En una difusión, un di­s­po­si­ti­vo envía un mensaje a todos los demás re­ce­p­to­res de una red. Todos los di­s­po­si­ti­vos que pueden recibir esta difusión forman parte de un dominio de difusión. ¿Cómo puedes delimitar el dominio?

¿Qué es un dominio de difusión?

Con el concepto dominio de difusión (en inglés Broadcast Domain) se define a la red de di­s­po­si­ti­vos que pueden recibir un broadcast. El di­s­po­si­ti­vo emisor envía el mensaje a la dirección de broadcast. Todos los pa­r­ti­ci­pa­n­tes en el dominio reciben esta tra­n­s­mi­sión. Para que se produzca, la parte emisora no necesita conocer las di­re­c­cio­nes IP de los demás di­s­po­si­ti­vos.

Un dominio de broadcast puede abarcar toda una red, aunque no es necesario. También se pueden es­ta­ble­cer varios dominios de difusión dentro de una LAN, por ejemplo. Todas las co­ne­xio­nes dentro del dominio comparten el mismo segmento de capa 2, por lo que están co­ne­c­ta­das entre sí en la capa de enlace.

En la práctica, todos los nodos que están co­ne­c­ta­dos entre sí mediante switches y repeaters suelen formar parte del mismo dominio de difusión. El dominio queda limitado por la presencia de un router, pues el di­s­po­si­ti­vo de red funciona en la capa de red (capa 3). Por tanto, los or­de­na­do­res que se comunican entre sí a través de Internet no forman parte del mismo dominio de difusión.

Para su­b­di­vi­dir un dominio de difusión incluso dentro del mismo segmento de capa 2, se utilizan redes VLAN, que se comportan como si hubieran sido creadas desde redes físicas di­fe­re­n­tes. Las redes virtuales delimitan así un dominio de difusión sin necesidad de múltiples routers.

Imagen: Representación esquemática de un dominio de difusión en el contexto de una conexión de la red a Internet
El dominio de difusión solo hace re­fe­re­n­cia a los di­s­po­si­ti­vos que están co­ne­c­ta­dos entre sí a través de un switch.

¿Para qué necesitas un dominio de difusión?

Dentro de una red, es im­po­r­ta­n­te que los distintos di­s­po­si­ti­vos puedan co­mu­ni­car­se sin es­ta­ble­cer co­ne­xio­nes directas, sobre todo, si no se conocen las di­re­c­cio­nes IP de los otros nodos. Por eso se realizan re­gu­la­r­me­n­te di­fu­sio­nes, por ejemplo, con ARP o DHCP; es decir, cuando primero hay que solicitar in­fo­r­ma­ción sobre la red.

Pero estas consultas deben estar re­s­tri­n­gi­das a un área de­te­r­mi­na­da, porque de lo contrario tardarían demasiado (por ejemplo, al co­ne­c­tar­se a Internet) y se inundaría el resto de la red con co­mu­ni­ca­cio­nes in­ne­ce­sa­rias. Por tanto, el dominio de difusión establece un marco con los di­s­po­si­ti­vos a los que debe dirigirse una difusión.

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De­s­ve­n­ta­jas de los dominios de difusión

Las di­fu­sio­nes son cruciales en la mayoría de los casos para que exista una co­mu­ni­ca­ción fluida en nuestra red, por lo que es pre­fe­ri­ble tener en cuenta a este tipo de dominios. Los problemas surgen cuando se elige un dominio de difusión demasiado grande. Una difusión es un mensaje (es decir, un pequeño paquete de datos) que se envía a todos los pa­r­ti­ci­pa­n­tes del dominio. Esto supone una carga para la red y también para los di­s­po­si­ti­vos que la componen. Siempre hay que procesar cada solicitud, aunque al final la in­fo­r­ma­ción no sea in­te­re­sa­n­te para la instancia co­rre­s­po­n­die­n­te.

En las redes do­mé­s­ti­cas, si el número de di­s­po­si­ti­vos es reducido no debería haber ningún problema. Si las redes son muy grandes (empresas, au­to­ri­da­des, uni­ve­r­si­da­des, etc.), es im­po­r­ta­n­te di­vi­di­r­las en dominios in­di­vi­dua­les para reducir el tráfico in­ne­ce­sa­rio que empeora la velocidad de tra­n­s­mi­sión. No obstante, al dividir los dominios también impides que servicios como DHCP accedan a otros dominios. Para so­lu­cio­nar­lo, recurre a una te­c­no­lo­gía como DHCP relay, que puede co­mu­ni­car­se a través de los límites de un dominio de difusión.

Dominio de difusión frente a dominio de colisión: ¿cuáles son las di­fe­re­n­cias?

Los dos tipos de dominios describen su­b­di­vi­sio­nes lógicas de una red, aunque realizan funciones distintas: el dominio de broadcast es­pe­ci­fi­ca a qué pa­r­ti­ci­pa­n­tes de la red puede compartir una difusión. En cambio, el dominio de colisión describe la parte de una red en la que los paquetes de datos pueden co­li­sio­nar. Esto ocurre cuando dos di­s­po­si­ti­vos de red envían datos al mismo tiempo dentro de una sección (el dominio de colisión).

Mientras que un dominio de difusión solo puede verse in­te­rru­m­pi­do por los routers, los dominios de colisión están limitados ya al nivel de los switches. Por tanto, no se produce ninguna colisión entre dos di­s­po­si­ti­vos finales co­ne­c­ta­dos entre sí a través de un switch, sino entre el switch y el di­s­po­si­ti­vo final. Esto se debe a que los dos fenómenos (difusión y colisión) operan en capas distintas del modelo OSI. Una difusión se envía en la capa de seguridad (capa 2). Las co­li­sio­nes, en cambio, se producen en la capa física (capa 1).

Dominio de difusión Dominio de colisión
Cla­si­fi­ca­ción lógica de una red Cla­si­fi­ca­ción lógica de una red
Se refiere a todos los di­s­po­si­ti­vos que reciben una difusión Se refiere a todas las co­ne­xio­nes en las que se producen co­li­sio­nes
Está limitado por los routers Está limitado por los switches
Actúa en la capa 2 Actúa en la capa 1
Consejo

Si no tienes mucha ex­pe­rie­n­cia en el tema de las redes, en la Digital Guide en­co­n­tra­rás otros temas in­te­re­sa­n­tes sobre útiles conceptos básicos:

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