Hace mucho que la te­c­no­lo­gía de la in­fo­r­ma­ción es parte de nuestra vida. A medida que los sistemas ofrecen un mayor re­n­di­mie­n­to, pueden tra­n­s­mi­ti­r­se cada vez más datos en menos tiempo. El final de esta tendencia no parece estar en el horizonte y, co­m­pre­n­si­ble­me­n­te, también está re­la­cio­na­da con una co­n­se­cue­n­cia negativa de la tra­n­s­fo­r­ma­ción digital: el consumo de energía se ha acelerado a un ritmo frenético en los últimos años.

Con la llamada Green IT o Green Computing se intenta compensar el aspecto negativo de este de­sa­rro­llo: el término agrupa todas las es­tra­te­gias que apro­ve­chan el avance te­c­no­ló­gi­co a favor de la so­s­te­ni­bi­li­dad. En otras palabras, Green IT no es sinónimo de limitar las po­si­bi­li­da­des de la te­c­no­lo­gía, sino de usarla de un modo que proteja los recursos naturales.

¿Qué es Green IT?

De­fi­ni­ción

Green IT es un hi­pe­ró­ni­mo que abarca productos y servicios te­c­no­ló­gi­cos so­s­te­ni­bles, así como es­tra­te­gias para utilizar las te­c­no­lo­gías de la in­fo­r­ma­ción y la co­mu­ni­ca­ción cuidando los recursos naturales y ene­r­gé­ti­cos tanto como sea posible. Con este fin pueden aplicarse medidas en todos los estadios de un producto o servicio, desde la creación hasta la gestión de residuos.

Las es­tra­te­gias de Green IT empezaron a de­sa­rro­llar­se en los años 90. En 1992, la Agencia es­ta­dou­ni­de­n­se de Pro­te­c­ción del Medio Ambiente (EPA) creó el programa Ene­r­g­y­S­tar, con cuya etiqueta se di­s­ti­n­guía a los aparatos ele­c­tró­ni­cos ene­r­gé­ti­ca­me­n­te efi­cie­n­tes, iniciando así un proceso de co­n­cie­n­cia­ción. La idea, sin embargo, no caló en el público general hasta los 2000, cuando el consumo de recursos ene­r­gé­ti­cos aumentó drá­s­ti­ca­me­n­te con la extensión del uso de Internet y de los or­de­na­do­res pe­r­so­na­les.

Green IT: un tema clave para la sociedad

El cambio climático, su cada vez mayor presencia en los medios y la co­n­si­guie­n­te reacción social, así como, es­pe­cia­l­me­n­te en los últimos meses, el mo­vi­mie­n­to Fridays for Future, han logrado que el objetivo de una economía so­s­te­ni­ble llegue hasta la política y a la población general. La necesidad de reducir el consumo de recursos a nivel mundial para que futuras ge­ne­ra­cio­nes puedan vivir en este planeta ha dejado de ser cue­s­tio­na­da. En co­n­se­cue­n­cia, puesto que la te­c­no­lo­gía de la in­fo­r­ma­ción es una de las que más energía consume, pasa a ser el foco de muchos esfuerzos en este sentido.

Según un estudio de la Uni­ve­r­si­dad de Lancaster, el uso de Internet podría consumir el 20 % de la pro­du­c­ción mundial de ele­c­tri­ci­dad en 2030. El uso de di­s­po­si­ti­vos ele­c­tró­ni­cos pasa así a ser parte del punto de mira me­dioa­m­bie­n­tal, es­pe­cia­l­me­n­te teniendo en cuenta la pequeña pro­po­r­ción que las energías re­no­va­bles re­pre­se­n­tan en la pro­du­c­ción ene­r­gé­ti­ca actual.

La te­c­no­lo­gía de la in­fo­r­ma­ción es re­s­po­n­sa­ble de entre el 2 % y el 3 % de las emisiones de dióxido de carbono, que son la principal causa del cambio climático. Un estudio de 2019 del think tank The Shift Project, llamado Lean ICT – Hacia la sobriedad digital, prevé, basándose en los valores actuales, que las emisiones de la economía digital podrían llegar a re­pre­se­n­tar el 8 % de todas las emisiones de CO2 en 2025. De ser así, el sector de la in­fo­r­má­ti­ca estaría pe­r­ju­di­ca­n­do el me­dioa­m­bie­n­te más que los coches y las motos.

Teniendo en cuenta que la di­gi­ta­li­za­ción no deja de avanzar a gran velocidad, hay una gran pro­ba­bi­li­dad de que las emisiones que provoca crezcan de igual manera. Para evitar que este aumento se produzca en grave perjuicio del planeta, las empresas y los co­n­su­mi­do­res deben usar apli­ca­cio­nes y di­s­po­si­ti­vos ele­c­tró­ni­cos que sean pro­du­ci­dos y funcionen de la forma más eficiente posible, tanto en lo que a energía como a materias primas se refiere.

¿Qué objetivos se pretende alcanzar con Green IT?

Existen numerosas al­te­r­na­ti­vas para hacer más efi­cie­n­tes la pro­du­c­ción, el uso y la gestión de residuos de los di­s­po­si­ti­vos digitales. Tanto los pro­du­c­to­res como los co­n­su­mi­do­res pueden co­n­tri­buir a que se pongan en práctica todos los aspectos que abarca la Green IT, in­clu­ye­n­do, entre otros, los si­guie­n­tes objetivos:

  • Reducción del consumo de recursos y de energía en la pro­du­c­ción de hardware
  • Pro­du­c­ción en co­n­di­cio­nes laborales dignas y justas
  • Pro­lo­n­ga­ción de la vida útil del hardware
  • De­sa­rro­llo de software que consuma menos recursos en el proceso
  • Reducción del consumo de energía en el uso de las TI
  • Formas de reciclaje y de gestión de residuos que ahorren energía
  • Evitar la impresión in­ne­ce­sa­ria en papel
  • Uso de so­lu­cio­nes digitales para reducir las emisiones de otros productos

Medidas para aplicar Green IT en la empresa

Para las empresas, pasarse al Green IT puede suponer una ventaja co­m­pe­ti­ti­va. Con el aumento constante del precio de los co­m­bu­s­ti­bles y de la energía, también aumentan los costes de pro­du­c­ción y de uso de hardware y software, de manera que muchos sectores em­pre­sa­ria­les están in­te­re­sa­dos pre­ci­sa­me­n­te en sistemas in­fo­r­má­ti­cos que usen los recursos de forma so­s­te­ni­ble. Este tipo de te­c­no­lo­gía, además, favorece el cre­ci­mie­n­to económico y asegura puestos de trabajo.

La empresa puede sacar provecho de sus esfuerzos mediante green marketing, dando así a conocer a los clientes y a los socios co­me­r­cia­les que se ha apostado por la so­s­te­ni­bi­li­dad y mejorando la imagen de la empresa de cara al público.

Sin embargo, a muchas empresas les falta el enfoque es­tra­té­gi­co adecuado para im­ple­me­n­tar te­c­no­lo­gías Green IT. Para no perder el rumbo, las di­fe­re­n­tes medidas deben ser dirigidas y coor­di­na­das por un re­s­po­n­sa­ble es­pe­cí­fi­co, ya que el concepto de Green IT se puede poner en práctica de in­nu­me­ra­bles maneras.

Hardware que respete el me­dioa­m­bie­n­te

El encargado de compras suele ser quien decide qué hardware debe usarse en la empresa, por lo que deberá recibir di­re­c­tri­ces concretas de dar pre­fe­re­n­cia a marcas y a ce­r­ti­fi­ca­dos so­s­te­ni­bles. Un hardware que dure más también será más so­s­te­ni­ble.

Al­ma­ce­na­mie­n­to en la nube

Almacenar datos en centros co­mpu­tacio­na­les ce­r­ti­fi­ca­dos en la nube consume muchos menos recursos que hacerlo en se­r­vi­do­res internos de la propia compañía. El al­ma­ce­na­mie­n­to en la nube ofrece, además, en muchos ámbitos, ventajas frente a los se­r­vi­do­res internos.

Sistemas in­fo­r­má­ti­cos modernos

Si bien el al­ma­ce­na­mie­n­to en centros co­mpu­tacio­na­les externos no siempre es adecuado para todos los ámbitos de la empresa, se pueden ahorrar recursos mediante la vi­r­tua­li­za­ción y la ce­n­tra­li­za­ción de servicios in­fo­r­má­ti­cos. Esta si­m­pli­fi­ca­ción y mo­de­r­ni­za­ción de los sistemas de la empresa es la que hace posible el Green Computing.

Trabajar fuera de la oficina

Si los empleados pueden llevarse los po­r­tá­ti­les a casa y trabajar desde allí, o incluso pa­r­ti­ci­par en reuniones por vi­deo­co­n­fe­re­n­cia, no se hará un uso más so­s­te­ni­ble de la te­c­no­lo­gía en sí, pero la empresa hará un favor al me­dioa­m­bie­n­te al evitar los de­s­pla­za­mie­n­tos.

Oficina libre de papeles

En el día a día em­pre­sa­rial, una de las opciones más fáciles para usar la te­c­no­lo­gía en favor de la so­s­te­ni­bi­li­dad es evitar las im­pre­sio­nes en papel. Pasarse de forma co­n­se­cue­n­te a las gestiones digitales sin papel es también una manera de ahorrar costes en im­pre­so­ras, cartuchos y papel.

Aparatos en modo de espera

El modo de espera o stand by, que en muchos aparatos se activa por defecto, es clave para ahorrar energía en el día a día. Los empleados, además, deberían poder apagar con facilidad los aparatos antes de irse a casa, una acción que también marca la di­fe­re­n­cia en términos de ahorro ene­r­gé­ti­co.

Gestión del hardware tras su vida útil

Los or­de­na­do­res, las im­pre­so­ras y los cartuchos que ya no se usan deben llevarse a los centros de recogida que gestionan este tipo de residuos y hacen posible que los ma­te­ria­les y las piezas se reuti­li­cen.

Ejemplo práctico: Green IT en IONOS

En IONOS, el me­dioa­m­bie­n­te y la so­s­te­ni­bi­li­dad son centrales en la es­tra­te­gia em­pre­sa­rial, lo cual se refleja en todos los ámbitos de la empresa.

Desde diciembre de 2017, IONOS es líder en el sector de hosting con energía ex­clu­si­va­me­n­te de fuentes re­no­va­bles. Nuestros centros de datos a nivel global funcionan con energía renovable, ya sea di­re­c­ta­me­n­te, a través de las mismas fuentes, o mediante derechos de emisión, cuando el aba­s­te­ci­mie­n­to directo no es posible. Además, mediante el reciclaje de di­s­po­si­ti­vos usados, nosotros y otras compañías de United Internet AG logramos evitar la emisión de 143,4 toneladas de CO₂ en 2018.

Para reducir el consumo de energía de los centros co­mpu­tacio­na­les, además, hemos de­sa­rro­lla­do una in­frae­s­tru­c­tu­ra in­fo­r­má­ti­ca in­te­li­ge­n­te que consigue una efi­cie­n­cia óptima y evita pérdidas de energía.

Na­tu­ra­l­me­n­te, la ad­mi­ni­s­tra­ción ene­r­gé­ti­ca de IONOS está ce­r­ti­fi­ca­da según el estándar ISO 50001 y es revisada re­gu­la­r­me­n­te por es­pe­cia­li­s­tas externos.

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