El envío de un correo ele­c­tró­ni­co pasa por varios pasos: primero se redacta y procesa en el cliente de correo ele­c­tró­ni­co, después se verifica y se transmite a través de distintos se­r­vi­do­res, y fi­na­l­me­n­te se entrega en el buzón del de­s­ti­na­ta­rio. Todo este proceso ocurre en apenas unos segundos.

¿Cómo funciona el envío de un correo ele­c­tró­ni­co?

Al inicio de cada envío de correo ele­c­tró­ni­co, se abre un servicio de webmail en el navegador o un programa de correo instalado lo­ca­l­me­n­te en el ordenador (también llamado cliente de correo ele­c­tró­ni­co). El nombre técnico de este tipo de programa es Mail User Agent (también conocido como Message User Agent o MUA).

Después de redactar un mensaje en tu MUA y hacer clic en el botón de enviar, comienza el proceso de tra­n­s­mi­sión del correo. Antes de que el mensaje llegue al buzón del de­s­ti­na­ta­rio, pasa por varias etapas en las que se formatea, verifica y reenvía.

El estándar que regula esta tra­n­s­fe­re­n­cia es el Simple Mail Transfer Protocol (SMTP). Para recuperar los mensajes en el di­s­po­si­ti­vo del usuario, se emplean los pro­to­co­los IMAP o POP3.

Resumen: proceso del envío de un correo ele­c­tró­ni­co

Paso Co­m­po­ne­n­tes in­vo­lu­cra­dos Tarea
  1. Creación
MUA (Mail User Agent) Redactar el mensaje y es­tru­c­tu­rar­lo en en­ca­be­za­do y cuerpo
  1. Entrega
MSA/MTA (Mail Su­b­mi­s­sion/Transfer Agent) Verificar la dirección, comprobar tamaño y spam, y enviar el mensaje al servidor de correo
  1. Tra­n­s­mi­sión
MTA/nodo de Internet/MTA del receptor Dividir el mensaje en paquetes y tra­n­s­mi­ti­r­lo a través de Internet hasta el servidor de destino
  1. Recepción
MDA/MUA del de­s­ti­na­ta­rio Almacenar el mensaje en el buzón y ponerlo a di­s­po­si­ción del de­s­ti­na­ta­rio para su descarga
Seguridad del correo ele­c­tró­ni­co
  • Pro­te­c­ción de datos y seguridad pro­fe­sio­nal
  • Cifrado de correo ele­c­tró­ni­co con SSL/TLS
  • Máxima pro­te­c­ción antivirus gracias a co­r­ta­fue­gos y filtros antispam
  • Copias de seguridad diarias, pro­te­c­ción diaria

Paso 1: tra­n­s­fo­r­ma­ción de un correo ele­c­tró­ni­co en el MUA

Una vez que haces clic en Enviar, tu programa de correo ele­c­tró­ni­co convierte el mensaje y lo es­tru­c­tu­ra in­te­r­na­me­n­te. El cliente de correo ele­c­tró­ni­co (MUA) divide el correo en dos partes pri­n­ci­pa­les: en­ca­be­za­do y cuerpo.

El en­ca­be­za­do del correo ele­c­tró­ni­co incluye in­fo­r­ma­ción como el remitente, la fecha y hora de envío, el asunto y los de­s­ti­na­ta­rios del mensaje.

Debajo del en­ca­be­za­do se encuentra el cuerpo del correo, que contiene el contenido real que quieres tra­n­s­mi­tir. Aquí se incluyen tanto el texto del mensaje como los archivos adjuntos, por ejemplo do­cu­me­n­tos, imágenes o cualquier otro tipo de archivo.

Seguridad del correo ele­c­tró­ni­co
  • Pro­te­c­ción de datos y seguridad pro­fe­sio­nal
  • Cifrado de correo ele­c­tró­ni­co con SSL/TLS
  • Máxima pro­te­c­ción antivirus gracias a co­r­ta­fue­gos y filtros antispam
  • Copias de seguridad diarias, pro­te­c­ción diaria

Paso 2: ve­ri­fi­ca­ción de un correo ele­c­tró­ni­co a través de un MTA

Después de enviar el mensaje, tu cliente de correo ele­c­tró­ni­co se conecta con el servidor de correo de tu proveedor. Este servidor utiliza un programa que está pe­r­ma­ne­n­te­me­n­te activo para enviar y recibir mensajes: el Mail Transfer Agent o MTA, que co­n­s­ti­tu­ye la base de software del servidor de correo.

Para descargar de trabajo al MTA, suele in­te­r­po­ne­r­se un Mail Su­b­mi­s­sion Agent o MSA, que se comunica di­re­c­ta­me­n­te con tu programa de correo. El MSA comprueba si la dirección del de­s­ti­na­ta­rio es válida y pertenece a un dominio real. Si la dirección no existe o contiene errores, el mensaje se rechaza. Si es correcta, el MSA lo entrega al MTA. En muchos sistemas, el MSA ya viene integrado dentro del propio MTA.

Antes de reenviar el correo, el MTA verifica si el tamaño del mensaje es aceptable. Según el proveedor, los archivos adjuntos suelen tener un límite de entre 4 y 20 MB. Si el mensaje supera este tamaño, el envío se detiene y se te notifica. Además, la mayoría de pro­vee­do­res analizan los correos en busca de spam y malware (como virus o troyanos) antes de tra­n­s­mi­ti­r­los. Si no hay indicios de spam y el tamaño es correcto, el MTA almacena te­m­po­ra­l­me­n­te el mensaje para continuar con el proceso de envío.

Paso 3: proceso de envío hasta el MTA del de­s­ti­na­ta­rio

En este paso, tu Mail Transfer Agent (MTA) busca el servidor de correo del de­s­ti­na­ta­rio en el Sistema de Nombres de Dominio (DNS), salvo que esa co­m­pro­ba­ción ya la haya realizado el MSA. Si el dominio existe y se ide­n­ti­fi­ca el servidor co­rre­s­po­n­die­n­te, el sistema verifica además si la dirección local (la parte anterior al símbolo @) también es válida. Si no se encuentra la dirección (por ejemplo, por un error ti­po­grá­fi­co o porque el buzón no existe), el MTA devuelve el mensaje al remitente junto con una no­ti­fi­ca­ción de error. Si todo es correcto, tu MTA transmite el correo al MTA del servidor del de­s­ti­na­ta­rio.

Durante este proceso, el mensaje se divide en múltiples fra­g­me­n­tos, del mismo modo que ocurre con cualquier tipo de tra­n­s­mi­sión de datos en Internet. Estos fra­g­me­n­tos o segmentos TCP más pequeños, no­r­ma­l­me­n­te de unos 1500 bytes de MTU (Unidad Máxima de Tra­n­s­mi­sión) ofrecen varias ventajas: las porciones pequeñas se envían de forma más eficiente y pueden tomar rutas distintas para llegar al servidor de destino. Cada paquete sigue el camino de red que en ese momento ofrece la menor co­n­ge­s­tión.

El in­te­r­ca­m­bio de datos entre se­r­vi­do­res de correo se realiza a través de nodos de Internet, que forman parte de la in­frae­s­tru­c­tu­ra central de la red. A través de estos nodos circulan grandes volúmenes de in­fo­r­ma­ción, incluidos los mensajes de correo ele­c­tró­ni­co. Los pro­vee­do­res de correo in­te­r­ca­m­bian datos en estos puntos, y los paquetes in­di­vi­dua­les de tu mensaje viajan por distintas rutas hasta llegar al servidor del de­s­ti­na­ta­rio, donde fi­na­l­me­n­te se vuelven a ensamblar para re­co­n­s­truir el correo completo.

Paso 4: entrega del correo ele­c­tró­ni­co al de­s­ti­na­ta­rio

El MTA del servidor de correo del de­s­ti­na­ta­rio vuelve a comprobar el mensaje entrante. Ha­bi­tua­l­me­n­te se verifican aspectos como:

  • El límite de tamaño es­ta­ble­ci­do por el proveedor
  • Los filtros antispam (por ejemplo, repu­tación del remitente o contenido so­s­pe­cho­so)
  • El análisis de virus y malware

Hoy en día, muchos pro­vee­do­res in­co­r­po­ran además filtros re­s­pa­l­da­dos por in­te­li­ge­n­cia ar­ti­fi­cial, capaces de ide­n­ti­fi­car patrones y co­m­po­r­ta­mie­n­tos anómalos con mayor precisión.

Si el mensaje supera todas las co­m­pro­ba­cio­nes, un agente de entrega de mensajes (MDA) lo deposita en el buzón del de­s­ti­na­ta­rio. Cuando la persona de­s­ti­na­ta­ria consulta sus correos, su cliente de correo ele­c­tró­ni­co accede al buzón y descarga el mensaje.

En la práctica, todo este proceso suele co­m­ple­tar­se en apenas unos segundos.

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