Las redes sociales son una parte in­e­lu­di­ble de cualquier mix de marketing digital y, entre ellas, ninguna se presta de forma tan eficiente a objetivos de branding, fi­de­li­za­ción de clientes y gestión de la repu­tación como Facebook. Esto es posible gracias a las múltiples opciones de pu­bli­ci­dad que, junto a un gran radio de alcance, ofrece esta pla­ta­fo­r­ma de contactos. Solo cuando se utililzan todas estas po­si­bi­li­da­des de promoción, es posible sacarle provecho a Facebook como he­rra­mie­n­ta de marketing. A co­n­ti­nua­ción, enu­me­ra­mos 8 consejos para optimizar la presencia de la empresa en la red social y extraer lo mejor de este canal digital:

1. La página de empresa: la base del marketing en Facebook

La base sobre la que se apoya el éxito en Facebook es una página de empresa pro­fe­sio­nal, también llamada Fanpage. Por ello, es co­n­ve­nie­n­te invertir el tiempo que sea necesario en su ela­bo­ra­ción para conseguir el mejor resultado posible. En primer lugar, ha de incluir la in­fo­r­ma­ción más im­po­r­ta­n­te para el usuario, entre la cual se en­cue­n­tran la dirección del es­ta­ble­ci­mie­n­to, los horarios de apertura y otros detalles como la oferta de productos o la historia de la fundación de la empresa. La mejor manera de tra­n­s­mi­tir seriedad en la página de empresa de Facebook es con un perfil completo que incluya in­fo­r­ma­ción relevante. Asimismo, el perfil ha de ir aco­m­pa­ña­do de imágenes pro­fe­sio­na­les de buena calidad. No hay que perder de vista cuáles son la de­fi­ni­ción y las medidas adecuadas para las imágenes del perfil y de la cabecera.

2. Conectar todas las redes sociales

Si se desea incluir a Facebook en la es­tra­te­gia global de marketing digital de una empresa, no se puede dejar de lado la sinergia re­su­l­ta­n­te de la in­ter­re­la­ción de los distintos canales sociales donde la empresa está presente. Esto se puede conseguir con enlaces a las distintas pla­ta­fo­r­mas, en especial en la página web de la empresa, ya que, por medio de estos enlaces se generan las llamadas señales sociales im­po­r­ta­n­tes para Google y, por ello, son un factor a tener en cuenta en la op­ti­mi­za­ción para los bu­s­ca­do­res. Un in­te­r­ca­m­bio vivo de co­me­n­ta­rios y un contador de "shares" activo sugieren re­le­va­n­cia para el buscador, pero también para aquellos que visitan la página por primera vez. Para los re­s­po­n­sa­bles de la gestión de las redes sociales lo principal es asegurar que los co­n­te­ni­dos puedan ser fá­ci­l­me­n­te co­m­pa­r­ti­dos por los usuarios e in­fo­r­mar­les al mismo tiempo de en qué canales está presente la empresa. Las medidas más clásicas a este respecto son:

  • Plugins sociales o botones para compartir en las di­fe­re­n­tes redes
  • Enlaces a los di­fe­re­n­tes perfiles sociales
  • Plugin de la página de Facebook
  • Feeds de RSS y ma­r­ca­do­res

3. No olvidar los di­s­po­si­ti­vos móviles

Facebook ya cuenta con casi 1.600 millones de usuarios activos según los datos más actuales y más de la mitad se conecta ex­clu­si­va­me­n­te via sma­r­t­pho­ne o tablet. Estas cifras hablan por sí mismas y nos recuerdan la im­po­r­ta­n­cia de la op­ti­mi­za­ción para di­s­po­si­ti­vos móviles también en el terreno de las redes sociales, co­me­n­za­n­do por el diseño y las imágenes. Facebook pro­po­r­cio­na in­di­ca­cio­nes muy exactas en relación con las medidas que han de tener las imágenes para el perfil y para la cabecera de la página.
Una vez so­lu­cio­na­da la vi­sua­li­za­ción óptima de imágenes en cualquier di­s­po­si­ti­vo, lo siguiente es la longitud de los textos y las imágenes que acompañan a las pu­bli­ca­cio­nes. No se ha de olvidar que los usuarios móviles de Facebook tienen un margen menor de atención y lo que no atrae a primera vista se descarta fá­ci­l­me­n­te con el dedo. Todas las pu­bli­ca­cio­nes tienen que contener, entonces, imágenes im­pa­c­ta­n­tes y ser capaces de so­r­pre­n­der.

4. Promover la im­pli­ca­ción de los se­gui­do­res

El éxito de una página de empresa en Facebook no se mide ex­clu­si­va­me­n­te por el número de "Likes" o "Me gusta", ya que estos solo aportan algo a la empresa si el seguidor es realmente activo en la red. Por esto, hay que descartar aquellas prácticas del marketing en Facebook más des­ho­ne­s­tas como comprar "Likes". En teoría, se trata de conseguir se­gui­do­res de forma orgánica y mo­ti­var­los a que in­ter­ac­túen, lo que solo se logra mediante un contenido relevante.

Es posible ganar rá­pi­da­me­n­te nuevos fans si se permanece atento a las te­n­de­n­cias actuales en la comunidad de fans y se sabe reac­cio­nar a ellas ade­cua­da­me­n­te para que las pu­bli­ca­cio­nes consigan un mayor alcance. Los fans se co­n­vie­r­ten muy fá­ci­l­me­n­te en mu­l­ti­pli­ca­do­res al compartir los co­n­te­ni­dos que les interesan o en in­flue­n­ce­rs si cuentan con un perfil personal a través del cual alcanzan por sí mismos a un gran público objetivo.

5. Co­mu­ni­ca­ción e in­ter­ac­ción

Una página de empresa en Facebook es el medio ideal para difundir in­fo­r­ma­ción y novedades relativas a la compañía. Sin embargo, no se debería limitar su uso a estos fines: vale la pena apro­ve­char la opo­r­tu­ni­dad de reac­cio­nar a pe­ti­cio­nes y de es­ta­ble­cer el diálogo co­n­s­tru­c­ti­vo que brinda la pla­ta­fo­r­ma gratuita. Re­s­po­n­die­n­do con pro­pue­s­tas concretas de solución a si­tua­cio­nes que nos planteen los usuarios se ofrece un valor añadido indudable que fortalece la fi­de­li­za­ción del cliente.

Para lograr esta in­ter­ac­ción se puede recurrir, por ejemplo, a sorteos, concursos o encuestas. Este último método tiene también otro efecto in­te­re­sa­n­te, y es que in­clu­ye­n­do a los se­gui­do­res en de­ci­sio­nes em­pre­sa­ria­les no solo se fortalece la confianza del cliente sino que también se recaba in­fo­r­ma­ción muy valiosa sobre las ex­pe­c­ta­ti­vas de los clientes respecto a la empresa.

6. El momento adecuado

Una buena es­tra­te­gia de marketing en Facebook requiere atención continua durante las 24 horas del día y durante los siete días de la semana, pero gracias a prácticas he­rra­mie­n­tas de gestión de las redes sociales que permiten programar la pu­bli­ca­ción de entradas, no es necesario estar di­s­po­ni­ble a todas horas. Sin embargo, el aspecto temporal juega un papel fu­n­da­me­n­tal en Facebook.

Por un lado, se ha de buscar la re­gu­la­ri­dad: las páginas sin ac­tua­li­za­cio­nes en mucho tiempo dan una imagen poco pro­fe­sio­nal de la empresa. Por otro lado, se trata de encontrar el timing perfecto, el momento ideal en que se ha de publicar para alcanzar la máxima vi­si­bi­li­dad posible, es decir, el momento en que más usuarios están co­ne­c­ta­dos. Para esto, el gestor de la red se puede apoyar en estudios y en la propia ex­pe­rie­n­cia. La apuesta segura la co­n­s­ti­tu­yen he­rra­mie­n­tas como Fanpage Karma.

7. El vídeo es el nuevo selfie

En pa­r­ti­cu­lar, desde la in­tro­du­c­ción del nuevo re­pro­du­c­tor de vídeo de Facebook con función Autoplay es muy re­co­me­n­da­ble utilizar vídeos en esta pla­ta­fo­r­ma, ya que, gracias a ellos es muy fácil atraer la atención del público objetivo de la empresa. A esto se añade el poder de las imágenes en mo­vi­mie­n­to para alcanzar un nivel de co­mu­ni­ca­ción emocional y re­pre­se­n­tar pro­fe­sio­na­l­me­n­te productos y servicios. Facebook es, además de todo esto, el caldo de cultivo ideal para vídeos virales  (como, por ejemplo, aquellos tan populares hace algunos años como el Ice Bucket Challenge o el Harlem Shake).

8. Anu­n­ciar­se en Facebook

Si no se consigue aumentar de forma orgánica la comunidad de se­gui­do­res de la página de empresa de Facebook, se puede recurrir a las mo­da­li­da­des de pu­bli­ci­dad de pago di­s­po­ni­bles en la pla­ta­fo­r­ma. Con ayuda de los Facebook Ads, las empresas se pueden dirigir a su público objetivo de forma directa y mo­s­trar­les contenido exclusivo. Algunos de los medios más populares de pu­bli­ci­dad en esta red social son los Page Like Ads y los Page Post Ads. Para más in­fo­r­ma­ción consulta nuestra guía digital.

La apuesta por el correcto mix de marketing digital

Facebook es una pla­ta­fo­r­ma in­flu­ye­n­te que puede pro­po­r­cio­nar una difusión muy amplia a las empresas, en especial si se tienen en cuenta estas re­co­me­n­da­cio­nes. Sin embargo, esta red y, en general, el marketing en redes sociales, debería ser co­n­si­de­ra­do una parte de una es­tra­te­gia global de marketing digital. Como pasa con todas las redes sociales, la difusión es de alguna manera “prestada”, porque como cualquier sistema que se basa en la in­ter­ac­ción de terceros, siempre será im­pre­vi­si­ble. Las empresas deben usar Facebook co­n­si­de­rá­n­do­la una fuente im­po­r­ta­n­te de tráfico.

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