Al comparar OpenShift y Kubernetes, queda claro que Kubernetes actúa como una plataforma flexible y de código abierto para la orquestación de contenedores, mientras que OpenShift se basa en ella y añade funciones adicionales de seguridad, herramientas integradas para desarrolladores y una interfaz más fácil de usar. Por eso, Kubernetes resulta ideal para configuraciones personalizadas, mientras que OpenShift ofrece un paquete completo listo para empresas.

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¿Qué es Kubernetes?

Kubernetes (también conocido como K8s) es probablemente el sistema de orquestación de contenedores más popular en la actualidad. Parte de su éxito se debe al apoyo inicial de Google, que contribuyó decisivamente a su desarrollo. Además, Kubernetes ofrece una gran variedad de funciones y puede adaptarse a casi cualquier tipo de proyecto. Al ser de código abierto, existen numerosas distribuciones disponibles en línea. Su comunidad es amplia y experimentada, por lo que resulta sencillo encontrar soluciones o asistencia si surge algún problema.

Esta flexibilidad implica, sin embargo, que Kubernetes no es una solución lista para usar. En la mayoría de los casos, es necesario realizar configuraciones personalizadas para que la gestión de contenedores funcione correctamente. La ventaja es que Kubernetes puede ejecutarse prácticamente en cualquier entorno o sistema operativo.

¿Qué es OpenShift?

Así como existen distintas distribuciones de Kubernetes, OpenShift también está disponible en distintas versiones. La diferencia principal es que OpenShift es un producto comercial de Red Hat, lo que significa que incluye soporte técnico profesional. Mientras que en Kubernetes dependes de la comunidad, los usuarios de OpenShift cuentan con la asistencia directa y garantizada de Red Hat.

Al ofrecerse como un producto ya configurado, OpenShift destaca no solo por su comodidad, sino también por su alto nivel de seguridad. Al estar preconfigurado por expertos de Red Hat, cumple estándares de seguridad muy exigentes. En cambio, si configuras Kubernetes por tu cuenta, tú mismo debes implementar todas las medidas de seguridad.

Red Hat también ofrece una versión gratuita y de código abierto llamada OKD (anteriormente OpenShift Origin). Las demás versiones están disponibles como Platform as a Service. Aunque los paquetes difieren en algunos detalles, todos se ofrecen como soluciones alojadas: Red Hat se encarga de la infraestructura de hardware y software, mientras que tú accedes al entorno de contenedores directamente desde Internet, sin necesidad de disponer de un servidor propio.

Todas las variantes de OpenShift comparten un elemento en común: se basan en Kubernetes. Con OpenShift, eliges una distribución de Kubernetes que incluye servicios adicionales. En lugar de configurar K8s desde cero, accedes a un entorno preconfigurado y listo para usar con OpenShift, ideal para el desarrollo, las pruebas y el despliegue de aplicaciones.

OpenShift vs. Kubernetes: tabla comparativa

Dado que OpenShift se construye sobre Kubernetes, comparten muchas similitudes. Sin embargo, existen diferencias clave en varios aspectos.

OpenShift Kubernetes
Sistema operativo RHCOS, RHEL Compatible con cualquier sistema operativo
Seguridad Estándares de seguridad muy elevados La seguridad depende de la configuración del usuario
Ciclo de lanzamientos Aproximadamente 3 versiones al año Aproximadamente 4 versiones al año
CI/CD Incluye integración nativa de CI/CD Requiere herramientas externas como Jenkins
Facilidad de uso Diseñado para facilitar la administración Su uso requiere más conocimientos técnicos
Interfaz de usuario Interfaz gráfica sencilla y moderna El panel de control puede instalarse posteriormente
Escalabilidad Pensado para entornos empresariales, pero también escalable Puede adaptarse a proyectos de cualquier tamaño
Plantillas Menos flexible que Kubernetes Alta flexibilidad mediante Helm Charts
Redes Incluye OpenShift SDN y OVN-Kubernetes Admite numerosos complementos de terceros para la conectividad de red

¿Qué solución elegir?

A nivel técnico, ambas soluciones ofrecen un rendimiento y una fiabilidad similares. La principal diferencia está en decidir si prefieres invertir en la comodidad y el soporte profesional de OpenShift o apostar por la flexibilidad de Kubernetes, aunque requiere más tiempo y conocimientos técnicos.

Si valoras la asistencia técnica directa y un entorno preconfigurado, OpenShift es la opción más segura. Por el contrario, si deseas personalizar tu infraestructura y cuentas con un equipo técnico experimentado, Kubernetes te ofrece una flexibilidad sin igual. En cualquier caso, la comunidad de Kubernetes sigue siendo un recurso de gran valor gracias a su tamaño, experiencia y constante desarrollo.

Hace ya tiempo que la gestión de contenedores forma parte del día a día del desarrollo de software y de otros muchos ámbitos informáticos, por lo que no es de extrañar que hayan salido al mercado muchas herramientas de gestión distintas. Dos de las plataformas más populares son Kubernetes y OpenShift, ambas con funciones de lo más variadas, pero que presentan algunas diferencias. Por eso, en el desarrollo de aplicaciones, vale la pena considerar qué herramienta se ajusta mejor a cada proyecto.

Kubernetes: el proyecto de código abierto

Kubernetes (también llamado K8s) es probablemente el gestor de contenedores más conocido actualmente, entre otras razones, porque ha recibido un gran apoyo por parte de ciertos trabajadores de Google. Además, Kubernetes ofrece funciones muy variadas y puede adaptarse a prácticamente cualquier proyecto, ya que se trata de software de código libre y, por lo tanto, se pueden encontrar diferentes distribuciones del programa en Internet. Por si eso fuera poco, la comunidad de usuarios de Kubernetes es muy competente: si surgen problemas o dudas, no es difícil encontrar a alguien que sepa cómo ayudar.

Sin embargo, la flexibilidad de Kubernetes es también la causante de que no haya soluciones predefinidas, sino que, en muchos casos, hay que tantear primero la configuración para que la gestión de contenedores funcione. Eso mismo, por otro lado, es lo que hace que Kubernetes sea compatible con cualquier sistema operativo.

OpenShift: la solución para la empresa

Hemos dicho que no existe una única e inalterable versión de Kubernetes y, de hecho, lo mismo ocurre con OpenShift. Red Hat, la compañía a la que pertenece OpenShift, ofrece diferentes productos. Esa es la principal diferencia frente a Kubernetes; OpenShift es un servicio de pago y ello le permite ofrecer asistencia profesional al usuario. Mientras que con Kubernetes hay que recurrir a la ayuda voluntaria de los expertos de la comunidad, Red Hat garantiza ayuda profesional.

Poder adquirir un producto ya acabado no solo es práctico, sino también muy seguro. Puesto que se trata de un sistema cerrado y configurado por expertos de Red Hat, los estándares de seguridad son altos. Con Kubernetes, en cambio, el usuario pasa a ser el responsable de los mecanismos de seguridad al ser él o ella quien configura el programa.

Existe, sin embargo, OpenShift Origin, una solución gratuita de código abierto de Red Hat. Las demás ofertas se ofrecen en forma de plataforma como servicio o Platform as a Service. Los paquetes que ofrece Red Hat se diferencian en algunos detalles, pero en principio se trata de versiones alojadas (hosted) en las que el proveedor define la configuración necesaria de hardware y software. Luego, el usuario puede acceder a la tecnología de contenedores por Internet, un entorno de prueba seguro, sin necesidad de disponer de un servidor propio.

Todos los productos tienen en común que toman Kubernetes como base. OpenShift es, por lo tanto, una distribución de Kubernetes con servicios adicionales. En lugar de tener que configurar K8s tú mismo, con OpenShift alquilas un entorno ya configurado y listo para desarrollar, testar e implementar aplicaciones.

OpenShift vs. Kubernetes: comparación de las plataformas de contenedores

Puesto que OpenShift se basa en Kubernetes, ambas herramientas tienen puntos en común, pero también algunas diferencias.

OpenShift Kubernetes
Sistema operativo Linux, Fedora, CentOS Cualquier sistema operativo
Seguridad Altos estándares de seguridad La seguridad está en manos del usuario
Ciclo de lanzamiento Unas tres veces al año Cuatro veces al año
CI/CD Parte integral del software Posible usando Jenkins
Facilidad de uso Pensado para ser fácil de usar Uso algo más complejo
Interfaz de usuario Interfaz de usuario sencilla Puede instalarse un cuadro de mando adicional
Escalabilidad En principio para el nivel empresarial, pero puede escalarse Puede usarse en proyectos de cualquier magnitud
Plantillas Menos intuitivas El uso de Helm permite una gran flexibilidad
Networking Open vSwitch ofrece posibilidades de networking El networking es posible mediante plug-ins de terceros

Resumen: ¿Qué herramienta deberías escoger?

En el aspecto técnico, ninguna herramienta tiene nada que envidiar a la otra. Algunas cuestiones sí se gestionan de forma diferente, pero en este sentido no hay diferencias decisivas. La pregunta más importante debería ser si se está dispuesto a pagar por la comodidad de OpenShift o si se prefiere la gran flexibilidad de Kubernetes, conseguida a cambio de invertir tiempo en la configuración del software.

Especialmente si se requiere mucha ayuda, vale la pena decantarse por OpenShift. Con esta herramienta no solo está todo configurado correctamente de antemano, sino que también se puede recurrir a la asistencia profesional de Red Hat. Tampoco hay que menospreciar, sin embargo, a la comunidad de usuarios de Kubernetes, de la que también forman parte expertos en las cuestiones más diversas.

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