adobe Flash es inseguro e inestable
  4. Flash reduce la duración de la batería de los te­r­mi­na­les móviles de forma co­n­si­de­ra­ble
  5. Es un estándar no adecuado para di­s­po­si­ti­vos con pantalla táctil
  6. In­te­r­fie­re de forma molesta entre la pla­ta­fo­r­ma y el pro­gra­ma­dor

De modo que, en lugar de im­ple­me­n­tar una te­c­no­lo­gía anticuada, Apple anunció que iba a orientar el sistema operativo móvil iOS hacia HTML5, la al­te­r­na­ti­va a Flash. Adobe vio en esta decisión motivos más co­me­r­cia­les que técnicos, pero tuvo que aceptar el cambio en la red derivado de la po­pu­la­ri­dad de los aparatos Apple. Los ad­mi­ni­s­tra­do­res empezaron a ofrecer de forma creciente las versiones móviles de sus páginas sin contenido Flash, in­clu­ye­n­do los vídeos y las ani­ma­cio­nes en el formato HTML5.

YouTube también se pasa a HTML5

Flash fue el formato estándar para la vi­sua­li­za­ción de vídeo en YouTube desde sus comienzos. Aquellos usuarios que deseaban ver algún clip de vídeo en el navegador se veían obligados a instalar el plugin de Flash y ac­tua­li­zar­lo re­gu­la­r­me­n­te. En 2010, con la decisión de los de­sa­rro­lla­do­res del portal de ofrecer su oferta también en el formato HTML5, todo cambia ra­di­ca­l­me­n­te y desde 2015 todos los co­n­te­ni­dos visuales de la página se pueden vi­sua­li­zar con HTML5 sin necesidad de instalar el famoso plugin. Hoy Adobe Flash ha des­apa­re­ci­do por completo del portal de vídeos.

Adobe anuncia un cambio de dirección

Este creciente rechazo ge­ne­ra­li­za­do del formato SWF no pilló a la casa Adobe de­s­pre­ve­ni­da. Ya en 2011 la compañía anunció querer integrar HTML5 en productos y servicios propios, al mismo tiempo que proclamó el cese de las versiones móviles de Flash hasta que fi­na­l­me­n­te, en 2015, Flash Pro­fe­s­sio­nal fue re­bau­ti­za­do como Adobe Animate CC. Esta versión co­m­ple­ta­me­n­te re­ela­bo­ra­da del software para ani­ma­cio­nes soporta Canvas, el elemento nativo de HTML5, y la interfaz gráfica 3D WebGL. En ambos casos se trata de es­tá­n­da­res web abiertos. La empresa re­co­mie­n­da a los usuarios que quieran crear contenido web animado con productos Adobe utilizar HTML5 en lugar de Flash.

No obstante, Adobe también promete ocuparse en el futuro de la seguridad y la co­m­pa­ti­bi­li­dad de co­n­te­ni­dos en Flash. En el campo de la ga­mi­fi­ca­ción, los nuevos es­tá­n­da­res abiertos no están aun co­m­ple­ta­me­n­te de­sa­rro­lla­dos, por lo que se sigue tra­ba­ja­n­do en co­la­bo­ra­ción con Facebook para que los co­n­te­ni­dos de este tipo basados en Flash sigan fu­n­cio­na­n­do de forma segura y fiable.

Google Chrome y Flash: historia de un des­en­cue­n­tro

De la misma forma que otros ex­plo­ra­do­res, Google también ha ido re­s­tri­n­gie­n­do de forma paulatina el soporte a Adobe Flash. Desde 2015, el plugin para ver co­n­te­ni­dos Flash está des­ac­ti­va­do por defecto en su navegador Chrome y sus usuarios han de confirmar ac­ti­va­me­n­te que desean ejecutar esos co­n­te­ni­dos, pero ahora parece que esta te­c­no­lo­gía va a des­apa­re­cer de­fi­ni­ti­va­me­n­te del mundo Chrome. En agosto de 2016, los de­sa­rro­lla­do­res de Chrome dieron a conocer que, a partir de la versión 53, los co­n­te­ni­dos en Flash que el navegador carga en un segundo plano también serían blo­quea­dos de forma pre­de­te­r­mi­na­da. Como ex­pli­ca­ción a esta decisión, el equipo no aportó ni motivos de seguridad ni de es­ta­bi­li­dad, sino la esperanza de aumentar si­g­ni­fi­ca­ti­va­me­n­te la velocidad. Según afirman los de­sa­rro­lla­do­res, el 90 por ciento de todo el contenido Flash en la web sin valor añadido para el usuario se procesa en un segundo plano, pri­n­ci­pa­l­me­n­te en el marco del análisis web, lo que perjudica los tiempos de carga.

Pronto Flash jugará un papel se­cu­n­da­rio en Chrome porque con la versión 55 que se espera para diciembre de 2016 Google pretende utilizar ex­clu­si­va­me­n­te HTML5. Los co­n­te­ni­dos en Flash se tendrán que activar ex­pre­sa­me­n­te de forma manual cuando una página web solo ofrezca esta opción para mostrar sus ani­ma­cio­nes. Esto significa que, en su posición de líder del mercado de los na­ve­ga­do­res web, Google podría expulsar a Adobe Flash de forma de­fi­ni­ti­va de la red.

HTML5, la al­te­r­na­ti­va a Adobe Flash

Este interés general por pasar de Adobe Flash a HTML5 tiene diversos motivos, aunque sobre todo so­bre­sa­len dos: HTML5 es un estándar web abierto y no requiere la in­s­ta­la­ción de plugins adi­cio­na­les. Mientras que Flash, como software pro­pie­ta­rio, es co­n­tro­la­do por la casa Adobe, HTML5 es abierto y está de­sa­rro­lla­do y do­cu­me­n­ta­do en el consorcio W3C, in­te­r­na­cio­nal e in­de­pe­n­die­n­te, de tal forma que cualquier de­sa­rro­lla­dor de software puede disponer de este estándar web sin re­s­tri­c­cio­nes o licencias. En HTML5 los co­n­te­ni­dos mu­l­ti­me­dia se integran en el código fuente de una página web con elementos nativos de audio y vídeo, así como mediante la capa gráfica Canvas, de forma que no es necesaria una interfaz extra de pro­gra­ma­ción como ocurre con Adobe Flash Player. Es así como HTML5 evita una vu­l­ne­ra­bi­li­dad central que Adobe nunca ha podido cerrar del todo, pues cada plugin que se instala en el navegador ofrece un blanco para los piratas in­fo­r­má­ti­cos, sin olvidar que cada pla­ta­fo­r­ma necesita su propio plugin. Por el contrario, los co­n­te­ni­dos mu­l­ti­me­dia in­te­gra­dos en una web mediante HTML5 se pueden vi­sua­li­zar en cualquier pla­ta­fo­r­ma, al ser hoy capaces todos los ex­plo­ra­do­res conocidos de in­te­r­pre­tar este estándar. Aunque Adobe tiene en sus planes seguir so­po­r­ta­n­do Flash, es bastante im­pro­ba­ble que invierta en el de­sa­rro­llo futuro de esta te­c­no­lo­gía. En lugar de ello, lo más plausible es que se concentre en la ela­bo­ra­ción de ac­tua­li­za­cio­nes de seguridad. Los nuevos elementos para contenido mu­l­ti­me­dia del estándar de hi­pe­r­te­x­to no solo afectan a la re­le­va­n­cia del software pro­pie­ta­rio de Adobe, sino también a Si­l­ve­r­li­ght, la al­te­r­na­ti­va a Flash de­sa­rro­lla­da por Microsoft, que la ofrece como plugin in­de­pe­n­die­n­te para diversos modelos de navegador. En Edge, navegador que fue lanzado junto con Windows 10, Microsoft prescinde de la interfaz para el plugin y en lugar de Si­l­ve­r­li­ght, los co­n­te­ni­dos mu­l­ti­me­dia se presentan con HTML5. Aunque el contenido en Flash se sigue so­po­r­ta­n­do, el Player ya no es un plugin, como en Chrome, sino un módulo integrado en el software. Los we­b­ma­s­te­rs deberían estar también atentos a esta evolución y reac­cio­nar diseñando el contenido Flash en un formato co­m­pa­ti­ble con HTML5.

Convertir SWF a HTML5, cómo y por qué

El acceso a contenido Flash ya está hoy en día limitado en cierta medida para aquellos usuarios que navegan con Google Chrome o Mozilla Firefox. Tal y como se están de­sa­rro­lla­n­do las cosas, es fácil darse cuenta de que en un futuro próximo los na­ve­ga­do­res más uti­li­za­dos blo­quea­rán por completo las ani­ma­cio­nes en formato SWF, como ya sucede en el terreno del Internet móvil. Para ga­ra­n­ti­zar que los usuarios puedan vi­sua­li­zar todos los co­n­te­ni­dos de una web co­rre­c­ta­me­n­te sus ad­mi­ni­s­tra­do­res deberían convertir las ani­ma­cio­nes de Adobe Flash en HTML5. Lo mismo se puede decir de los anuncios basados en el formato Flash que se publican en redes pu­bli­ci­ta­rias como Google AdWords, BingAds o Dou­ble­Cli­ck. Ya en junio de 2015, Google anunció la co­n­ve­r­sión de toda la pu­bli­ci­dad de display a HTML5 y hasta el 1 de julio del siguiente año los clientes de Google disponían de la he­rra­mie­n­ta Swiffy para poder convertir Flash en HTML5. Hoy Google re­co­mie­n­da a sus clientes el software de la casa Google Web Designer o el Animate CC de Adobe.

  • Google Web Designer: el editor web gratuito de Google, he­rra­mie­n­ta di­s­po­ni­ble como apli­ca­ción de es­cri­to­rio para Windows, Mac y Linux, po­si­bi­li­ta diseñar páginas web dinámicas y anuncios pu­bli­ci­ta­rios con HTML5. La vista de diseño contiene diversas he­rra­mie­n­tas de dibujo, un editor de texto y he­rra­mie­n­tas para diseño en 3D. Las ani­ma­cio­nes se controlan mediante un eje temporal. La vista de código, que destaca por las funciones de resaltar la sintaxis (syntax hi­gh­li­gh­ti­ng) y au­to­co­m­ple­tar el código, permite utilizar HTML, CSS, Ja­va­S­cri­pt y XML. Sin embargo, a di­fe­re­n­cia de lo prometido por Google y a juzgar por las ex­pe­rie­n­cias de los propios usuarios, para los proyectos más complejos este software se queda algo corto.
  • Adobe Animate CC: el popular software para crear ani­ma­cio­nes Adobe Flash Pro­fe­s­sio­nal se llama ahora Animate CC y está di­s­po­ni­ble úni­ca­me­n­te en la Creative Cloud de Adobe, lo que exige contar con la su­s­cri­p­ción co­rre­s­po­n­die­n­te que también permite utilizar el software sin conexión como apli­ca­ción de es­cri­to­rio. La paleta de funciones no ha cambiado respecto a la versión pre­ce­de­n­te, pero con su orie­n­ta­ción a HTML5 y a WebGL, Adobe se abre a los es­tá­n­da­res web abiertos, mientras sigue so­po­r­ta­n­do el formato SWF. En su página web, Adobe ha publicado un vi­deo­tu­to­rial [Convertir Flash en HTML5, vi­deo­tu­to­rial en la página web de Adobe] (https://helpx.adobe.com/animate/how-to/convert-flash-ads-to-html5.html) donde se muestra cómo convertir ani­ma­cio­nes Flash en elementos canvas de HTML5. Vi­n­cu­la­n­do Animate CC a otros programas de la casa como Muse, InDesign o Drea­m­wea­ver, el software permite también exportar las ani­ma­cio­nes como archivos OAM.
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