En la era digital, proteger los datos es im­po­r­ta­n­te. La seguridad en la nube co­n­s­ti­tu­ye uno de los mayores desafíos, tanto en el ámbito personal como en el em­pre­sa­rial. Pero ¿qué implica exac­ta­me­n­te la seguridad en la nube y cómo funciona?

¿Qué es la seguridad en la nube?

Con el término seguridad en la nube se engloban todas las medidas tomadas para proteger los datos que se almacenan en la nube. Cuando se habla de seguridad en la nube también se hace re­fe­re­n­cia a la pro­te­c­ción del cloud hosting, que aloja apli­ca­cio­nes en hardware vi­r­tua­li­za­do, y del al­ma­ce­na­mie­n­to cloud tra­di­cio­nal, como Google Drive o Box, que ofrece a sus clientes un espacio de al­ma­ce­na­mie­n­to online ya co­n­fi­gu­ra­do.

No­r­ma­l­me­n­te son los pro­vee­do­res cloud los que se encargan de ga­ra­n­ti­zar la seguridad de los datos en el cloud computing. Por este motivo, es im­po­r­ta­n­te que aquellos clientes que den prioridad a la seguridad de sus datos se decanten por un proveedor que también ponga su foco sobre ella.

Consejo

Con un software como ownCloud, puedes co­n­fi­gu­rar fá­ci­l­me­n­te tu nube ad­mi­ni­s­tra­da y en­ca­r­gar­te de la seguridad necesaria.

Los mayores riesgos para la seguridad en la nube

Las es­tru­c­tu­ras cloud cuentan con un alcance complejo y una potente in­te­r­co­ne­xión a través de distintas in­te­r­fa­ces, que facilitan el acceso de los usuarios. Esto supone cierto riesgo de seguridad que hace necesario un concepto integral de seguridad en la nube. Las tres pri­n­ci­pa­les amenazas al usar los servicios en la nube son:

  1. Fallo del hardware en la nube
  2. Uso in­co­rre­c­to de los servicios en la nube
  3. Ataques de terceros

Fallo del hardware

La im­po­r­ta­n­cia de la seguridad en la nube es evidente cuando uno de los servicios en la nube uti­li­za­dos deja de estar di­s­po­ni­ble. No solo hay que hacer frente a la falta de acceso a los datos o proyectos al­ma­ce­na­dos, sino que también existe el riesgo de perder co­m­ple­ta­me­n­te los datos si el hardware del proveedor falla debido a un error, un corte de energía u otras ci­r­cu­n­s­ta­n­cias.

Uso in­co­rre­c­to

Sin embargo, la seguridad en la nube no solo depende del proveedor. Incluso con las mejores medidas de seguridad, este no puede ga­ra­n­ti­zar al 100 % la pro­te­c­ción. Sobre todo, resulta difícil proteger la nube del mal uso que los usuarios hacen de sus servicios. Entre estas acciones se en­cue­n­tran compartir por error con todos los contactos de correo ele­c­tró­ni­co un enlace de acceso a datos de carácter co­n­fi­de­n­cial o co­n­fi­gu­rar de forma inade­cua­da los permisos de acceso y, de esta forma, favorecer la entrada de personas no au­to­ri­za­das. No se debe pasar por alto el riesgo inherente al factor humano.

Ataques de terceros

El factor humano también es relevante en este tercer punto. El nivel de se­n­si­bi­li­dad e im­po­r­ta­n­cia de los datos y proyectos al­ma­ce­na­dos en la nube van a de­te­r­mi­nar su interés para terceros. Dado que la su­s­tra­c­ción de datos digitales se ha co­n­ve­r­ti­do en un negocio lucrativo, ga­ra­n­ti­zar la seguridad en la nube es esencial. Con el phishing o el pharming, se busca obtener cre­de­n­cia­les de inicio de sesión para acceder a los datos en la nube de los usuarios, lo que a menudo pasa des­ape­r­ci­bi­do. Otros tipos de ataque, como los ataques DDoS, pretenden paralizar los servicios cloud para ocasionar un daño tanto a los pro­vee­do­res como a sus clientes.

¿Cómo funciona la seguridad en la nube?

Con el fin de asegurar una nube o servicio cloud, los pro­vee­do­res im­ple­me­n­tan diversas medidas. No obstante, el co­m­po­r­ta­mie­n­to de los usuarios in­di­vi­dua­les también desempeña un papel crucial para alcanzar una seguridad óptima.

Para pro­po­r­cio­nar un alto nivel de seguridad y comodidad en los servicios cloud y el al­ma­ce­na­mie­n­to online, se requieren me­ca­ni­s­mos de pro­te­c­ción potentes tanto para software como para hardware. En la seguridad en la nube también se incluyen la gestión re­s­po­n­sa­ble de los datos y la garantía de un acceso lo más seguro posible. Un pack de seguridad en la nube bien es­tru­c­tu­ra­do debe co­m­ple­me­n­tar­se con funciones de re­cu­pe­ra­ción en caso de pérdida de datos y medidas pre­ve­n­ti­vas ante posibles fallos.

La pro­te­c­ción general de los datos en la nube funciona de diversas maneras. Por un lado, se puede asegurar el acceso a la nube, por ejemplo, mediante la ve­ri­fi­ca­ción de dos pasos. El uso de redes privadas virtuales (VPN) también es muy popular. Por otro lado, los pro­vee­do­res im­ple­me­n­tan he­rra­mie­n­tas para detectar y bloquear intentos de acceso no au­to­ri­za­dos y malware. En caso de que los datos sean in­te­r­ce­p­ta­dos por terceros, el cifrado garantiza que los atacantes no puedan hacer uso de la in­fo­r­ma­ción obtenida.

Además de estas medidas de pro­te­c­ción básicas, las si­guie­n­tes acciones mejoran la seguridad en la nube y permiten seguir tra­ba­ja­n­do si los servicios no están di­s­po­ni­bles o se produce una pérdida de datos:

  • Re­du­n­da­n­cia de datos: muchos pro­vee­do­res de servicios en la nube almacenan los datos en al menos dos ubi­ca­cio­nes di­fe­re­n­tes para poder reducir el impacto de un fallo en el hardware.
  • Backups: con las copias de seguridad en la nube de proyectos y do­cu­me­n­tos también se promueve la seguridad. Si hay una pérdida de datos, no­r­ma­l­me­n­te se pueden recuperar por completo gracias a haber im­ple­me­n­ta­do una es­tra­te­gia de copia de seguridad integral.
  • Normas y formación: es im­po­r­ta­n­te que las empresas es­ta­ble­z­can distintas normas para un uso correcto de los servicios en la nube. Con una formación regular y continua, los empleados pueden conocer los riesgos asociados con la nube.
  • Pro­te­c­ción de datos: no solo hay que proteger los datos de terceros. Si quieres ase­gu­rar­te de que el proveedor no pueda reclamar ningún derecho sobre los datos al­ma­ce­na­dos, es necesario elegir uno que cumpla con el RGPD.

Seguridad en la nube: los mejores consejos

No importa si recurres a los servicios en la nube para uso pa­r­ti­cu­lar o para el trabajo. Cuanto más priorices la seguridad en la nube, mayor será la pro­te­c­ción de tus datos. Te pre­se­n­ta­mos los mejores consejos para lograr un mayor nivel de seguridad en la nube.

Consejo 1. Elegir un proveedor pro­fe­sio­nal

Por norma general, se recurre a los servicios en la nube de un proveedor externo. Esto implica que también se deposita en este gran parte de la re­s­po­n­sa­bi­li­dad de la seguridad de la nube. Por ello, es tan im­po­r­ta­n­te que el proveedor elegido sea fiable. Comprueba de antemano qué medidas puedes tomar para ga­ra­n­ti­zar la seguridad de tus datos en la nube.

También se aconseja apostar por servicios en la nube cuyos se­r­vi­do­res se en­cue­n­tren en la Unión Europea, no solo debido a la velocidad, sino también para tener la seguridad de que se respeta lo es­ti­pu­la­do en el RGPD.

Consejo 2. Inicio de sesión en la nube seguro

Para ga­ra­n­ti­zar la seguridad en la nube, el inicio de sesión es clave. Cuanto más seguro sea, menor es la pro­ba­bi­li­dad de que terceros accedan a tus datos. Por ello, lo primero es crear una co­n­tra­se­ña segura y no co­m­pa­r­ti­r­la. Al co­m­bi­nar­lo con la au­te­n­ti­ca­ción de dos factores, se puede aumentar la seguridad del proceso de inicio de sesión.

Nota

Para poder ga­ra­n­ti­zar un inicio de sesión seguro, hay que comprobar la seguridad del di­s­po­si­ti­vo final: usando un co­r­ta­fue­gos y pro­te­c­ción contra malware, se garantiza que el di­s­po­si­ti­vo no esté infectado con software dañino. En el entorno laboral, la seguridad de los di­s­po­si­ti­vos finales puede au­me­n­tar­se mo­ni­to­ri­za­n­do el software utilizado y re­cu­rrie­n­do a una VPN.

Consejo 3. Definir derechos in­di­vi­dua­les de uso

Si compartes los servicios en la nube con otras personas, una asi­g­na­ción clara de los derechos de uso debe ser fu­n­da­me­n­tal. Sobre todo, en el entorno co­r­po­ra­ti­vo es im­po­r­ta­n­te de­te­r­mi­nar quién puede realizar cambios en la co­n­fi­gu­ra­ción, quién tiene acceso a su­b­di­re­c­to­rios, quién debe respetar horarios de acceso re­s­tri­n­gi­dos o quién tiene derecho solo a vi­sua­li­zar do­cu­me­n­tos. Además, cada cierto tiempo, es necesario revisar los derechos de uso co­n­ce­di­dos. Cuando los empleados abandonan la empresa, hay que re­ti­rar­les los derechos de acceso otorgados.

Consejo 4. Encriptar los datos

El cifrado de los datos al­ma­ce­na­dos online es fu­n­da­me­n­tal. Aunque existe un gran número de métodos de en­cri­p­ta­do in­fo­r­má­ti­co, la co­m­ple­ji­dad técnica asociada a cada uno de ellos influye en que la mayoría de los usuarios confíe en los métodos usados por su proveedor. Estos métodos son no­r­ma­l­me­n­te seguros. No obstante, el cifrado externo ofrece mayor pro­te­c­ción in­de­pe­n­die­n­te­me­n­te del proveedor, lo que puede aumentar la seguridad cloud.

Consejo 5. Crear backups

Incluso di­s­po­nie­n­do de la mejor seguridad en la nube, no es posible ga­ra­n­ti­zar la pro­te­c­ción completa contra la pérdida de datos. Con una es­tra­te­gia de backup bien pla­ni­fi­ca­da, puedes re­s­ta­ble­cer los datos perdidos con pocos clics en caso de eme­r­ge­n­cia. Los pro­vee­do­res cloud también ofrecen so­lu­cio­nes de copias de seguridad. Para una mejor pro­te­c­ción, se ofrecen so­lu­cio­nes de copias de seguridad externa que permiten no depender co­m­ple­ta­me­n­te de un único proveedor.

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