Tanto el sistema operativo de Microsoft como la solución de código abierto Ubuntu tienen sus ventajas y de­s­ve­n­ta­jas. ¿Quieres trabajar al­te­r­na­n­do entre ambos sistemas? Para eso no necesitas dos or­de­na­do­res. Deja que ambos sistemas ope­ra­ti­vos se ejecuten en un mismo ordenador mediante Dual Boot (arranque dual). Con él solo necesitas se­le­c­cio­nar el sistema que quieres al arrancar.

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Guía rápida: dual Boot con Windows 10 y Ubuntu

  1. Si es necesario: instalar Windows 10
  2. Comprobar si el sistema tiene UEFI
  3. Preparar la partición o el disco duro para Ubuntu
  4. Crear una memoria USB de arranque con un archivo ISO para Ubuntu
  5. Arrancar desde la memoria USB
  6. Instalar Ubuntu pa­ra­le­la­me­n­te a Windows
  7. En el menú de inicio, se­le­c­cio­nar el sistema operativo que se va a arrancar

Instalar Ubuntu pa­ra­le­la­me­n­te a Windows 10

Pro­ba­ble­me­n­te ya tengas instalado Windows 10 en tu ordenador de mesa o portátil y ahora quieras instalar Ubuntu como segundo sistema operativo. Si todavía no tienes ninguno de los dos sistemas in­s­ta­la­dos, también debes instalar Windows 10 primero y luego co­n­fi­gu­rar el arranque dual con Ubuntu.

Consejo

Uti­li­za­n­do este mismo método también puedes instalar pa­ra­le­la­me­n­te a Windows 10 otras di­s­tri­bu­cio­nes basadas en Ubuntu. Por ejemplo, se puede utilizar Linux Mint, Lubuntu o Xubuntu para el arranque dual.

Paso 1. Preparar Windows

En primer lugar, comprueba si tu sistema operativo soporta el arranque dual con Windows 10 y Ubuntu. Esto requiere tener UEFI, la evolución de BIOS. Los or­de­na­do­res y po­r­tá­ti­les más modernos deberían estar equipados con esta interfaz. Para comprobar que tu equipo utiliza UEFI, solo necesitas consultar la in­fo­r­ma­ción del sistema. Deberías encontrar la in­fo­r­ma­ción pe­r­ti­ne­n­te en el apartado “BIOS”.

Si llevas mucho tiempo tra­ba­ja­n­do con el mismo sistema, es decir, no lo has instalado re­cie­n­te­me­n­te, es re­co­me­n­da­ble que hagas una copia de seguridad. Hacer una copia de seguridad es re­co­me­n­da­ble por motivos de seguridad puesto que, si se produce un error ine­s­pe­ra­do durante la in­s­ta­la­ción del segundo sistema operativo, es posible que se pierdan algunos de tus datos. Realizar la copia de seguridad en la nube también es una buena opción.

Nota

Con HiDrive de IONOS, siempre tendrás tus do­cu­me­n­tos e imágenes más im­po­r­ta­n­tes al alcance de tu mano, in­de­pe­n­die­n­te­me­n­te del di­s­po­si­ti­vo en el que te en­cue­n­tres.

Por último, también necesitas espacio de al­ma­ce­na­mie­n­to para poder instalar Ubuntu. Lo mejor es que el segundo sistema operativo tenga su propio disco duro. Si solo hay uno di­s­po­ni­ble, debes crear una nueva partición. Dedica al menos 20 GB a esta partición para que también puedas trabajar có­mo­da­me­n­te con Ubuntu. En cualquier caso, cuanto más espacio le otorgues, mejor.

Paso 2. Crear una memoria USB de arranque

Ahora crea una memoria USB booteable, es decir, de arranque. Para ello, primero necesitas una memoria USB vacía. A co­n­ti­nua­ción, descarga el archivo ISO de Ubuntu (o una di­s­tri­bu­ción equi­va­le­n­te). Una vez de­s­ca­r­ga­da necesitas un software que te permita arrancar el sistema operativo desde la memoria USB. Una he­rra­mie­n­ta muy popular que te lo permite es Rufus. Con esta he­rra­mie­n­ta, solo necesitas unos pocos clics para cargar co­rre­c­ta­me­n­te el archivo ISO en la memoria USB.

Nota

Puedes encontrar in­s­tru­c­cio­nes de­ta­lla­das sobre cómo crear un USB booteable en la Digital Guide. En el artículo también apre­n­de­rás sobre di­fe­re­n­tes métodos y he­rra­mie­n­tas.

Puede que también tengas que es­ta­ble­cer en la UEFI el orden de arranque que deseas. Para ello, inicia la BIOS y es­pe­ci­fi­ca que primero quieres arrancar desde una memoria USB.

Paso 3. Instalar Ubuntu

Ahora que has hecho todos los pre­pa­ra­ti­vos, inserta la memoria USB en el ordenador de mesa o portátil y reinicia el sistema. Al reiniciar, la BIOS accederá a la memoria USB y comenzará la in­s­ta­la­ción de Ubuntu.

Nota

Si el proceso de arranque no se inicia, es posible que primero tengas que des­ac­ti­var Secure Boot. Para ello, vuelve a la UEFI, donde en­co­n­tra­rás la opción co­rre­s­po­n­die­n­te.

Sigue las in­s­tru­c­cio­nes del in­s­ta­la­dor hasta que el software te pregunte si quieres instalar Ubuntu paralelo a Windows 10 (o junto a Windows Boot Manager). Confirma esta opción. En el siguiente paso solo tienes que comprobar si el software ha se­le­c­cio­na­do la partición correcta para la in­s­ta­la­ción. Una vez co­m­ple­ta­da la in­s­ta­la­ción, ambos sistemas ope­ra­ti­vos quedan in­s­ta­la­dos en paralelo. Fi­na­l­me­n­te, retira la memoria USB para que la BIOS no intente arrancar desde ella la próxima vez que inicies tu equipo.

Paso 4. Se­le­c­cio­nar el sistema operativo

Dado que ahora tienes dos sistemas ope­ra­ti­vos co­m­pa­ti­bles in­s­ta­la­dos en tu ordenador de mesa o portátil, tienes que se­le­c­cio­nar si quieres trabajar con Windows o con Ubuntu cada vez que (re)inicies tu equipo. Este menú, que te permite escoger, lo pro­po­r­cio­na el software Grub, que forma parte de Ubuntu.

Al­te­r­na­ti­vas: no utilizar Ubuntu por medio del arranque dual con Windows 10

Hay otras formas con las que puedes trabajar con Ubuntu pa­ra­le­la­me­n­te a tu in­s­ta­la­ción de Windows 10 sin tener que recurrir al arranque dual. Estas so­lu­cio­nes son es­pe­cia­l­me­n­te adecuadas si solo necesitas recurrir al segundo sistema operativo en contadas ocasiones.

Por ejemplo, puedes instalar Ubuntu en una máquina virtual. Con este método, inicias un software adicional, que luego carga Ubuntu. Así, en lugar de cargar uno u otro, tienes Windows y Ubuntu fu­n­cio­na­n­do al mismo tiempo. Si­m­ple­me­n­te cambias entre ventanas. La de­s­ve­n­ta­ja es que este método requiere muchos recursos del sistema, por lo que la máquina virtual se ejecuta mucho más lento que de costumbre.

Otra forma de trabajar con Ubuntu pa­ra­le­la­me­n­te a Windows 10 es uti­li­za­n­do un sistema operativo Live cargado en una memoria USB, a esto se le conoce como un Live USB. Así que, en lugar de instalar Ubuntu en el disco duro, solo tienes que conectar la memoria USB.

Asimismo, existe otra opción, en la que el segundo sistema no se instala en el ordenador, sino que puedes acceder a él mediante la nube. Por ejemplo, en IONOS se puede co­n­fi­gu­rar muy fá­ci­l­me­n­te un servidor Cloud que ejecute Ubuntu. Solo necesitas conexión a Internet para, una vez conectado, poder hacer uso de todos los recursos del servidor.

Consejo

En la Digital Guide en­co­n­tra­rás distintos artículos útiles que te fa­ci­li­ta­rán el trabajo con Windows 10. Aquí tienes una selección de artículos que te pueden interesar:

- Cómo acelerar Windows 10

- Cómo cambiar los programas de inicio en Windows 10

- Iniciar el modo seguro de Windows 10

- Restaurar Windows 10

- Cómo usar el modo oscuro de Windows 10

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