Los cloud co­n­tai­ne­rs vi­r­tua­li­zan los sistemas ope­ra­ti­vos, incluidas todas las de­pe­n­de­n­cias, y así funcionan por separado de otras apli­ca­cio­nes. Gracias a su fle­xi­bi­li­dad y a un diseño que ahorra recursos, vale la pena tenerlos en cuenta para un uso em­pre­sa­rial.

¿Qué es un cloud container?

El cloud computing cada vez va ganando más im­po­r­ta­n­cia para las empresas. Trabajar en la cloud tiene muchas ventajas, desde un inmenso ahorro de costes y una mayor fle­xi­bi­li­dad hasta una oferta más amplia de software, al­ma­ce­na­mie­n­to y se­r­vi­do­res. Además de las so­lu­cio­nes tra­di­cio­na­les en la nube, grandes empresas como Google y Microsoft están adoptando cada vez más los co­n­te­ne­do­res en la nube. Se calcula que cada una de estas empresas emplea varios miles de millones de cloud co­n­tai­ne­rs a la semana, lo que pone de ma­ni­fie­s­to el inmenso valor y las grandes ventajas de esta te­c­no­lo­gía. Antes de pro­fu­n­di­zar en los be­ne­fi­cios, veamos qué son realmente los cloud co­n­tai­ne­rs.

Los cloud co­n­tai­ne­rs son unidades de software in­de­pe­n­die­n­tes y de na­tu­ra­le­za abstracta que permiten la vi­r­tua­li­za­ción de un sistema operativo. En­ca­p­su­lan toda la in­frae­s­tru­c­tu­ra, in­clu­ye­n­do la CPU, la memoria de trabajo y de archivos, las bi­blio­te­cas y las co­ne­xio­nes de red, entre otros co­m­po­ne­n­tes. Estos co­n­te­ne­do­res funcionan co­m­ple­ta­me­n­te aislados de otras apli­ca­cio­nes o co­n­te­ne­do­res, y solo requieren acceso al núcleo del sistema anfitrión. Los cloud co­n­tai­ne­rs ofrecen una notable efi­cie­n­cia de recursos y permiten una pe­r­so­na­li­za­ción basada en cargas de trabajo es­pe­cí­fi­cas sin necesidad de modificar todo el sistema. Del mismo modo que un co­n­te­ne­dor marítimo se puede trasladar sin problemas de un barco a otro, las apli­ca­cio­nes de un co­n­te­ne­dor cloud se pueden migrar fá­ci­l­me­n­te a distintos entornos.

¿Cómo funcionan los cloud co­n­tai­ne­rs?

Los cloud co­n­tai­ne­rs funcionan de forma similar a los co­n­te­ne­do­res co­n­ve­n­cio­na­les que se emplean desde hace tiempo en el de­sa­rro­llo de software. Cada co­n­te­ne­dor en la nube vi­r­tua­li­za su in­frae­s­tru­c­tu­ra apo­yá­n­do­se en el sistema operativo que la sustenta. Dentro del co­n­te­ne­dor cloud, todas las de­pe­n­de­n­cias, co­n­fi­gu­ra­cio­nes y bi­blio­te­cas ne­ce­sa­rias se en­ca­p­su­lan junto a su sistema virtual. Estos elementos co­n­s­ti­tu­yen co­le­c­ti­va­me­n­te una imagen del co­n­te­ne­dor que puede ser ejecutada por el motor del co­n­te­ne­dor, lo que también facilita la migración a otro entorno. Cada cloud container está co­m­ple­ta­me­n­te aislado del resto de apli­ca­cio­nes.

En un entorno de nube, pueden coexistir distintos cloud co­n­tai­ne­rs co­m­pa­r­tie­n­do un núcleo de sistema operativo común. De este modo, los archivos in­di­vi­dua­les siguen siendo ligeros. El sistema anfitrión impone li­mi­ta­cio­nes al acceso de un único co­n­te­ne­dor en la nube a los recursos físicos, ga­ra­n­ti­za­n­do una asi­g­na­ción equi­li­bra­da de recursos e im­pi­die­n­do que un co­n­te­ne­dor mo­no­po­li­ce el re­n­di­mie­n­to del sistema. En caso de errores o mo­di­fi­ca­cio­nes in­te­n­cio­na­das, solo se ve afectado el co­n­te­ne­dor cloud afectado, mientras que las apli­ca­cio­nes que lo rodean y el sistema anfitrión pe­r­ma­ne­cen intactos. Además, al migrar los co­n­te­ne­do­res en la nube, se trasladan todas las de­pe­n­de­n­cias, eli­mi­na­n­do la necesidad de una re­co­n­fi­gu­ra­ción profunda.

¿Para qué se utilizan los cloud co­n­tai­ne­rs?

Los cloud co­n­tai­ne­rs ofrecen una amplia gama de posibles apli­ca­cio­nes debido a su diseño y ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas, lo que los convierte en una solución ideal para diversas cargas de trabajo. Algunos de los casos de uso más ha­bi­tua­les son:

  • Apli­ca­cio­nes nativas de la nube: las apli­ca­cio­nes nativas de la nube se be­ne­fi­cian de los co­n­te­ne­do­res cloud pri­n­ci­pa­l­me­n­te por su mínimo consumo de recursos. De este modo, se pueden alojar un gran número de co­n­te­ne­do­res cloud dentro de una única máquina virtual y co­lo­car­los muy cerca del sistema operativo.
  • Hybrid cloud y mu­l­ti­cloud: en una hybrid cloud, se utilizan cloud co­n­tai­ne­rs para ejecutar cargas de trabajo en distintos entornos. Es fácil cambiar de una nube a otra porque el co­n­te­ne­dor de nube incluye todos los elementos ne­ce­sa­rios. Al mismo tiempo, esta forma de trabajar permite a los ad­mi­ni­s­tra­do­res mantener una mejor visión general de todas las ubi­ca­cio­nes de im­ple­me­n­ta­ción. Esto es de gran ayuda en un enfoque mu­l­ti­cloud.
  • Machine learning: dado que los al­go­ri­t­mos in­di­vi­dua­les se pueden ejecutar en distintos co­n­te­ne­do­res sin que se vean afectados entre sí, esta técnica es el entorno perfecto para el machine learning eficiente.
  • Mi­cro­se­r­vi­cios: los mi­cro­se­r­vi­cios son pequeñas funciones in­de­pe­n­die­n­tes que co­n­s­ti­tu­yen una apli­ca­ción mayor. Uno de los objetivos clave de los mi­cro­se­r­vi­cios es eje­cu­tar­se rá­pi­da­me­n­te y consumir el mínimo de recursos. El uso de mi­cro­se­r­vi­cios a través de cloud co­n­tai­ne­rs se ajusta pe­r­fe­c­ta­me­n­te a estos re­qui­si­tos, ya que los co­n­te­ne­do­res son de por sí muy ligeros.
  • Migración: como ya se hemos comentado, los cloud co­n­tai­ne­rs son ideales para la migración, porque todas las de­pe­n­de­n­cias y co­n­fi­gu­ra­cio­nes están in­te­gra­das y des­aco­pla­das de otras apli­ca­cio­nes. Por co­n­si­guie­n­te, si hay que trasladar una apli­ca­ción, un co­n­te­ne­dor cloud es perfecto para ello.
  • Mo­de­r­ni­za­ción: dado que los cloud co­n­tai­ne­rs son cada vez más im­po­r­ta­n­tes y ya se utilizan en muchas empresas, su im­pla­n­ta­ción también es idónea para mo­de­r­ni­zar el propio sistema, así como los flujos de trabajo.
  • Pro­ce­sa­mie­n­to por lotes: los co­n­te­ne­do­res en la nube también pueden de­sem­pe­ñar un papel im­po­r­ta­n­te en el ámbito de la au­to­ma­ti­za­ción de procesos. Son ideales para el pro­ce­sa­mie­n­to por lotes, que no requiere in­te­r­ve­n­ción humana, ya que sus re­la­cio­nes y su entorno no tienen que re­de­fi­ni­r­se por separado.

¿Qué ventajas ofrecen los cloud co­n­tai­ne­rs?

Los co­n­te­ne­do­res cloud ofrecen numerosas ventajas a las empresas y merece la pena tenerlos en cuenta. Entre los ar­gu­me­n­tos más im­po­r­ta­n­tes a su favor están:

  • Fle­xi­bi­li­dad: los cloud co­n­tai­ne­rs son una solución flexible y eficaz. Al aislarlos de otras apli­ca­cio­nes, las imágenes de los co­n­te­ne­do­res pueden co­n­fi­gu­rar­se y uti­li­zar­se in­di­vi­dua­l­me­n­te. La migración entre distintos entornos es sencilla, lo que permite trabajar sin problemas en varias pla­ta­fo­r­mas.
  • Bajo coste: el factor coste debe tenerse en cuenta en todo momento. Permiten reducir los gastos al tiempo que facilitan el de­s­plie­gue si­mu­l­tá­neo de numerosos co­n­te­ne­do­res uno al lado del otro.
  • Re­qui­si­tos de espacio: los co­n­te­ne­do­res en la nube son una solución que ahorra mucho espacio. Mediante la vi­r­tua­li­za­ción de la CPU, la memoria y las co­ne­xio­nes, ocupan un espacio ínfimo en la nube. Los recursos del sistema también se utilizan de manera reducida.
  • Es­ca­la­bi­li­dad: los cloud co­n­tai­ne­rs se pueden escalar sin esfuerzo a medida que aumentan las cargas de trabajo. Esto garantiza que los usuarios dispongan de los recursos ne­ce­sa­rios para todas las apli­ca­cio­nes, fa­vo­re­cie­n­do la fle­xi­bi­li­dad. Del mismo modo, cuando la demanda disminuye, los recursos se gestionan efi­cie­n­te­me­n­te sin asi­g­na­cio­nes in­ne­ce­sa­rias.
  • Ai­s­la­mie­n­to: el ai­s­la­mie­n­to de los distintos cloud co­n­tai­ne­rs tiene un efecto positivo porque los problemas o errores dentro de un co­n­te­ne­dor no tienen un impacto negativo en los co­n­te­ne­do­res que lo rodean, lo que permite probar la apli­ca­ción de forma segura e ide­n­ti­fi­car los fallos más rá­pi­da­me­n­te.
  • Seguridad: los co­n­te­ne­do­res cloud pro­po­r­cio­nan un alto nivel de seguridad. El ai­s­la­mie­n­to desempeña un papel en ello, al igual que la capacidad de definir permisos de seguridad in­di­vi­dua­l­me­n­te para cada co­n­te­ne­dor. Sin embargo, una gestión me­ticu­losa es esencial para un fu­n­cio­na­mie­n­to seguro de los cloud co­n­tai­ne­rs.
  • Facilidad para los de­sa­rro­lla­do­res: los cloud co­n­tai­ne­rs son una opción óptima para los de­sa­rro­lla­do­res. El de­sa­rro­llo y la pro­du­c­ción pueden tener lugar en el mismo entorno, fa­ci­li­ta­n­do flujos de trabajo fluidos. La facilidad de migración permite probar las apli­ca­cio­nes en distintos sistemas y op­ti­mi­zar­las en co­n­se­cue­n­cia.

¿Qué software se re­co­mie­n­da para los cloud co­n­tai­ne­rs?

Muchos pro­vee­do­res ofrecen opciones de Container as a Service (CaaS). Estas pueden ser muy adecuadas de­pe­n­die­n­do del uso que se quiera hacer de ellas. La pla­ta­fo­r­ma de co­n­te­ne­do­res de código abierto Docker siempre es re­co­me­n­da­ble. Los co­n­te­ne­do­res Docker se crean vi­r­tua­l­me­n­te y contienen todas las de­pe­n­de­n­cias y co­n­fi­gu­ra­cio­nes en su imagen. Si quieres utilizar esos cloud co­n­tai­ne­rs, en­co­n­tra­rás un completo tutorial Docker en nuestra Digital Guide.

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